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Descubre Estocolmo y disfruta de una escapada vikinga a buen precio
Guías para viajar barato

Descubre Estocolmo y disfruta de una escapada vikinga a buen precio

Por Monica Buck
11 min de lectura
11 05 ABR. 2025

Cuando piensas en Estocolmo, puede que se te vengan a la cabeza IKEA, los vikingos y un montón de gente rubia. Y los precios, claro. Pero no te dejes intimidar por la corona sueca: ¡hay formas de disfrutar de Estocolmo sin arruinarte! Si te apetece una dosis de glamour escandinavo, paisajes medievales y el típico café al estilo «fika», pero tienes los euros contados, has venido al sitio perfecto. Agárrate fuerte y vente conmigo a descubrir Estocolmo a lo grande con muy poco.

Cómo llegar del aeropuerto al centro de forma económica

Estocolmo tiene dos grandes aeropuertos: Arlanda y Skavsta . Arlanda es el aeropuerto de «lujo» (vamos, el que está cerca), mientras que Skavsta es para vuelos económicos (y está lejísimos de la ciudad).

  • Arlanda : si quieres guardar esas coronas suecas para unas albóndigas, ahórrate el Arlanda Express (que cuesta unas 299 SEK, unos 26 €, y tarda 20 minutos). En su lugar, toma el tren de cercanías SL («Pendeltåg»), que cuesta unos 157 SEK (14 €) y tarda 40 minutos, o el Flygbussarna, un autobús lanzadera más barato (unas 129 SEK, u 11 €) y que solo tarda 10 minutos más.
  • Skavsta : básicamente, acabas de aterrizar en mitad de un bosque. Pero hay esperanza: súbete al Flygbussarna, que cuesta unas 159 SEK (14 €). Sí, tardarás 90 minutos en llegar a la ciudad, pero a cambio has conseguido un vuelo barato con Ryanair, así que no todo son malas noticias.

Transporte público: ¿vale la pena o no?

100 % sí. Estocolmo es gigante y, a menos que te guste caminar como si no hubiera un mañana, lo mejor es que te pilles una tarjeta de transportes SL. Un truco: la tarjeta de 72 horas cuesta 330 SEK (unos 28,50 €) y te da acceso a autobuses, tranvías e incluso barcos. No está nada mal, teniendo en cuenta los precios locales. Además, las estaciones de metro son verdaderas galerías de arte. En serio, el sueño de cualquier Instagrammer de la generación Z. Si pillas las línea azul, que no se te ocurra dormirte: hay estaciones curiosísimas inspiradas en cavernas con luces de neón y murales. ¡Ya verás la de likes que consigues!

¿Cómo disfrutar de Estocolmo al mejor precio (o gratis)?

Ahora empezamos con lo bueno: las cosas chulas, baratas o incluso gratis. ¿Te apuntas?

1. Paséate entre escaparates

Estocolmo está repleta de barrios alternativos y a la última moda . Pero, si lo que buscas son escaparates diferentes, Södermalm es donde están las cosas más modernas y alternativas. Date un paseo por Götgatan y entra en tiendas de segunda mano como Emmaus Vintage o Beyond Retro , boutiques extravagantes de artesanía sueca y tiendas de vinilos como Pet Sounds Records . Será casi como protagonizar una peli indie con esa estética tan mona. Asegúrate de pasar por Stockholm Stadsmission para encontrar hallazgos únicos a buen precio. Hornsgatan también está repleta de galerías de arte como Gallery Kontrast y Hornsgatspuckeln, donde puedes entrar gratis y fingir que sabes mucho de arte (o simplemente hacerte unas buenas selfies y largarte por patas). ¡Ah! Y no te pierdas el arte urbano que decora varios rincones de la ciudad: es como una galería al aire libre, perfecta para las fotos más auténticas de tu muro.

Una animada escena callejera en Södermalm, Estocolmo, Suecia, con edificios coloridos y mucha vidilla.

Explora Södermalm, el barrio más moderno de Estocolmo, famoso por su ambiente bohemio y sus bonitas calles © Getty Images

2. La naturaleza siempre es gratis (y maravillosa)

Si te encanta la naturaleza (¿a quién no le gusta ver sitios preciosos sin gastar ni un euro?), ve a Djurgården. Es una enorme isla verde en pleno corazón de la ciudad, perfecta para un pícnic de andar por casa. Píllate alguna delicia local en el supermercado (rollitos de canela como los de IKEA, por ejemplo) y pon rumbo a Rosendals Trädgård para comer entre jardines de flores y explorar su huerto ecológico, invernaderos y tiendas de flores. También puedes dar un paseo en paz y armonía por el canal de Djurgårdsbrunn, que ofrece unas vistas impresionantes al agua y otros rinconcitos agradables donde relajarte. Otra opción es alquilar una bici y explorar la isla a pedales, una manera sencilla de visitar atracciones como el Museo Nórdico o el parque de atracciones Gröna Lund (incluso si no entras, mola verlo desde fuera). O, sencillamente, siéntate a disfrutar tranquilamente de las vistas junto al agua, tan plácidas como un fondo de pantalla de Windows. Si tienes suerte, ¡quizás te cruces con los ciervos que corretean por el parque!

Impresionantes vistas aéreas de la isla de Djurgården, rodeada de agua y una vegetación exuberante en Estocolmo, Suecia.

Djurgården, la exuberante isla de Estocolmo repleta de museos y naturaleza © Getty Images

También puedes explorar zonas urbanas en Monteliusvägen, un sendero panorámico en Södermalm que ofrece unas vistas impresionantes del lago Mälaren y el emblemático paisaje urbano de la ciudad. Es gratis y te ofrece unas vistas especialmente bonitas al atardecer. Llévate algo de picar, siéntate en un banco y haz un pícnic contemplando el paisaje. También puedes explorar Katarinahissen (el «ascensor de Katarina»), que ofrece unas vistas únicas y elevadas del paseo marítimo. Aunque el ascensor en sí ya no está en funcionamiento, se puede acceder a la plataforma de observación que hay arriba subiendo por las escaleras de manera totalmente gratuita.

3. Apúntate a un free tour

No hay mejor forma de ver una nueva ciudad que paseando, y Estocolmo tiene tours a pie gratuitos con guías locales que saben de lo que hablan. Si quieres sumergirte de lleno en Estocolmo, puedes unirte al Free Tour Stockholm . Ofrecen recorridos muy interesantes por el casco antiguo medieval, Gamla Stan, mostrándote un lado interesante de la historia sueca de manera amena y divertida. Los tours suelen durar entre 1:30 y 2 horas, y aunque son gratis, se suele dejar una propina de unas 100 SEK (unos 9 €). 

4. Comida barata: prueba los sabores locales

Si andas a la caza de comida callejera barata, no te puedes perder Strömmingvagnen . Es básicamente un puesto de arenques cerca de Slussen donde puedes pillar un arenque frito tradicional sueco a buen precio (unos 60-70 SEK, es decir, 5-6 €). Si te apetece algo más intenso, Nystekt Strömming en Södermalm también tienes sabrosos platos de pescado a precios similares, a menudo con guarniciones como puré de patatas o mermelada de arándanos rojos.

Strömmingvagnen es famoso por sus platos tradicionales de arenque frito.

Pica algo en Strömmingvagnen, el lugar perfecto para probar el delicioso arenque frito sueco © Getty Images

Si te atreves con algo diferente, prueba el surströmming, un arenque fermentado muy conocido por su fuerte olor. Muchos suecos te dirán que es un gusto adquirido, y sin duda no es para todo el mundo. Es similar al haggis de Escocia, ya que es un manjar tradicional que a la gente de fuera le puede parecer un poco… inusual. Puedes encontrarlo en tiendas especializadas o ir a una de las «fiestas del surströmming» que se celebran a finales de verano, donde la gente se reúne para comer este alimento al aire libre (y, sí, estar al aire libre será lo ideal en esa época del año). Una lata de surströmming suele costar entre 50 y 100 SEK (4-9 €), dependiendo de la marca y el tamaño.

Si quieres probar platos típicos con un toque moderno, vete a K25 en Norrmalm, un moderno comedor con precios razonables (comidas de unos 100-150 SEK, entre 8 y 13 €) y todo tipo de opciones, desde albóndigas hasta hamburguesas gourmet. Otra gran opción es Hötorgshallen, un animado mercado de alimentos donde encontrarás de todo, desde marisco fresco sueco hasta falafel de Oriente Medio, todo a precios asequibles.

Ah, y no te olvides de pasarte por un café local para probar el fika (café con un bollito de canela). Vete-Katten vende unos rollitos de canela legendarios y asequibles (unos 50 SEK, es decir, unos 4-5 €), pero si estás en Södermalm, también puedes visitar el Café Pascal , que tiene un ambiente desenfadado y unos pastelitos de chuparse los dedos (45-60 SEK, o 4-5 €).

5. Museos baratos (¡o gratis!)

Los museos pueden acabar rápidamente con una buena parte de tu presupuesto… ¡pero no en Estocolmo! El Moderna Museet (Museo de Arte Moderno) es gratuito para todo el mundo y cuenta con una diversa colección de arte contemporáneo de artistas suecos e internacionales. ¿Te encanta la fotografía? Fotografiska no es gratis (165 SEK, unos 14 €), pero es más barato que la mayoría y merece la pena por las vistas épicas desde su cafetería, por no hablar de sus exposiciones temporales, que siempre son frescas e inspiradoras. Los miércoles, el Nordiska Museet (Museo de Historia Nórdica) es gratuito a partir de las 17:00 y ofrece una excelente forma de aprender sobre la cultura, las tradiciones y la vida cotidiana de Suecia.

Vista exterior del Moderna Museet, el famoso Museo de Arte Moderno de Estocolmo

Sumérgete en el arte contemporáneo del Moderna Museet, una joya cultural de Estocolmo © Getty Images

Si buscas algo curioso, echa un vistazo al Spårvägsmuseet (Museo del Tranvía). No es un museo típico, ya que trata sobre la historia del transporte público, e incluso tiene tranvías antiguos en los que puedes entrar y darte un paseo. La entrada es gratuita y es un lugar tan inesperado como divertido, especialmente si quieres alejarte de las atracciones turísticas y aprender un poco sobre la historia local de forma interactiva.

6. Sitios raros… Como un cementerio. Sí, en serio.

Dame un segundo, que te lo explico. Puede que ir al Skogskyrkogården (el «cementerio del bosque») te parezca una visita excesivamente morbosa, pero te juro que es un sitio supertranquilo, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Además, es donde está enterrada Greta Garbo; ¿a quién no le apetece recordar a una gran estrella el Hollywood clásico? El hermoso paisaje, diseñado por famosos arquitectos suecos, es sereno y ofrece una vía de escape casi espiritual del ajetreo de la ciudad. Eso lo convierte en un destino perfecto para dar un paseo y reflexionar.

El paisaje sereno de Skogskyrkogården, un cementerio en el bosque en Estocolmo, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Descubre la tranquilidad de Skogskyrkogården, un cementerio en el bosque, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco © Getty Images

Si te gustan los sitios diferentes, no te pierdas la torre de Stadshuset (la torre del Ayuntamiento). Este emblemático edificio no solo acoge el banquete anual del Premio Nobel, sino que también ofrece unas vistas panorámicas increíbles de toda la ciudad desde su torre. Subir cuesta unos 60 SEK (5 €) y te ofrece una impresionante perspectiva de la mezcla de arquitectura histórica y belleza costera de Estocolmo. En comparación con otros miradores atestados de gente, es una joya un poco escondida, y la experiencia de serpentear por sus estrechas escaleras es como viajar en el tiempo.

7. Sitios populares entre la gente local: el Estocolmo alternativo

Si quieres vivir Estocolmo como la gente local, ve a Mosebacke en Södermalm. Es una terraza exterior de ambiente desenfadado con unas vistas increíbles de la ciudad. Las bebidas no son las más baratas (unos 80-100 SEK, es decir, 7-9 €), pero tienen conciertos y eventos a los que puedes asistir gratis. Si buscas un ambiente más discreto, no te pierdas Bleck in Lilla Blecktornsparken, un acogedor bar al aire libre perfecto para relajarte con amigos, sobre todo en verano. Las bebidas tienen un precio razonable y el ambiente es informal y acogedor.

Si quieres salir por la noche sin pagar un dineral, prueba Trädgården en verano, una discoteca donde la noche se convierte a la vez en una rave y en una fiesta de disfraces. Si buscas algo aún más alternativo, pon rumbo a Fasching , un legendario club de jazz que a menudo organiza micros abiertos y actuaciones de talentos locales. Es una forma asequible de disfrutar de buena música en directo y una experiencia única en Suecia.

Otro lugar digno de mención es Folkbaren, que está cerca de Mariatorget. Es uno de los favoritos entre los lugareños por su ambiente relajado, sus bebidas a buen precio y las actuaciones musicales en petit comité. Puedes tomarte una cerveza, charlar y, a veces, incluso asistir a un concierto improvisado, todo sin pagar entrada.

8. Trampa para turistas: Museo Vasa

Sí, todo el mundo va a ver el barco de 400 años que se hundió a los 20 minutos de su primer viaje. Está chulo, pero no es imprescindible. Si no te gustan los barcos viejos, puedes pasar del tema e irte a tomar algo. En caso de que te interese, ten en cuenta que la entrada cuesta 190 SEK (16,50 €), así que piénsatelo bien.

El barco Vasa expuesto, tan icónico como sobrevalorado, en el Museo Vasa de Estocolmo.

El desafortunado barco Vasa en el Museo Vasa de Estocolmo: ¿merece la pena? ¡Tú decides! © Getty Images

¿Cuál es la mejor época para viajar a Estocolmo?

Sin duda, el verano. Entre junio y agosto hace el suficiente calor como para disfrutar de la ciudad al aire libre, todo el mundo está por ahí y la ciudad cobra vida propia. ¿Y qué tal en invierno? Pues, a menos que te gusten los días con 3 horas de luz y correr el riesgo de perder algún dedo, mejor que no. La primavera y principios de otoño también pueden ser agradables si te gusta el ambiente tranquilo y que haya pocos turistas.

¿Cuánto cuestan las cosas en Estocolmo?

  • Comida: Almuerzo de comida callejera: unos 9-10 € (100-120 SEK). Una buena cena en un restaurante: 17-22 € (200-250 SEK).
  • Bebidas: Café (no te pierdas el «fika»): 3,50-4 € (40-50 SEK). Cerveza: 7-8 € (70-80 SEK) (si tienes poco dinero, olvídate de las discotecas).
  • Alojamiento: Hay hostales desde 22 € por noche (250 SEK). Si prefieres un hotel, los hay por unos 70 € por noche (800 SEK).

Resumiendo: Estocolmo es posible incluso con poco presupuesto

Estocolmo es una ciudad con clase y un montón de cosas que hacer . Y, si viajas con un poco de cabeza, puedes disfrutarla al máximo, tanto la historia como la naturaleza o la comida, sin dejarte los ahorros. Solo tienes que ir a los sitios donde va la gente local, ir caminando siempre que puedas, pillarte una tarjeta de transporte SL y buscar las actividades gratis. A los suecos les gusta relajarse con el «fika», una cafecito con un bollo de canela. ¿Por qué no te sumas a la moda y pruebas un pedacito de la auténtica vida sueca?