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Chiapas: el cálido corazón de México
Inspiración

Chiapas: el cálido corazón de México

Por Siegfried Mortkowitz
12 min de lectura
12 06 SEPT. 2024

Hace años, pasé un tiempo en México y me enamoré del estado de Chiapas y la ciudad de San Cristóbal de las Casas. Para mí, Chiapas es el corazón de México, lo que es mucho decir de un país que posee todos los paisajes que existen: desierto, ciudad, un volcán, montañas nevadas, selva tropical y costa.

Supongo que una de las razones por las que me enamoré del lugar es porque su población es predominantemente indígena maya (un 75 %), lo que confiere a la región una sensación diferente, más cálida y más abierta, con menos contrastes que en el resto del país (aunque alguien trató de meterme la mano en el bolsillo mientras esperaba subir a un autobús).

Interacciones locales 

Un ejemplo: en un autobús que iba de San Cristóbal a Palenque, me senté cerca de un joven mexicano que transportaba tres pollos atados para venderlos en el mercado. Su español era tan malo como el mío, pero logramos mantener una conversación bastante larga que fue algo así:

Me preguntó de dónde era. «Nueva York», le dije.

Puso cara de confusión.

«¿Nueva York? ¿Empire State? ¿Manhattan?», le dije.

Ni le sonaba.

Un autobús pintado de colores vívidos en México y adornado con diseños complejos.

Los autobuses o «camionetas de pollos» mexicanos son un medio de transporte divertido y popular que dan mucho carácter a sus calles © Getty Images

«Es una ciudad muy grande en Norteamérica. Allí vive muchísima gente. Millones de personas».

«¿Cultivan arroz?», se interesó.

«No. Hay calles muy grandes hechas de piedra y los edificio son altos como montañas. Es como Ciudad de México».

Puso cara de desconcierto otra vez.

«¿Ciudad de México? ¿México DF? ¿DF?», le dije, usando todos los nombres que conozco para hablar de la capital.

Negó con la cabeza. ¿Acaso no había oído hablar de la capital de su país? No, seguramente solo lo sabía en su propia lengua.

Nuestra conversación fue interrumpida por el asistente del chófer, que tuvo una breve conversación con el chico en su propio idioma. Cuando terminó, le entregó los tres pollos al conductor, quien le dio a cambio un pequeño fajo de billetes.

«Has tenido suerte», le dije.

Asintió.

«Has cumplido tu misión».

Sonrió.

«¿Y ahora qué vas a hacer en el mercadillo?», le pregunté.

No dijo nada, pero sonrió aún más.

No sé cómo habrán influido internet y las redes sociales en la vida de los indígenas de Chiapas, pero doy por hecho que muchos de los jóvenes tzotziles y tzeltales de hoy en día hablan español con fluidez, incluso algo de inglés. La mayoría de los mexicanos menores de 40 años lo hacen, pero si sabes un poco de español, no importa lo precario que sea, siempre te dedicarán una sonrisa amable (y quizás un poco irónica).

¿Por qué ir a Chiapas?

Pues por su color. Los edificios suelen estar pintados de colores vivos, al igual que los letreros, y la ropa que visten los pueblos indígenas tiene ricos bordados que dependen de la aldea en la que vivan.

Una guirnalda de papeles de colores cuelga sobre una calle en Chiapas, dándole un aspecto festivo y dinámico.

Las decoraciones festivas de papel alegran las calles de Chiapas, creando un ambiente vibrante y animado © Getty Images

Porque todavía todavía se parece bastante al «auténtico» México, si te sales un poco de los caminos trillados. Aunque el turismo ha aumentado en la región, como en todo el mundo, aún conserva gran parte de su esencia, sobre todo cuando te alejas de las grandes ciudades y los pueblos.

Porque es seguro, aunque dicen que hay protestas ocasionales contra el gobierno, generalmente cerca de la frontera , pero los manifestantes no suelen ir armados y no tienen ningún interés en hacer daño a los turistas.

Sin embargo, aunque los cárteles de la droga nunca han prestado mucha atención a Chiapas, parece que recientemente sí han atacado con violencia a los residentes indígenas. Por el momento, ha ocurrido en pueblos y aldeas aislados, y ningún turista se ha visto envuelto en ninguna de estas situaciones. Pero siempre es una buena política, allá donde viajes en México, preguntar de antemano sobre la seguridad y la actividad delictiva.

Todavía es barato, ya que aún no se ha convertido en una atracción turística muy conocida.

Y por Palenque.

Un hermoso monumento al pasado

Palenque es, sin lugar a duda, el yacimiento más hermoso que he visto nunca. Mientras que otros lugares históricos mexicanos son manifestaciones de poder y riqueza, la gente que construyó Palenque quería crear algo hermoso. Los edificios no son monumentales, sino que parecen haber sido esculpidos por la selva que los rodea.

Las antiguas ruinas mayas de Palenque se elevan en un exuberante entorno selvático con impresionantes estructuras de piedra y complejas tallas.

Las majestuosas ruinas de Palenque son testigo de la grandeza de la antigua civilización maya © Getty Images

El Templo de las Inscripciones, construido alrededor del siglo VIII, se llama así debido a los paneles escultóricos que hay en los soportes verticales del edificio. Fue construido como monumento funerario a K’inich Janaab Pakal, quien gobernó Palenque durante 80 años.

Su sarcófago, que se encuentra al pie de una larga escalera, está cubierto por una gran losa de piedra revestida de magníficas inscripciones.

El emplazamiento también es especial, ya que se encuentra en medio de una densa selva tropical. Pero ten cuidado si te adentras en la jungla: una vez lo hice y no vi una tarántula, sino dos.

Cuando visité Palenque, el lugar seguía siendo un secreto a voces: a todo el mundo le sonaba, pero no era tan conocido como para molestarse en is hasta allí (¡y no sabían lo que se perdían!). Por aquella época, la gente iba a Palenque a por «setas mágicas», que contienen psilocibina, una sustancia alucinógena natural. Fue fascinante ver a una horda de jóvenes desaliñados rebuscar en el estiércol de vaca en busca de estos codiciados hongos.

Las antiguas ruinas de piedra de Palenque en México, rodeadas de exuberante vegetación selvática, exhiben una compleja arquitectura maya.

Las ruinas de Palenque te invitan a explorar un mundo perdido de reyes mayas, templos secretos y misterios antiguos © Getty Images

Hoy en día, Palenque es una parada imprescindible en la ruta turística que va desde Oaxaca o Ciudad de México hasta Yucatán, así que el público ha cambiado un poco. Vamos, que no te ilusiones con lo de las setas.

Por aquella época, había solo un puñado de hoteles y eran, por decirlo de alguna manera, básicos. Sin embargo, hoy hay alojamientos de muchos tipos: desde hoteles de lujo hasta otros normalitos. El Hotel Cabañas Kin Balam Palenque está cerca de la entrada al yacimiento y es barato.

Si te gusta visitar ruinas, hay muchas otras en Chiapas , como Yaxchilan y Bonampak. Ambas se encuentran en el sur del estado, cerca de la frontera con Guatemala.

San Cristóbal de las Casas

Además de tener un nombre con mucha sonoridad (se llama así en honor a Bartolomé de Las Casas, primer obispo de Chiapas), San Cristóbal es una ciudad hermosa y llena de encanto, asentada en un verde valle y rodeada de montañas. Tiene una población de unos 215 000 habitantes, pero parece mucho más pequeña.

Imagen borrosa de turistas caminando por la calle en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México

Las preciosas calles de San Cristóbal de las Casas cobran vida bajo el resplandor de las farolas cada noche © Getty Images

Es un lugar fantástico para pasear sin rumbo fijo y admirar su arquitectura colonial, porque vayas donde vayas encontrarás algo que te hará sentir que ha merecido la pena el viaje.

Lugares de interés:

  • El Museo Mesoamericano del Jade ( 50 MXN) 
  • La Catedral
  • La iglesia de Santo Domingo
  • El Mercado de Artesanías de Santo Domingo

Cualquier mercado indígena (pregunta por ahí dónde y cuándo son). Los comerciantes indígenas de los pueblos circundantes viajan a la ciudad con sus productos, por lo que son excelentes lugares para ver y escuchar a los tzotzil y los tzeltal, y también para comprar alguna cosilla que no te imaginabas que necesitabas.

Dónde alojarte

Si buscas una estancia agradable y cómoda en San Cristóbal , elige Casa Cheleb. Situado a pocos pasos del centro de la ciudad, este hotel boutique ofrece habitaciones acogedoras con tejidos vibrantes y muebles artesanales.

Dónde comer

En la calle. La comida callejera mexicana es barata y suele ser muy buena. Las opciones más populares son los tacos al pastor, que tienen muchísimo sabor y suelen salir por 15-25 MXN cada uno, y también las gorditas, unas gruesas tortillas de maíz rellenas de un montón de cosas, que cuestan 20-30 MXN. Si te van los dulces, prueba las nieves, que son helados locales con sabor a frutas y cuestan unos 20-30 MXN por cada bola.

Tacos al pastor en un animado puesto de comida callejera en Chiapas, con tortillas frescas, carne y aderezos por encima.

Los tacos al pastor recién hechos son una delicia obligada en Chiapas © Pexels

Nota: Si vas a comprar algo frito, comprueba que el aceite esté limpio, y asegúrate de que no tiene un color oscuro ni suelta mucho humo.

Excursiones 

Recomiendo encarecidamente tomar un autobús local y dejarte llevar a cualquier aldea local. Baja en un sitio que te parezca interesante o, sencillamente, vete hasta el final de la línea y toma el autobús de vuelta. No importa en qué dirección vayas, seguro que te fascina lo que encuentras. Si no lo tienes claro, pide recomendaciones a otros turistas.

El mercado indígena de San Juan de Chamula está a menos de 4 kilómetros.

Se celebra frente al templo local, que debes visitar para ver con tus propios ojos a los tzotziles llevando a cabo rituales, rezando y buscando la sanación. Lo vi hace años y me dejó muy impresionado. Hay que pagar un precio simbólico por entrar; sin duda merece la pena.

Importante: NO hagas fotos a los indígenas sin pedirles permiso antes. Son celosos de su intimidad y no les sentará bien que los apuntes con tu cámara o móvil sin preguntar.

El cañón del Sumidero

Una visita obligada, si te apetece ir un poco más lejos. Está a unos 70 km de San Cristóbal y es un paraje natural realmente impresionante. Hay tours guiados que puedes contratar . Y, ya que estás, puedes combinar la visita con Chiapa del Corzo (sigue leyendo).

Los imponentes acantilados del cañón del Sumidero se elevan espectacularmente sobre un río sinuoso, rodeado de vegetación exuberante.

El impresionante cañón del Sumidero, con sus imponentes acantilados y su río serpenteante, es una maravilla natural de Chiapas © Getty Images

Chiapa de Corzo

Se encuentra a 54 km de San Cristóbal y a 42 km del cañón del Sumidero. La opción más barata para llegar es tomar un autobús desde San Cristóbal hasta Tuxtla Gutiérrez Playa del Carmen, y luego un traslado directo. El viaje dura 2 horas. También puedes tomar un taxi, que es lo mejor para hacer una excursión de un día (y también lo más rápido) y te costará menos de 30 €.  Otra buena opción es coger un bus turístico hasta el cañón del Sumidero (unos 35 €) y pedir que te dejen en Chiapa de Corzo.

En la localidad puedes admirar La Pila, una extraordinaria fuente mudéjar, el templo de San Jacinto y las calles del mercado que rodean la Plaza Central.

Qué hacer en un mercado

Negocia el precio, a menos que el producto que te interesa tenga una etiqueta con un precio concreto o se trate de frutas o verduras. Si no tratas de regatear (se considera una muestra de respeto), el vendedor seguramente se ofenda o pensará que eres idiota. Puedes hacerlo con la conciencia tranquila: el precio que tú pagues seguirá siendo muchísimo más alto que el que paga la gente local.

Pero no pasa nada: es su país y ellos ponen las normas. Tú puedes entrar en el juego, pero tampoco te pases de la raya. Si el comerciante se enfada, cede. Eso también es una muestra de respeto.

Comprando souvenirs en el mercado Hidalgo de Guanajuato, México

¡Los mercados mexicanos son un paraíso para encontrar todo tipo de productos! © Getty Images

Si vas a comprar sandalias, busca un par con suelas hechas de neumáticos de coche y que no tengan la banda de rodadura muy gastada. Esto significa que están bien hechas y que te durarán años, especialmente si el cuero es de buena calidad.

Nota: Por si no lo sabes ya, los plátanos macho parecen plátanos normales y corrientes, solo que son más grandes; sin embargo, no son tan dulces y se suelen comer cocinados. Si te apetece un plátano para comer al momento, no compres uno macho.

Lagunas de Montebello

Nunca había visto unas aguas tan azules como las de las lagunas de Montebello. Se encuentran en el primer parque nacional de Chiapas, creado en 1959 y designado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 2009. Hasta ahí los datos.

Lo verdaderamente interesante es que los lagos y sus alrededores son preciosos, y algunos tienen otros colores, dependiendo de su contenido mineral, como el esmeralda, el turquesa y hasta púrpura.

Las aguas cristalinas de las lagunas de Montebello brillan bajo el sol, rodeadas de frondosos bosques y paisajes serenos.

Las serenas lagunas de Montebello ofrecen un retiro tranquilo sumergido en una impresionante belleza natural © Getty Images

El sitio es poco visitado por los turistas extranjeros, aunque hay mucho que hacer allí, como nadar, navegar en canoa, visitar las grutas de San Rafael del Arco o hacer senderismo. Encontrarás tours baratos desde San Cristóbal.

Dónde alojarte

Te sugiero dos grandes opciones: Cabañas Paraíso Tziscao, que ofrece cabañas acogedoras y rústicas con impresionantes vistas al lago y fácil acceso a actividades al aire libre, desde aproximadamente 1200 MXN por noche, y Cabañas Islas de Tziscao, que cuenta con cabañas modernas con hermosas vistas al lago y acceso directo a actividades acuáticas, desde 1500 MXN por noche.

Guatemala

Si no vas de camino a Yucatán, Chiapas es una buena forma de viajar a Guatemala . Si tienes tiempo, vete. Es un país pequeño y precioso. Dado que la mayoría de la población es de origen maya, la sensación es similar a Chiapas y el paisaje tiene el mismo ambiente multicolor. Sin embargo, su belleza está mucho más condensada en un espacio pequeño, lo que hace del país un lugar mucho más deslumbrante.

Si tienes tiempo e interés, visita el yacimiento arqueológico de Tikal , que está tan sumergido en la selva que puedes oír los gritos de los monos y el rugido de los jaguares. Y visita también la ciudad de Chichicastenango por su inmenso mercado al aire libre: se supone que es el mayor mercado de artesanía al aire libre del mundo. Abre los jueves y domingos, y allí también impera la misma norma que en Chiapas: regatea, regatea y regatea.

Las imponentes pirámides de piedra de Tikal emergen de la densa jungla, un impresionante testimonio de la antigua civilización maya.

Las imponentes pirámides de Tikal surgen de la densa selva, mostrando la impresionante arquitectura del imperio maya © Getty Images

Pasar una noche en Chichi, como lo llaman los lugareños, vale la pena porque la ciudad es fascinante. El Hotel Chalet es cómodo, está lejos del bullicio del mercado y barato.

Chichicastenango está a unos 350 km de San Cristóbal y a 480 km de Palenque. Desde Chichi, puedes viajar en cualquier dirección del país, como Panajachel, que se encuentra junto al precioso lago de Atitlán y está a solo unos 40 km de distancia.

Consejos de sabios

Al parecer, el problema de México con el agua del grifo ha mejorado un poco, pero seguramente no en todo el país. Pregunta a otros turistas que ya hayan estado en los sitios a los que quieres ir, y también en tu hotel o restaurante. Si no lo ves claro, lo mejor es pedir una jarra de agua potable o comprar agua embotellada.

Usa agua fiable para todo, incluso para lavarte los dientes. Si tienes la desgracia de pillar algo (como me pasó a mí en un autobús directo de Cuernavaca a Oaxaca), ve a una farmacia y pide Imodium o pregunta directamente qué medicamentos te pueden ofrecer sin receta para tus síntomas.