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Bogotá a precio de ganga: la guía definitiva para pasártelo en grande y gastar poco
Guías para viajar barato

Bogotá a precio de ganga: la guía definitiva para pasártelo en grande y gastar poco

Por Monica Buck
14 min de lectura
14 08 MAR. 2025

¡Te damos la bienvenida a Bogotá! Acabas de aterrizar en la capital colombiana amante del café a gran altitud, donde el arte callejero es legendario, las empanadas son crujientes y el clima es tan impredecible como los mensajes de texto de tu ex. Pero no te preocupes: no necesitas tener la economía de un narco para disfrutar de esta vibrante ciudad. Aquí tienes tu guía definitiva para conquistar Bogotá.

Cómo llegar desde al centro de Bogotá desde el aeropuerto

El Aeropuerto Internacional El Dorado (BOG) es estupendo, hasta que te das cuenta de que tienes que llegar a la ciudad, y con lo que pagarías por un taxi desde el aeropuerto podrías montar tu propio negocio de arepas. Por eso te recomiendo que te subas al autobús K86 de TransMilenio (menos de 1 €), o que optes por hacer el trayecto en un vehículo compartido como DiDi o Cabify, que son alternativas seguras y más baratas.

Transporte público: Bogotá es inabarcable a pie

TransMilenio, el sistema de autobuses de Bogotá, es caótico pero eficiente. Un solo trayecto cuesta unos 0,75 € y, aunque en la hora punta pueda parecer un auténtico Tetris, cumple su cometido. Además, algunas de las estaciones son verdaderas galerías de arte moderno gratuitas.

Si prefieres viajar a tu aire y con más tranquilidad, los autobuses azules del SITP te ofrecerán un viaje más distendido, o también puedes alquilar una bicicleta de Tembici y desplazarte de forma ecológica. Eso sí, evita viajar en bici durante la hora punta de tráfico a menos que quieras convertirte en la rana de «Frogger».

Cómo disfrutar de Bogotá gratis (o casi)

La Candelaria: puro Bogotá

Hazte un paseo por la Candelaria , el corazón histórico de la ciudad, y te parecerá que has entrado a un set de rodaje. Aunque aquí, los coloridos edificios coloniales, las calles empedradas y el increíble arte callejero son reales (y no cuesta nada verlos). El barrio está repleto de monumentos históricos, plazas animadas y pequeños cafés geniales para ver pasar la gente. Hazte una foto en la plazoleta del Chorro de Quevedo, donde se rumorea que nació Bogotá, y déjate maravillar por el talento de los artistas callejeros que merecen su propio especial de Netflix. Si tienes suerte, podrías toparte con una improvisada lectura de poesía o una representación de cumbia en vivo, ahí mismo en la calle.

La torre de la iglesia del Carmen desde el barrio La Candelaria en Bogotá, Colombia

Las coloridas calles de la Candelaria, el barrio más emblemático de Bogotá y crisol de historia, arte y cultura © Getty Images

Para conocer más a fondo la historia de la ciudad, visita el Museo de Bogotá , que suele tener exposiciones gratuitas que relatan la evolución de la ciudad desde asentamiento indígena a la bulliciosa metrópolis que es hoy en día. Si necesitas tu dosis de cafeína, acércate al Café Unión, una joya oculta que sirve algunos de los mejores cafés colombianos.

Cerro de Monserrate: excursión activa con vistas panorámicas

El cerro de Monserrate observa y cuida de Bogotá como una abuelita protectora. Puedes llegar a la cima en teleférico (5-7 €) pero, ¿qué gracia tiene eso? Te invito a que subas gratis haciendo senderismo (un poco de cardio nunca mató a nadie) y tu recompensa será la alucinante panorámica de la ciudad, además de una pequeña crisis existencial al ver lo alto que acabas de subir. Por el camino te encontrarás con lugareños que venden agua de panela y aperitivos tradicionales como arepas boyacenses, el combustible perfecto para la ruta.

Bogotá, Colombia. Vista panorámica de la ciudad desde el cerro de Monserrate en un día nublado.

El cerro de Monserrate se alza sobre Bogotá y ofrece vistas impresionantes, una exigente ruta de senderismo y la excusa perfecta para picar arepas por el camino © Getty Images

Una vez en la cima, empápate de las vistas panorámicas, visita el santuario de Monserrate del siglo XVII y, si te sobra un poco de dinero, prueba uno de los platos tradicionales de Bogotá en la Casa Santa Clara, un restaurante en la cima del cerro con vistas legendarias.

Tour de grafitis: arte + historia = perfección

La escena artística callejera de Bogotá es algo realmente especial. Haz un tour gratuito a pie y descubre murales con más sustancia que tu última relación. Los guías solo cobran la propina, así que ten listos algunos pesos si quieres apoyar a los artistas locales. Los murales del callejón del Embudo y Carrera 2 relatan historias de la resistencia indígena, lucha política y justicia social. Verás obras de artistas callejeros famosos como Guache, DJ Lu y Toxicómano, cada uno con un estilo artístico único.

Fachada de un edificio decorado con arte callejero en el distrito de la Candelaria, Bogotá, Colombia.

Las calles de Bogotá son una verdadera galería de arte al aire libre, con murales audaces que relatan historias de resistencia, cultura y cambio © Getty Images

Domingo en la Ciclovía: pedalea como un bogotano

Cada domingo, la ciudad cierra algunas de sus principales arterias para la Ciclovía, que transforma las calles en un paraíso para ciclistas y peatones. Tanto si vas en bici, patinete o simplemente paseas fingiendo que te estás entrenando para el maratón, es una magnífica actividad gratuita. El evento abarca más de 120 kilómetros e incluye principales vías como la Carrera 7, Avenida Boyacá y Avenida Jiménez.

Para disfrutar al máximo de la experiencia, haz escala en el Parque Nacional para una sesión de yoga al aire libre o detente en uno de los muchos puestos de zumos frescos que hay a lo largo del camino para tomarte un jugo de lulo fresco o una guanábana. La Ciclovía no es solo ejercicio: es un festival callejero semanal en el que la música en vivo, las clases de danza y el ambiente comunitario ocupan un lugar central.

Alojamiento barato y peculiar

Viajar por poco dinero no significa que tengas que dormir en una caja de cartón bajo un puente. Bogotá tiene muchos lugares económicos , peculiares y francamente chulísimos donde alojarte sin sacrificar la comodidad (o la dignidad).

Si quieres algo asequible pero con una buena dosis de contacto social, no te pierdas The Cranky Croc, un legendario hostal para mochileros en el barrio de la Candelaria con precios desde 45 000 COP (unos 11 €) la noche. Lo tiene todo: camas cómodas, bar, ambiente social y un nombre que suena como un grupo de punk rock.

Si buscas un ambiente diferente y peculiar, Hobu Hostel es un hostal de estilo boutique en Chapinero que combina decoración artística y buenas vibras. Tiene zonas comunes confortables, murales geniales y salas privadas sin que tengas que romper la hucha (desde 90 000 COP o 22 €). Además, está cerca de cafés y bares excelentes, por lo que tu vida social lo agradecerá.

Si prefieres un alojamiento económico con espacios verdes, el hostal Casa Cubil en la Candelaria tiene un ambiente acogedor y hogareño, jardines frondosos y un perro residente del que te costará despedirte. Una cama en dormitorio compartido cuesta a partir de 40 000 COP (10 €) e incluyen desayuno gratuito (nada sabe mejor que algo que no cuesta nada).

Para los más aventureros, el hostal Zebra es un espacio colorido y creativo que parece más un retiro para artistas que un hostal. Con dormitorios asequibles, hamacas para relajarte cuando quieras y noches temáticas que van desde música en vivo hasta maratones de cine, es un sueño para viajeros de bajo presupuesto que no se toman la vida demasiado en serio (cama en dormitorio compartido desde 35 000 COP o 9 €).

Y si lo que buscas es lujo económico, Aurora Hostel en Chapinero es un albergue boutique con una decoración elegante, habitaciones privadas y un ambiente cálido y acogedor. Es un hotel económico pero al que no le falta de nada (habitaciones privadas desde 150 000 COP o 36 €).

No importa tu estilo o tus gustos: Bogotá tiene algún alojamiento económico que te resultará cómodo y entretenido, dejándote además suficiente presupuesto para esa segunda ronda de arepas.

Museos gratuitos y hacks culturales

Los museos de Bogotá son sorprendentemente espléndidos. La entrada es gratuita todos los domingos en importantes centros de arte como el Museo Botero (con sus alegres piezas fornidas) y el Museo del Oro (donde se dan la mano historia y joyería ostentosa). Un consejo: el Museo Nacional también es gratuito el último domingo del mes, ofreciéndote la oportunidad perfecta para aprender un poco de historia e impresionar a tus amigos.

El Museo del Oro: hoy en día, los chamanes de varios grupos indígenas siguen curando a los enfermos agitando rítmicamente hojas de palma, como parece estar haciendo esta figura.

El Museo del Oro, donde artesanía antigua se encuentra con la historia no contada de Colombia, en una mirada deslumbrante pero gratuita a su pasado dorado © Getty Images

Dónde comer sin vender tu alma

Comida callejera: sabor y precios asequibles

Puedes pasar tus vacaciones en Bogotá sin pisar un restaurante: ahórrate el dinero y acude a los vendedores ambulantes para vivir una experiencia más auténtica (y no te pierdas el ajiaco bogotano). Algunas delicias imprescindibles son:

  • Empanadas: bolsitas de felicidad fritas, rellenas de ternera, pollo o queso, que se disfrutan mejor con una salsa de ají picante (0,50 € cada una).

Empanadas argentinas

Empanadas doradas y crujientes rellenas de ingredientes sabrosos, que combinan a la perfección con un toque de ají y una servilleta para las migas inevitables © Getty Images

  • Arepas: una delicia de queso y maíz de lo más placentera, con variaciones como la arepa de choclo (maíz dulce) o la arepa boyacense (rellena de queso) (1-2 €)
  • Pandebono: un rollito de pan caliente con queso que sabe a hogar: mejor comerlo recién sacado del horno con una taza de chocolate caliente (1 €)
  • Buñuelos: bolitas de queso fritas y crujientes que son un alimento básico durante Navidad pero, honestamente, son igual de deliciosas durante todo el año (0,50-1 €)

Festines de mercado: la Plaza de Mercado de Paloquemao

El mercado de Paloquemao es el lugar perfecto para disfrutar de fruta fresca, comida barata y esa ambiente único de un mercado auténtico. Prueba una ensalada de frutas cargada de frutas exóticas colombianas como el lulo, la guanábana o la pitahaya, y con un tamal tradicional ya tienes un desayuno delicioso.

Universidades: el secreto mejor guardado para comer barato

Las universidades tienen cafeterías baratísimas que sirven comida local por menos de 3 €. Mézclate con los estudiantes y degusta tu bandeja paisa mientras finges que estás estudiando política latinoamericana.

Vida nocturna (gastando lo justo)

Arranca la noche en la plazoleta del Chorro de Quevedo, donde se cuece un ambiente ecléctico que mezcla a artistas callejeros, música en vivo y una multitud muy animada…¡y todo gratis! Tómate una chicha barata (una bebida tradicional de maíz fermentado), que puedes encontrar por unos 3000 COP (0,75 €) y entrégate a la atmósfera local.

DJ en una fiesta

La plazoleta del Chorro de Quevedo rezuma energía, con actuaciones callejeras y gente local que se toma una chicha en este punto histórico de Bogotá © Getty Images

Si te gusta la cerveza artesanal pero no quieres tener que vender un riñón para pagarla, pon rumbo a BBC (Bogotá Beer Company) durante happy hour. Sus cervezas locales son deliciosas y, si llegas a la hora adecuada, puedes tomarte una pinta por 8000-12 000 COP (2-3 €).

Si quieres vivir una auténtica sesión de baile a la colombiana por poco dinero, visita Quiebra Canto, un legendario club de salsa donde la pista de baile es gratuita y la música tan buena que olvidarás de que no sabes bailar. La entrada suele costar 10 000 COP (2,50 €) y las bebidas tienen un precio razonable. Si eres más de reguetón, en El Candelario la entrada tiene un precio razonable (15 000-20 000 COP o 3,75-5 €) y los ritmos latinos son un manjar.

Por cierto, ¿te ha entrado hambre después de tanto bailar? Las calles de Bogotá están llenas de puestos ambulantes que sirven arepas calentitas con queso (3000-5000 COP o 0,75-1,25 €) y buñuelos crujientes (1500-3000 COP o 0,40-0,75 €), el combustible perfecto para continuar tus aventuras nocturnas.

Atracciones que merecen el dispendio

Catedral de la Sal de Zipaquirá (porque las iglesias subterráneas molan)

Está un poco fuera de Bogotá, aproximadamente a una hora en coche, pero si alguna vez has querido ver una catedral construida dentro de una mina de sal, esta es tu oportunidad. Esculpida en un antiguo depósito de sal, esta maravilla subterránea es una mezcla de fe, historia y genialidad arquitectónica. Explorando sus túneles iluminados encontrarás impresionantes esculturas, una enorme cruz hecha enteramente de sal y un impresionante altar mayor que le da un aspecto de antiguo templo sobrenatural. La entrada cuesta entre 15 y 20 €, y las visitas guiadas están disponibles en varios idiomas. También puedes explorar la ruta del minero, una experiencia interactiva en la que podrás descubrir cómo es un día en la vida de un minero de sal. Si tienes tiempo, vale la pena conocer el encantador pueblo de Zipaquirá, con sus calles adoquinadas, arquitectura colonial y excelentes restaurantes de cocina local.

La Catedral de la Sal, una iglesia católica subterránea construida dentro de los túneles de una mina de sal abandonada en Zipaquirá, departamento de Cundinamarca, Colombia

La Catedral de la Sal de Zipaquirá, una obra maestra subterránea tallada en roca a base de fe: te parecerá que entras a otro mundo © Getty Images

Andrés Carne de Res (más fiesta que restaurante)

Este lugar legendario en Chía es una experiencia gastronómica muy bestia. Si no puedes permitirte una comida completa, ve a tomar algo y empápate del caótico ambiente y las luces de neón. Cada centímetro de este lugar está colmado de adornos estrafalarios que acompañan las actuaciones salvajes y una energía electrizante que te hace sentir como si estuvieras en la fiesta más grande de tu vida. El menú se llena de clásicos colombianos como las jugosas carnes, arepas y su famoso lomo al trapo (lomo de ternera envuelto en tela y cocinado a fuego lento). Si caes en una noche de las buenas, podrías acabar bailando salsa sobre tu silla antes del amanecer. Más que un restaurante, es una sobrecarga sensorial que merece la pena experimentar.

Joyas ocultas que no cuestan nada

Parque metropolitano Simón Bolívar: el Central Park de Bogotá

Este enorme oasis verde en el corazón de Bogotá es el lugar perfecto para quien quiera escapar del ajetreo de la ciudad. Con una extensión de más de 400 hectáreas, es ideal para hacer un picnic, remar en bote, correr o simplemente relajarte leyendo un libro, dándote un aire profundo y misterioso. El parque acoge con frecuencia conciertos y festivales gratuitos, así que, si lo deseas, podrías asistir a una actuación épica en vivo en la Plaza de Eventos del parque. También encontrarás un gran lago donde puedes alquilar un kayak o un bote de remos a precios asequibles, lo que añade un toque de aventura a tu visita.

Mercado de las pulgas de Usaquén : El ambiente dominguero más cool

Cada domingo, el histórico barrio de Usaquén se transforma en un vibrante mercadillo donde los artesanos locales exhiben sus creaciones. Es el lugar perfecto para encontrar souvenirs únicos, joyas hechas a mano, textiles coloridos y decoración peculiar para el hogar. Si te encanta descubrir joyas ocultas y apoyar a los artistas locales, este mercado de pulgas es una visita obligada. Además, los alrededores están repletos de encantadores cafés y puestos de comida callejera de primer nivel, para que puedas picar arepas frescas o darte el gusto de tomar una taza de café colombiano mientras exploras el mercado. Seamos sinceros: probablemente termines comprando una o dos mochilas hechas a mano, sin remordimientos.

Una pareja baila tango en el mercado de pulgas dominical de Usaquén

En el mercado de pulgas dominical de Usaquén se pueden encontrar muchos tesoros en forma de artesanía única, arte local y deliciosa comida callejera. Perfecto para llevarse un recuerdo único © Getty Images

¿Cuál es la mejor época para visitar Bogotá?

La elevada altitud de Bogotá significa que la ciudad disfruta de un clima suave durante todo el año, pero eso también conlleva lluvias impredecibles a cualquier hora del día. La mejor época para visitarla es durante las estaciones secas, de diciembre a marzo y de julio a agosto, cuando hay menos lluvias y las actividades al aire libre son más agradables. Son meses perfectos para explorar el barrio de la Candelaria, hacer senderismo en el cerro de Monserrate y participar en la Ciclovía dominical sin preocuparte por la posibilidad de empaparte. Si viajas en agosto, podrás asistir al famoso Festival de Verano, una celebración de una semana llena de conciertos, eventos deportivos y actuaciones culturales. Si bien Bogotá no tiene cambios extremos de temperatura, siempre es buena idea traer capas: las mañanas pueden ser frías, ¡pero las temperaturas suben rápidamente por la tarde!

¿Cuánto cuestan las cosas en Bogotá?

Bogotá es una ciudad económica si te lo montas bien:

  • Comida: La comida callejera cuesta menos de 2 €, mientras que comer en un restaurante puede costarte entre 5 y 10 €.
  • Bebidas: Un café cuesta aproximadamente 1,50 €, y la cerveza en un bar local suele costar 2-3 €.
  • Transporte: Los viajes sencillos en TransMilenio cuestan menos de 1 €, mientras que el precio de los taxis y vehículos compartidos puede variar mucho.
  • Alojamiento: Hostales desde 10-15 € por noche; hoteles económicos desde 25 €.

¿Quieres conquistar Bogotá?

¡Es tuya! Ya tienes todos los hacks, conoces la comida y sabes qué ver para hacerte con Bogotá sin gastar mucho dinero. Ya sea comiendo empanadas, conquistando el cerro de Monserrate o perdiéndote por las calles artísticas de La Candelaria, tu aventura colombiana será tan épica como una canción de Shakira.