Una carta de amor para… Japón

Inspiración de viajes


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En el País del Sol Naciente, al otro extremo del mundo, puedes encontrar un lugar de recreo verdaderamente estimulante

Japón para algunas personas en el mundo el viaje para llegar es demasiado largo. Hoy en día, cuando los viajeros se enfrentan a algunas de las circunstancias de mayor volatilidad de la historia reciente, pareciera estar aún más lejos. En lo que respecta a este país tan hermoso y divertido, la distancia no debería ser un obstáculo para considerar conocerlo.

Metrópolis extensas

Tokio, la ciudad de mayor superficie del mundo, es sin duda alguna el lugar de lo posibleTokio, la ciudad de mayor superficie del mundo, es sin duda alguna el lugar de lo posible — Shutterstock

Al escuchar la palabra Japón, quizás muchas personas se imaginen un interminable horizonte de rascacielos, multitudes bulliciosas y luces coloridas adornando las calles, que en muchos casos promueven la impresionante cultura pop y la industria tecnológica del país. Estas imágenes representan la realidad de Tokio, la capital, y es por esto que es un lugar tan espectacular para visitar. 

Tokio, la ciudad con mayor extensión del mundo, es sin duda alguna el lugar de lo posible. ¿Te gustaría recorrer las carreteras de la ciudad en un go-kart? ¿Qué tal ir a una cafetería llena de erizos? ¿O conocer algunas de las tiendas por departamentos, salones de juego y parques temáticos más grandes del mundo? Bueno, puedes hacer todo eso durante el día en Tokio.

Cuando caiga la noche, disfruta al máximo de sus miles de bares y clubes fabulosos, antes de ir a dormir a un hotel cápsula, una experiencia japonesa por excelencia, pero bastante peculiar. La entrada a la “habitación” en los hoteles cápsula se parece mucho a la puerta de una lavadora, así que no te culparíamos por pensar que llegaste a una lavandería. Por suerte, el espacio interior es un poco más grande que el de una lavadora. Solo un poco.

Si te sientes intimidado por el gran tamaño de Tokio, una opción ideal es visitar la tercera ciudad más grande, Nagoya. Nagoya es el centro industrial más importante de Japón y no atrae a tantos turistas como merece. En Nagoya, con sus poco más de dos millones de habitantes, se puede recrear toda la diversión de Tokio, pero con las ventajas adicionales de la facilidad para desplazarse y la amabilidad de su gente, sin mencionar que el coste de la vida es comparativamente más bajo. No te olvides de visitar la fábrica original de Toyota y de explorar las joyas ocultas de Osu, el distrito comercial alternativo de Nagoya.

Relájate y rejuvenece

Puedes sentir la tranquilidad de Japón visitando un templo budista o un santuario sintoístaPuedes sentir la tranquilidad de Japón visitando un templo budista o un santuario sintoísta — Shutterstock

No todos los aspectos de la vida en Japón son una vertiginosa oleada sensorial. Regálate un día de cuidado personal tomando un baño en una de las decenas de miles de aguas termales del país, conocidas como onsen, y siéntete con más energía.

Durante generaciones, los japoneses han atribuido al baño en aguas geotérmicas los beneficios de aliviar dolores y reducir la presión arterial, por mencionar algunos. Kinosaki, una pintoresca ciudad de la prefectura de Hyogo, ofrece siete termas y muchas posadas tradicionales para recibir a personas que busquen serenidad, tanto locales como extranjeras.

Otra forma de sentir la tranquilidad de Japón es visitar un templo budista o un santuario sintoísta.

Kioto, la atractiva y ancestral capital del país, es célebre por ser la sede de algunos templos y santuarios sencillamente impactantes, con frecuencia situados en medio de parques bellísimos, rebosantes de vegetación colorida. Fushimi Inari, con su emblemático y serpenteante túnel de puertas rojas (torii), probablemente sea el santuario más famoso de Kioto. Por otra parte, la alfombra de musgo que cubre el jardín del templo Saiho-ji es una maravilla digna de contemplar.

Viaja en cualquier temporada

Si visitas Japón durante la primavera, tendrás la suerte de presenciar el fenómeno hanami, cuya traducción literal es "mirar las flores"Si visitas Japón durante la primavera, tendrás la suerte de presenciar el fenómeno hanami, cuya traducción literal es “mirar las flores” — Shutterstock

Japón es un destino que puedes visitar todo el año. Desde las islas subtropicales del sur, hasta las prefecturas de clima templado del norte, el clima japonés varía drásticamente, pues el territorio del país se extiende a lo largo de 21 grados longitudinales.

El país cuenta con cerca de 300 estaciones de esquí, y Hokkaido, la más septentrional de las islas principales, es popular por recibir a miles de esquiadores cada año. Los aficionados a los deportes de invierno destacan la nieve polvo que cae en esta parte del mundo, haciendo que las condiciones en las pistas sean óptimas.

En Sapporo, la capital de Hokkaido, incluso se celebra un festival de la nieve cada año durante el mes de febrero. La ciudad se llena de intrincadas esculturas de nieve y hielo, los artistas adornan los escenarios hechos de nieve y, al anochecer, las proyecciones y los espectáculos de luz hacen que la escena sea aún más espectacular.

Si vas a Japón durante la primavera, tendrás la suerte de presenciar el fenómeno hanami, cuya traducción literal es “mirar las flores”. Conforme los días se hacen más largos y los cerezos comienzan a florecer, la gente se reúne bajo la vistosa bruma de color rosado para comer, beber y socializar. La flor del cerezo, o sakura, en realidad es un sabor muy conocido que se incorpora a las variedades de alimentos y bebidas de temporada, para consumirlos específicamente durante el hanami.

Durante el verano, las oportunidades de ir a la playa son muy escasas. Sin embargo, existe un lugar que podría describirse como el paraíso eterno de Japón. Okinawa es un grupo de pequeñas islas alejadas del continente, en el Mar de la China Oriental, con playas paradisíacas, aguas profundas y fascinantes arrecifes de coral.

Además, desde que terminó la Segunda Guerra Mundial hay estaciones militares estadounidenses en Okinawa, lo que permite apreciar una interesante fusión de las culturas estadounidense y japonesa.

No todo es pescado crudo…

La gastronomía japonesa es única, variada y simplemente deliciosaLa gastronomía japonesa es única, variada y simplemente deliciosa — Shutterstock

La gastronomía japonesa es un referente obligado para los sibaritas, pues es única, variada y simplemente deliciosa. En las últimas décadas, el sushi ha conquistado Occidente, convirtiéndose en un plato minimalista que se ofrece como comida rápida para quienes cuidan su salud. Y si bien es cierto que la calidad, frescura y variedad de los pescados y mariscos que se pueden encontrar en todo Japón es insuperable, existen muchos otros platos japoneses emblemáticos que merecen el mismo protagonismo.

Si de comida se trata, las especialidades regionales cobran especial importancia. De hecho, podría decirse que los platos locales constituyen la base de la identidad de las 47 prefecturas.

Por ejemplo, en Fukushima se destacan los fideos ramen kitakata, en Aichi las irresistibles y sabrosas alitas de pollo tebasaki, en Hiroshima el okonomiyaki (traducido simpáticamente como “cosas a la parrilla que me gustan”), una tortita de masa cocida colmada de ingredientes de todos los grupos de alimentos; las opciones son infinitas.

Concretamente, Osaka se considera el epicentro de la comida callejera del país. En el centro de Osaka, no hay que ir muy lejos para encontrar vendedores preparando bolas calientes de pulpo rebozado o brochetas de ingredientes jugosos y tiernos. En general, comer fuera en Japón también es muy asequible, incluso para el explorador más austero.

Sin duda, la singularidad de Japón merece todo el esfuerzo que puede suponer llegar hasta allí. Si algún día lo logras, te espera una experiencia inolvidable más que garantizada. No importa quién seas ni qué te guste, Japón te espera con los brazos abiertos.

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