Copenhague parece una miniatura de toda Escandinavia: altas casas de comerciantes construidas sobre el agua; personas altas y guapas que parecen satisfechas con la vida; una rivalidad desenfadada (pero real) con sus vecinos escandinavos… Y unos precios tirando a altos. En este artículo, os cuento cómo me hice a la ciudad en unos días e incluyo algunas sugerencias de actividades.
Cuándo visitar Copenhague
El mejor momento para visitar Copenhague es el verano. La primavera y el otoño pueden ser impredecibles en cuanto al clima, y el invierno es frío y húmedo, con días cortos y vientos fríos. Si vas en verano, seguramente haga buen tiempo, pero es cierto que también hay muchos turistas. Si quieres ahorrarte las multitudes pero no quieres pasar mucho frío, abril y mayo podrían ser la mejor combinación ¡pero no te olvides el paraguas!
Qué ver y hacer en el centro de Copenhague
La ciudad gira en torno a algunos elementos: la calle peatonalizada de Strøget, el paseo marítimo en Gammel Strand frente al palacio de Christiansborg, y el hermoso (y muy turístico) Nyhavn que se encuentra junto al palacio real de Amalienborg. Por supuesto, hay muchas cosas más que ver, como la zona oeste cerca de Tivoli, o la parte norte en dirección a la Torre Redonda. Pero, si lo que quieres es quedarte en el centro por ahora, aquí tienes las principales atracciones.
Strøget
Strøget es un buen sitio para aprender a orientarte en Copenhague — Getty Images
Esta larga calle conduce desde la Rådhuspladsen (plaza del Ayuntamiento) hasta la enorme plaza ornamental en Kongens Nytorv, y es una buena manera de aprender a orientarte en la ciudad. Está llena de tiendas de diseñadores y cafeterías, así como una buena ristra de pubs irlandeses y tiendas de souvenirs. Sin embargo, cuando te hayas cansado de tropezarte con turistas, lo mejor es que te desvíes por una de las muchas calles laterales que conducen al paseo marítimo, hacia el norte hacia la universidad o tal vez por Lille Kirkestræde hasta el Centro de Arte Contemporáneo Nikolaj, ubicado en una antigua iglesia y con una pequeña y acogedora cafetería adjunta.
Gammel Strand
El cambio de guardia en Amalienborg fue lo más destacado de un cuestionable tour gratuito a pie — Getty Images Aquí se encuentra una práctica parada de metro, así como una serie de elegantes edificios de ladrillo que claramente fueron almacenes o talleres utilizados por la industria pesquera. Ahora, sin embargo, son restaurantes y bares que conducen a una agradable plaza junto al agua. También aquí empezaba el tour a pie de la ciudad al que me apunté… Y ahora me voy a alejar un poco del tema principal para rajar a gusto sobre esto. Me inscribí en el «Politically Incorrect Free Walking Tour», un recorrido a pie gratuito de contenido políticamente incorrecto. Lo elegí, sobre todo, porque era el único disponible, algo que ya me pareció raro de entrada. Tampoco me convencía del todo la idea, porque afirmaba «centrarse en los datos, el entretenimiento y el humor políticamente incorrecto». Para mí, declararse «políticamente incorrecto» a propósito es lo mismo que decir «yo solo digo las cosas como las veo»: es una excusa para que las personas sin sentido del humor real se salgan con la suya intimidando a aquellos que consideran más débiles. Sin embargo, parecía que llevaban organizándolo mucho tiempo, así que quise pensar que solo era un título con gancho. Bueno, pues fue una bazofia. Nuestro guía, Sebastian, se había aprendido de memoria un guion que repetía como un loro y que, básicamente, consistía en poner a Copenhague por los suelos, criticarnos por ser turistas y soltar «chistes» sin gracia y en momentos tan inoportunos que ni los entendías… Y, cuando sí los entendías, no lograban más que arrancarte una sonrisa de puro bochorno con los ojos clavados en el suelo. Lo más destacado fue ver el cambio de guardia en el palacio de Amalienborg. Está bien, no es lo más espectacular que verás en tu vida, pero fue perfectamente agradable y, si no eres de un país europeo, posiblemente no sea algo que hayas visto antes. Entretanto, el guía no paraba de cascar, insistiendo en que seguramente esto fuera «lo más decepcionante y aburrido que habéis visto en vuestra vida, ¿verdad?». No aprendí nada importante durante los 90 minutos, salvo que, cuando un guía sin capacidad alguna para ponerse en la piel de su público te pide 30 € al acabar el tour, lo mejor es largarse por patas. Vamos, que ni se te ocurra cometer el mismo error que yo.
Nyhavn
Durante el tour, me puse a hablar con un australiano llamado Alec que también viajaba solo. Los dos estábamos horrorizados por la estampa. Por eso, aunque Sebastian nos había dicho que ni se nos ocurriera ir a X, Y o Z porque son solo «para turistas de mierda», decidimos ser turistas de mierda e ir igual.
Si hay un lugar que debes visitar en Copenhague, es Nyhavn — David Szmidt Uno de esos sitios era Nyhavn, y lo cierto es que me encantó. Sí, está lleno de gente; sí, es un poco «turistada». Pero también es muy bonito y es una pena perdérselo. Es un tramo de canal rodeado de hermosas casas del siglo XVII, todas de diferentes colores y tamaños, pero que se unen para crear un paisaje tan pintoresco como, por ejemplo, el de Ámsterdam. Desde aquí puedes dar un paseo en barco, tomarte algo o, como hice yo, pillarte un perrito de uno de los puestos callejeros. Resulta que los perritos calientes ocupan un lugar especial en la mentalidad danesa, ya que son un tema de debate nacional. Preguntes a quien preguntes, desde políticos hasta barrenderos, a todos les gustan los perritos… Pero no hay consenso sobre cómo es el perrito perfecto. El mío era gigante y picante, llevaba mostaza agridulce y estaba de muerte.
La vista del paseo marítimo más allá de La Sirenita — David Szmidt Si avanzas hacia el noreste y atraviesas los jardines de Kastellet, acabarás llegando a la estatua de La Sirenita. No lo voy a negar: es un poco decepcionante, pero sí ofrece unas buenas vistas de la zona más moderna de la ciudad, donde están las galerías de arte y la ópera en Holmen.
Fuera del centro: Vesterbro, Nørrebro y la ciudad libre de Christiania
Caminar por Copenhague es fácil, y estas tres zonas te ofrecen un ambiente diferente al del centro. Todas están a un máximo de 30 a 45 minutos a pie de Gammel Strand o están a solo unas paradas de metro.
Vesterbro
Yo me alojaba en esta zona, el distrito donde en su día estaba la industria cárnica, al suroeste de la principal estación de tren de Copenhague . Ahora es un barrio un pelín bohemio y lleno de estudiantes que gira en torno a la enorme plaza de Enghave Plads. La plaza y las calles que la rodean están llenas de bares y pubs, restaurantes, panaderías y sitios de brunch, además de locales de kebab abiertos hasta la madrugada, cafeterías y bodegas. Al llegar, inicialmente fui a Stempel porque tenía pinta de ser acogedor, y no me equivocaba (hamburguesas, ensaladas, fish and chips… lo típico de un pub, y muy rico). Sin embargo, el buen rollo se me cortó de golpe cuando llegó la hora de pagar y me encontré de frente la ineludible realidad de esta zona del mundo: los precios. Más adelante hablaremos de los precios, pero fue a estas alturas del viaje cuando decidí resignarme a pagar sin convertir el precio en mi cabeza. No puedes estar constantemente comparando precios, porque al final solo consigues amargarte el viaje. Paga lo que cuesten las cosas… Y ya te preocuparás luego. (Es una estrategia un poco arriesgada, pero si no comes y cenas fuera siempre, sino que te lo permites de vez en cuando, funciona bastante bien). Ah, y vete a tomar algo al Enghave Plads 9 . Es un pub donde te sirven las cosas para llevar, así que, si no hace frío, píllate una cerveza artesanal, una sidra o un vino ecológicos, o una limonada en un vaso desechable y siéntante en la plaza a disfrutarlo. También hay una panadería increíble al lado, llamada Brød . ¡No te la pierdas!
Nørrebro
Es el barrio con más diversidad cultural de la ciudad, de ahí que sea el destino perfecto para probar gastronomía de distintos países o buscar ropa vintage , libros de segunda mano y discos, bares y arte callejero. Desde 2017, se estima que uno de cada seis residentes de este barrio son de nacionalidad distinta a la danesa, y en 2021, quedó primero en la encuesta de Time Out al «barrio que más mola del mundo» . La verdad es que sí que mola. Seguro que querrías quedarte a vivir, ¡porque yo sí! Tiene un punto un poco más rompedor que Vesterbro, pero sin dejar de sentirte a gusto. Es un sitio animado donde siempre hay algo que hacer. A mí me encantaría sumergirme en él a diario, bajando por las estrechas escalerillas de mi apartamento para pasar la tarde en un pub con jardín leyendo un libro o quedando con amigos para ir a comer ramen, tacos, tapas o shawarma. Además, también es el lugar de eterno descanso de algunos daneses ilustres que yacen en el cementerio de Assistens. El enorme cementerio también se utiliza, curiosamente, como lugar para pasear, andar en bicicleta o incluso hacer un pícnic; después de todo, es un gran espacio verde en el centro de Nørrobro, y celebra la vida tanto como lamenta la muerte. Puedes acercarte a visitar el sepulcro de Hans Christian Andersen, Søren Kierkegaard y Niels Bohr, entre otros, antes de dirigirte nuevamente hacia el norte a Superkilen para conocer la Dinamarca moderna en su máximo esplendor.
La ciudad libre de Christiania
Christianshavns Kanal — David Szmidt
En una isla curva al sureste del centro de la ciudad se encuentra la ciudad libre de Christiania, toda una leyenda en sí misma. Es mejor acercarse caminando por el puente Knippelsbro, girar a la izquierda y seguir el precioso canal de Christianshavns (para tener una idea de cómo sería vivir en Copenhague si te sobrara la pasta). A continuación, pasa por la curiosa Vor Frelsers Kirke, una iglesia del siglo XVII con escaleras en espiral que suben por el exterior de su torre.
Este vecindario se puede describir como una especie de agradable pueblo hippie — Getty Images Christiania en sí misma es una antigua base militar que se convirtió en un asentamiento ilegal en la década de 1970 y le gusta pensar que sigue siendo una comuna tan anárquica como siempre lo fue. No lo es, por supuesto, y la zona ahora atrae a más de medio millón de visitantes al año. Todavía funciona como una especie de democracia pseudo-anarquista, donde los grupos de residentes se comunican con el Ayuntamiento de Copenhague para debatir sobre lo que se podría hacer de manera diferente, y no es tan peliculero como cabría pensar. Efectivamente, en la década de 1990 hubo batallas territoriales entre pandillas rivales de moteros, y más tarde, guerras de pandillas por el control del comercio de cannabis (legal solo en Christiania y en ningún otro lugar de Dinamarca), lo que resultó en un tiroteo mortal en 2005, un ataque con granada en 2009 y el disparo a un agente de policía en 2016, que puso fin a los puestos de venta de cannabis de la calle Pusher. Ahora existe una precaria semitregua entre los traficantes, los lugareños y la policía. Todavía puedes comprar cannabis allí, y créeme, te lo ofrecerán, pero también hay un par de microcervecerías, una cafetería vegana, un parque de skate, algunos espacios verdes agradables y un montón de puestos de comida callejera. Estuve allí el fin de semana de un partido de fútbol entre Dinamarca e Irlanda del Norte y el ambiente en el Café Woodstock (¡qué más se puede pedir!) era agradable y relajado: ambas aficiones se mezclaban y bebían tranquilamente junto a los hippies locales y bronceados que claramente llevaban años allí. Es un lugar extraño, pero que sin duda merece unas horas de tu viaje.
¿Cuánto dinero necesito para viajar a Copenhague?
Como ya hemos visto, Copenhague es bastante caro, al igual que otros países escandinavos. Sin embargo, si eres inteligente, tu viaje no tiene por qué ser un dispendio. Hay muchas atracciones gratuitas y cosas que hacer, como hemos visto, y opciones de comida económica una vez que te alejas del centro. Partiendo de esa base, aquí tienes una guía con los precios medios de los gastos básicos. Moneda local: corona danesa; 1 € = 7,45 kr. Café: 6 € Cerveza local de 500 ml: 9,40 € Almuerzo: 20 € Cena en un restaurante de precio medio: €30 - €45 por persona. Noche en un hostal: 45 € Noche en un hotel de 3 estrellas: 130-180 € con desayuno
PRESUPUESTO DIARIO (sin alojamiento): 120-150 €
En cuanto a los hoteles, me gustaría mencionar especialmente Next House . Alec, el australiano con el que coincidí en aquel tour infame, se alojaba allí y me invitó a pasar la tarde en el jardín de la azotea del hotel, aprovechando la oferta de 2x1 en mojitos y escuchando a escondidas las conversaciones de otras mesas.
Y así es pasar unos días en Copenhague
Mis conclusiones fueron que Copenhague es una ciudad bonita con gente amable, buena comida y un ambiente acogedor. No tiene nada que la distinga especialmente de otros lugares, pero sí lo hace todo bien y me dejó muy buen sabor de boca.
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