Descubre las islas griegas menos conocidas

Descubre las islas griegas menos conocidas

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¿Quieres visitar Grecia pero no te apetece lidiar con las hordas de turistas? Te traemos cinco de las mejores islas griegas, solo para ti: las mejor conservadas, menos visitadas y, quizá por ello, más infravaloradas de Grecia

Grecia es uno de nuestros destinos más populares, sobre todo las islas de Santorini, Creta y Zante, que reciben visitantes de todo el mundo, pero si buscas algo menos turístico (y probablemente más asequible), tienes unas 200 islas habitadas más entre las que elegir. Hemos seleccionado cinco de las islas menos visitadas y más tranquilas de Grecia, aunque no por ello menos bellas, y todas dispuestas a acogerte y ofrecerte unas vacaciones completamente a tu aire.

Cefalonia

Melissani Cave — Getty ImagesLa cueva de Melissani — Getty Images

Cefalonia es una de las islas más grandes de Grecia, aunque también es de las menos visitadas, y eso te ofrece la oportunidad de explorar en total tranquilidad sus montañas escarpadas, bosques de abetos y maravillosas cuevas llenas de magia, lejos de las aglomeraciones turísticas. Necesitarás una semana para poder verlo todo a un ritmo apacible, deteniéndote de vez en cuando para tomarte una copita de Robola, la variedad de vino que se produce en la isla. Y como es más tranquila que otras islas de tamaño similar como Creta, Lesbos y Rodas, los precios son más asequibles y los lugareños, todavía más amables.

Uno de los grandes atractivos de Cefalonia es la cueva de Melissani, con su laguna de agua tan clara y transparente que te parecerá estar flotando en el aire sobre tu barco. En cuanto a las playas, la de Myrtos tiene fama de ser la más bonita de la isla, y gracias a su extensión de 700 metros nunca la verás abarrotada. Pero si buscas algo realmente especial, no te pierdas la playa de Fteri. Esta calita espectacular no tiene acceso por carretera, así que deberás recorrer los acantilados a pie o tomar el «taxi acuático» de Fteri desde la localidad de Zola. No te arrepentirás: es el paraíso en la tierra.

Icaria

Sunset view over hills on Ikaria — Getty ImagesLo mejor de Icaria es su comida sana, las actividades al aire libre y la pura y simple sensación de bienestar — Getty Images

A unos 30 kilómetros del imán turístico de Miconos se encuentra la isla de Icaria, que puede describirse como una adorable colección de aldeas desperdigadas entre la hermosa naturaleza virgen y las exuberantes montañas verdes de la isla. Es el destino perfecto para hacer senderismo, observar aves o refrescarte en alguno de los arroyos o cataratas que guarda la isla como auténticos tesoros ocultos.

Una interesante particularidad de Icaria son las peculiares casas de piedra que verás al explorar el interior de la isla. Datan de una época conocida como piratiki epochi («la era de los piratas»), en la que la isla solía sufrir ataques desde el mar. Para protegerse, los lugareños construyeron sus casas de forma que no parecieran más que montones de piedras. Por fortuna, hoy en día las residencias son bastante más lujosas que en aquella época, pero estas estructuras rudimentarias de piedra se mantienen como bellas reliquias poco conocidas de un episodio dramático de la historia griega.

Icaria también es famosa por ser una zona azul, es decir, una de las regiones donde se encuentran las personas más longevas del mundo, y es fácil comprender por qué. La dieta local es una de las más sanas de Grecia y del mundo: la isla es famosa por su producción de vino tinto, aceitunas y miel, todo de primera calidad. Si a esa maravillosa alimentación le sumas un entorno natural que te obliga casi a perder la noción del tiempo y una cultura del bienestar que queda patente en la localidad termal de Therma, aquí puedes vivir las mejores vacaciones que puedas imaginar en una isla griega, llenas de calma y sosiego.

Samos

Si te apetece ir saltando de isla en isla, Samos está justo al lado de Icaria y es igual de bella. Tiene pueblecitos pintorescos, playas maravillosas y calas con viñedos. A menos de dos kilómetros de Turquía, Samos es, geográficamente, una de las últimas islas europeas en el camino hacia Asia, aunque desprende su propia identidad muy personal y llena de encanto. Recibe a más turistas que Icaria, aunque siguen siendo relativamente pocos en comparación con otras islas más grandes, y es un lugar donde puedes relajarte de verdad, disfrutando de la naturaleza o del ambiente sosegado de los pueblos y la calma despreocupada de los lugareños.

Con una sana dosis de yacimientos arqueológicos, Samos es la elección ideal para los amantes de la historia antigua. La pequeña localidad de Pythagoreio, por ejemplo, bien merece una visita. Recibe su nombre en honor a Pitágoras, pionero matemático y filósofo oriundo de la isla. El pueblo tiene varias ruinas, que colectivamente han sido declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco, como el primer puerto que se construyó en el Mediterráneo y que data del siglo VI a. C. Después de tu recorrido histórico, vuelve al presente en la «calle azul», un callejón pintado exclusivamente en azul y blanco y que no puede faltar en tu cuenta de Instagram.

Anafi

View out to sea from cliffs on Anafi — Getty ImagesAnafi es la isla más tranquila de toda nuestra lista — Getty Images

Vuela a Santorini, pero no te quedes: un breve viaje en ferri te llevará a Anafi, donde puedes entregarte por completo a la calma griega. Con una población de menos de 300 personas, es la isla más pequeña de nuestra lista y, a pesar de su proximidad con Santorini, se mantiene inalterada por el turismo de masas. Pero, a pesar de ello y de forma casi milagrosa, Anafi es un lugar muy acogedor.

Dado su carácter remoto, la gente que llega a Anafi suele hacerlo en busca de una experiencia que los aleje del mundanal ruido. Las mejores actividades que puedes hacer en esta isla son largos paseos por sus colinas, nadar en aguas cristalinas y tumbarte sencillamente al sol en la playa sin que te moleste nada ni nadie. Acampar en cualquiera de las playas de Anafi es algo absolutamente liberador (para ti y para tu bolsillo, ya que no tendrás que pagar nada). Imagínate en tu tienda de campaña, dejándote caer en un sueño placentero con la única compañía de las olas que acarician la arena de la playa. Es el preciso instante en que se esfuman todas tus preocupaciones, si es que consigues recordarlas desde tu paraíso griego.

Kasos

Kasos es un destino maravilloso al que se llega muy fácilmente si vuelas a las islas vecinas de Creta o Rodas, y que ofrece una experiencia tan serena como auténticamente griega y sin pretensiones. Al llegar comprobarás que el paisaje no es tan verde y exuberante como el de otras islas que te hemos recomendado, a excepción de la zona que rodea la localidad de Agia Marina en el norte de la isla. Pero no dejes que te desanime esa primera impresión árida y agreste, porque Kasos te acabará conquistando, entre otras cosas por la ausencia patente de turistas bulliciosos.

Aquí encontrarás algunas de las playas más recónditas de todo el mar Egeo, aunque varias de ellas, como la playa de Emporio cerca de Fri, tengan al menos signos de civilización (básicamente, algún que otro cobertizo o tumbona). La playa de Emporio probablemente sea una de las mejores de la isla, con su arena dorada y una taberna famosa por sus deliciosos platos de pescado y marisco fresco. El arte y la cultura también desempeñan un papel importante en la vida diaria de Kasos, con espectáculos de música y danza tradicional a los que se suman felizmente los lugareños, y muestras de arte local en Fri. Además, al ser una de las joyas ocultas de Grecia, es relativamente barata. ¿A qué esperas?

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