Fue la última masa de tierra descubierta sobre el planeta. Y fue todo un hallazgo. Desde entonces, esta nación no ha hecho más que prosperar. Es un lugar espectacular, una joya multicultural en los confines de la tierra, que a pesar de pillarnos a casi todos muy lejos, es uno de esos destinos imprescindibles al menos una vez en la vida. Y, por si esto fuera poco, ¡está a punto de reabrir sus fronteras ! Deja que Kiwi.com te lleve al país de los kiwis. Esta es nuestra guía esencial y alternativa de lo más cool que puedes hacer en Nueva Zelanda.
Vida urbana: Auckland, Christchurch y Wellington
Vistas de Auckland desde Mount Eden, uno de los 53 volcanes (inactivos) de la ciudad — Shutterstock
Además de ser una de las ciudades más agradables para vivir del mundo, Auckland es una de las más multiculturales, con un gran número de ciudadanos asiáticos y polinesios. Situada en la isla Norte, en 1865 perdió su condición de capital pero siguió creciendo, y se mantiene como uno de los principales destinos del país gracias a su arte, cultura, educación, gastronomía
, deporte y mucho más. Puede ser un destino caro, pero ofrece una gran mezcla de cosas que puedes hacer prácticamente con cualquier presupuesto
. El Museo Memorial de Guerra de Auckland propone una fascinante mirada a la historia y las tradiciones del pueblo maorí, mientras que el Museo Marítimo de Nueva Zelanda es una inmersión marina en la historia
y las vidas de los inmigrantes que llegaron en el siglo XIX a lo que era un lugar salvaje y solitario. También puedes cenar en el Waterfront, el paseo marítimo lleno de bares y restaurantes de categoría mundial, o puedes subirte a uno de los 53 (!) volcanes en la ciudad y alrededores. Y si tienes niños, os podéis volver todos locos en alguno de los muchos parques acuáticos o de aventura.
New Regent Street es considerada la calle más bonita del país — Shutterstock Christchurch, en la isla Sur, es una ciudad de estilo más inglés
, cuya plaza central alberga edificios del siglo XIX como la catedral de ChristChurch, además de un mercado en días regulares. En 2010, Christchurch inauguró el programa «A City For People Action Plan» con el objetivo de hacer una ciudad aún más agradable, con espacios abiertos y más zonas verdes para peatones y ciclistas. Después de los catastróficos terremotos de 2011, la ciudad se ha reconstruido manteniendo sus encantos, como los cobertizos de botes Antigua Boat Sheds junto al río Avon, de estilo victoriano, los colores pastel de la «calle más bonita del país», New Regent Street, o los muchos parques y el jardín botánico, además de la maravillosa comida y bebida que se ofrece en el mercado gastronómico, Riverside Market.
Zealandia Te Māraā a Tāne es un santuario ecológico cerca de Wellington que trata de restaurar el entorno natural previo a la llegada de los seres humanos — Shutterstock
Por esta vez, hemos dejado la capital, Wellington, para el final en la lista de grandes ciudades que visitar en este país. Se encuentra en el límite meridional de la isla Norte, y aunque es pequeña, su mezcla de nacionalidades, con gente de los Países Bajos , Indonesia, Corea, o Grecia , India, Samoa y muchos otros lugares, la convierten en una de las capitales más amigables y acogedoras que puedas encontrar. Con un gran amor hacia los pequeños placeres de la vida (café, helados , cerveza artesanal y demás delicias), además de instituciones como Te Papa Tongarewa (el museo nacional y galería de arte), Zealandia Te Mārā a Tāne (un santuario ecológico que trata de restaurar un valle, bosque y ecosistema de agua dulce a su estado anterior a la llegada del ser humano), y el teleférico de Wellington, que ofrece unas vistas espectaculares, es muy probable que te quedes en esta ciudad más tiempo del que tenías previsto.
Perspectivas diferentes: la isla Norte y la Isla Sur
La garganta del río Waimakariri es uno de los numerosos paisajes que ofrece un viaje por la ruta ferroviaria TranzAlpine — Shutterstock
Para llegar a abarcar un poco la variedad de paisajes del país, súbete al tren TranzAlpine
(en Nueva Zelanda verás alguna que otra «Z» donde menos te lo esperas), que recorre el trayecto entre Christchurch y Greymouth. Su ruta de 223 km dura alrededor de cinco horas y pasa por algunos de los paisajes más impresionantes de la isla Sur. Partiendo de Christchurch, pronto estarás cruzando el mosaico rural de Canterbury Plains, para seguir hacia Springfield, la puerta de entrada a los Alpes del Sur. La línea solía terminar aquí hasta que, en un alarde de planificación, ingeniería y valentía, se siguió construyendo una vía de tren atravesando las montañas
. Tu siguiente escala es la aldea del Paso de Arthur, un lugar que anteriormente estaba completamente aislado. Luego, el tren bordea los riscos del río Waimakariri, atravesando 15 túneles y cuatro viaductos vertiginosos. Después de cruzar las montañas, el paisaje se vuelve verde y exuberante, cruzando ríos, pasando junto a lagos
y serpenteando por bosques, antes de llegar a Greymouth.
Sol y playa en la asombrosa isla Gran Barrera — Shutterstock Te recomendamos que mires hacia el cielo si quieres ver algo impresionante. La isla Gran Barrera fue la primera del mundo en ser designada como Santuario Internacional del Cielo Oscuro, así que, si hay un sitio donde ver el firmamento en todo su esplendor
, es aquí. Túmbate en la playa
, escucha las olas y contempla el cielo mientras guías locales te cuentan historias ancestrales sobre el lugar místico que ocupan los humanos en el universo. De la amplitud del cielo a las profundidades del mar, disfrutando del avistamiento de ballenas: Nueva Zelanda siempre ha sido un lugar privilegiado para ello, siendo Kaikoura, en la isla Sur, el que se considera el mejor destino de todos. Aunque también hay otras opciones, como el golfo de Hauraki y sus 22 especies de ballena (además de delfines mulares), hacer submarinismo en Whakatane y, aunque no sea específicamente un tour de avistamiento de ballenas, practicar kayak
alrededor de la Bahía de las Islas brindan muchas oportunidades para ver ballenas azules y orcas.
Alójate bajo las estrellas
Nueva Zelanda es uno de los lugares más impresionantes del mundo para acampar. Si no tienes mucha costumbre de alojarte lejos de todo, el glamping es una alternativa muy popular — Shutterstock Si no te apetece quedarte en una de las ciudades, Nueva Zelanda es uno de los mejores lugares del mundo para acampar en plena naturaleza
. Aquí también, sea cual sea tu presupuesto, habrá una opción para ti. Si lo que buscas es simplemente desplegar tu tienda y acampar, hay sitios como Poukaraka Flats, un área de camping en la isla Waiheke. Las instalaciones son básicas (aseos y duchas frías) pero es un campamento base perfecto para explorar los bosques, las playas y las reservas históricas y naturales de la zona. Lo mismo puede decirse del área de camping Matai Bay, muy popular entre amantes del esnórquel, la pesca y la observación de la fauna salvaje. Algunos de estos lugares, como Matai Bay, atienden a los huéspedes por orden de llegada, mientras que en otros (y definitivamente aquellos que están en parques nacionales) tendrás que reservar con antelación. Compruébalo antes de ir y no tendrás problemas. Y si quieres ver más, ¿por qué no alquilar una autocaravana? Hay multitud de empresas que alquilan autocaravanas, y siguiendo tu olfato (¡y las famosas carreteras serpenteantes de Nueva Zelanda!) verás paisajes que no podrías ni imaginar. Y por supuesto, además te brinda mayor flexibilidad: quédate una noche en un hotel de alguna población pequeña, si te apetece, o duerme al aire libre si el clima es cálido. Por último, para los amantes del lujo, está el glamping. Es cada vez más popular, especialmente en lugares con cielos infinitos y espacios despejados, como Noruega
y, por supuesto, Nueva Zelanda. Los complejos de glamping de mayor categoría pueden incluir lujos como gastronomía gourmet, tratamientos de spa y cata de vinos, todo frente a asombrosas vistas del mar o las montañas, sobre un inmenso valle. De forma que, independientemente de cómo tengas planeada tu experiencia en la naturaleza, Nueva Zelanda tiene opciones para todos.
El deleite de las cosas pequeñas
El monte Ngauruhoe — Shutterstock A unos 45 minutos al norte de Auckland, encontrarás la pequeña localidad de Matakana. Es un pequeño mundo en sí mismo, con playas preciosas
, pequeños viñedos
de gran calidad, una peculiar escena artística local y el mercado de alimentos de Matakana. Puedes venir a comprar los deliciosos productos locales y hacer un pícnic en la orilla del río, o en alguna de las playas cercanas. Nueva Zelanda es famosa por sus paisajes, así que el senderismo
es casi actividad obligada. Si pasar una semana o más en plena naturaleza salvaje no es lo tuyo, hay excursiones de un día en lugares como el cruce de Tongariro, pasando por el Lago Esmeralda, el Lago Azul y el monte Ngauruhoe (o el Monte del Destino en El señor de los anillos, si te resulta más familiar). Cerca de Dunedin, en la punta meridional del país, puede que te encuentres con la playa del Túnel. Y decimos puede que la encuentres, porque primero tienes que llegar hasta este cabo azotado por el viento. Sigue el camino que desciende por los acantilados y entra en un estrecho túnel creado por obreros en 1870: es el pasadizo que te llevará hasta una asombrosa bahía apartada de todo En resumen, existen sencillamente demasiadas curiosidades maravillosas en este increíble país como para enumerarlas todas aquí, pero esperamos que esta breve guía te haya ofrecido un pequeño panorama general de las muchas, muchas formas en las que puedes vivir al máximo tu experiencia neozelandesa. ¿Te ha gustado este artículo? Para seguir encontrando inspiración para tus viajes, visita Kiwi.com Stories
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