Cómo llegar del aeropuerto al centro de forma económica
Desde el aeropuerto de Malpensa , puedes tomar el autobús Terravision (unos 50 minutos) o el tren Malpensa Express (unos 40 minutos). Ambos cuestan menos de 15 €, te dejan en el centro y te ofrecen unas vistas mucho mejores que los taxis. Si llegas al aeropuerto de Linate , hay un autobús local baratísimo (2 €) que te llevará a la ciudad en unos 25 minutos. ¡Bueno, bonito y barato!
¿Merece la pena el transporte público de Milán?
¡Sí, 100%! El transporte público de Milán es como ese buen amigo que nunca te abandona: fiable, asequible y un pelín caótico, pero para bien. Tienes autobuses, tranvías y metro, y todos son fáciles de usar. El metro es la forma más rápida de recorrer la ciudad, y por solo 2 € el trayecto (o 7 € por un pase de un día) podrás gastar poco en transporte y más en pizza. Lo bueno de los tranvías es su rollo retro, irresistibles para cualquier Instagram que se precie.
Cómo disfrutar de Milán sin arruinarte
Ve de tiendas… ¡y quédate en el escaparate!
Ya sabemos que Milán es un paraíso para las compras de lujo, pero supongo que no habrás venido a por unos bolsos de Prada. En ese caso, dirígete al distrito de Brera, que está lleno de callecitas empedradas con boutiques, tiendas vintage y galerías de arte. Aquí se concentran tiendas y diseñadores independientes, que ponen a tu disposición artículos únicos a precios más asequibles, entre 20 y 100 €. ¡Y también puedes ir sin comprar nada! Paséate entre escaparates y empápate del ambiente más creativo de Milán sin gastar ni un euro.

Explora un universo de compras de lujo en la preciosa Galleria Vittorio Emanuele II, una zona comercial con techo de cristal que se encuentra a solo unos pasos del icónico Duomo © Getty Images
Si te apetece llevarte un caprichito italiano pero no quieres gastar mucho, en Via Torino tienes alternativas más baratas. Las prendas de ropa suelen costar entre 10 y 50 € y tienes un montón de marcas asequibles, así como un ambiente juvenil que convierte cualquier experiencia de compras en una miniaventura. Y no te olvides del Corso Buenos Aires, una de las calles de compras más largas de Europa, donde el lujo se entremezcla con otras opciones para todos los bolsillos. Hasta puede que encuentres alguna ganga, ya que a menudo hay cosas por tan solo 5 €.
Si estás en Milán el último domingo del mes, no te pierdas el mercadillo de Naviglio Grande . Es gigantesco y tiene todo tipo de artículos vintage, antigüedades y otros tesoros inesperados. Puedes darte un paseo sin gastar nada, claro, o llevarte un regalito a buen precio. El mercadillo se monta junto al canal en la increíble zona de Navigli, lo que te permite explorar una zona nueva mientras buceas entre discos del año de la polca y ropa retro.
Relájate de parque en parque (porque la naturaleza es gratis)
Parco Sempione ya es todo un clásico. Imagínatelo por un momento: grandes extensiones de hierba verde, un cremoso helado en la mano y el Castello Sforzesco a lo lejos. Suena guay, ¿verdad? También puedes aprovechar para dar un paseo de relax o contemplar a la gente local en su vida cotidiana. El Arco della Pace está justo al lado y te ofrece el escenario perfecto para una de esas fotos que mandas cuando quieres decir «estoy en Italia». Los findes a menudo hay músicos, pequeños festivales o incluso sesiones de yoga improvisadas a las que puedes unirte para practicar tus asanas.

Disfruta de la belleza del Parco Sempione desde lo alto, donde te esperan exuberantes zonas verdes y pasarelas panorámicas © Getty Images
Otra opción es irte hasta los Giardini Pubblici, conocidos oficialmente como los Giardini Indro Montanelli, que también tienen un ambiente muy desenfadado. Se trata de un parque histórico con fuentes preciosas, árboles frondosos e incluso un pequeño lago con patos. Allí encontrarás el Museo de Historia Natural , por si te gusta aprovechar los viajes para aprender un poco. Antes de ir, compra un poco de focaccia (3-5 €), queso (4-8 €) y una botella de vino local o un refresco (3-6 €) en una tienda cercana: ¡ya tienes tu pícnic a la italiana por menos de 15 €! No solo disfrutarás de la deliciosa comida local, sino que puedes integrarte en el ambiente milanés sin dejarte un dineral.
Únete a un free tour por Milán
En Milán hay montón de free tours y están chulísimos. Aprenderás sobre la historia y la cultura de la ciudad, y quizás también te cuenten adónde suele ir la gente local… ¡Todo a cambio de una propina! Dos opciones excelentes son el Frog Free Walking Tour (freetourcommunity.com ) y el CITYWALKERS Milan Free Tour (citywalkers.eu ). Ambas opciones te ofrecen recorridos increíbles de la mano de guías locales que saben muchísimo y te enseñarán lo mejor de Milán. La mayoría de los tours pasan por los lugares más emblemáticos, como el Duomo, la Galleria Vittorio Emanuele II o incluso el distrito alternativo de Navigli, y al mismo tiempo te darán recomendaciones como solo la gente local sabe hacer. En resumen: es una manera perfecta de dar tus primeros pasos por la ciudad sin gastar mucho.
Prueba la comida callejera local
No puedes irte de Milán sin probar los panzerotti en Luini, que está al lado del Duomo. Básicamente son trozos de esponjosa masa de pizza frita rellenos de queso y tomate. Por menos de 5 €, es el cielo en la tierra. Siempre hay cola, pero avanza rápido y, créeme, merece la pena. Ese relleno cremoso y caliente te recargará las pilas a tope mientras exploras la ciudad.

Prueba la crujiente perfección de los panzerotti: masa frita dorada rellena de queso derretido y salsa tomate, una delicia casera al más puro estilo italiano © Getty Images
La comida callejera de Milán es todo lo que podrías desear si viajas con poco presupuesto. En el Mercato Centrale encontrarás una gran variedad de puestos. ¡Lo difícil va a ser elegir! La buena noticia es que hay opciones para todos los gustos: desde unas arancini (bolitas de arroz fritas) por unos 3-4 € hasta platos de pasta recién hecha por menos de 10 €. Pide una porción de focaccia (2-4 €) o prueba el bocadillo de michetta local, que es un clásico panecillo milanés relleno de lo que te apetezca (embutido, queso o verduras) que suele costar unos 4-6 €.
Si tienes antojo de algo dulce, no te olvides de pedir un gelato para llevar (2-3 €) mientras paseas por las calles empedradas de Milán. Las gelaterias como Cioccolati Italiani ofrecen algunos de los helados más cremosos de la ciudad y sabores deliciosos, como pistacho o stracciatella. Es de visita obligada si vienes a la ciudad, especialmente si lo acompañas con un paseo por lugares emblemáticos como la Piazza del Duomo o los canales de Navigli.

Gelato! Disfruta de un buen cucurucho de helado italiano con los sabores más irresistibles © Getty Images
Si quieres vivir una experiencia gastronómica única por un precio increíble, prueba una porción de farinata, una sabrosa tortita de garbanzos, crujiente por fuera y blandita por dentro. Puedes encontrarla en las panaderías locales por unos 2-3 € y es una excelente opción vegetariana, además de una muestra de la auténtica gastronomía de la región.
Museos baratos (¡o gratis!)
El primer domingo de cada mes, muchos museos de Milán son gratis. Sí, ¡como lo oyes! Si viajas con poco presupuesto, aprovecha la oferta para ir a la Pinacoteca di Brera (15 €), que alberga una impresionante colección de arte italiano, incluidas obras de Rafael y Caravaggio. Es un lugar increíble para sumergirte en el arte renacentista sin arruinarte.
La Trienal de Milán (10 €, aunque a veces hay exposiciones gratis) te abre la puerta a la famosa cultura del diseño italiana. Si te interesa la arquitectura, el diseño de mobiliario o la moda, te aseguro que es una visita fascinante.
Otra buena opción es el Museo del Novecento (10 €, precio reducido para estudiantes), que tiene una fantástica colección de arte del siglo CX, con obras de Picasso y Modigliani. El precio es razonable y puedes disfrutar de unas vistas increíbles al Duomo desde dentro (¡mucha cultura por poco dinero!).

El elegante y moderno diseño del Museo del Novecento de Milán complementa a la perfección su impresionante colección de arte del siglo XX © Getty Images
Si te apetece probar con algo un poco menos conocido, visita el Museo del Risorgimento (5 €). Está dedicado a la unificación de Italia y tiene una ecléctica colección de objetos, uniformes y documentos. Es perfecto para aficionados a la historia o si te apetece explorar una parte menos vistosa del pasado de Italia.
Arquitectura moderna digna de ver
Date un paseo por la Piazza Gae Aulenti si te apetece contemplar su arquitectura ultramoderna, fuentes chulas y un ambiente futurista en general. Esta zona te mostrará un lado un poco diferente de Milán: reluciente, moderno y enérgico. Aquí también está el Bosco Verticale, dos grandes torres residenciales cubiertos de árboles y vegetación. La verdad es que parecen sacadas de una peli de ciencia ficción y merecen una visita.
Si buscas más maravillas arquitectónicas de la era moderna, pon rumbo a Fondazione Prada, un complejo artístico que combina estructuras antiguas y nuevas en un impresionante espacio para exposiciones contemporáneas. Las superficies en espejo y sus innovadores objetos de diseño convierten a este lugar en uno de los grandes clásicos de Instagram.
Lugares peculiares que te encantarán
Si andas buscando rinconcitos especiales pero poco conocidos, visita la iglesia de San Bernardino alle Ossa . Cuenta con una pequeña capilla decorada con huesos humanos, lo que le da un ambiente muy siniestro y gótico, y también totalmente único. La entrada es gratuita, aunque se agradecen los donativos. Si esto te parece muy macabro, también tienes la Casa Museo Boschi di Stefano, un peculiar museo ubicado en un edificio residencial que exhibe una impresionante colección privada de arte italiano del siglo XX. Es gratis, así que es ideal si viajas con poco dinero y buscas algo diferente.

Entra en la preciosa y macabra iglesia de San Bernardino alle Ossa, un lugar fascinante con las paredes recubiertas de huesos © Getty Images
Otro lugar que merece la pena explorar es el Viñedo de Leonardo , que se encuentra cerca de Santa Maria delle Grazie. En 1498 se lo regalaron a Leonardo da Vinci, y ahora se puede visitar por unos 10 €. Ofrece un rato de tranquilidad lejos del ajetreo de la ciudad, así como una ventana única a la vida de Da Vinci en Milán. Es un maravilloso destino fuera de lo común que combina historia, naturaleza y una pizca de encanto milanés.
Aprovecha para hacer ejercicio (o algo así)
Si te gusta andar en bici, puedes alquilar una para recorrer los canales de Navigli. Es una forma entretenida de ver la ciudad sin gastar mucho dinero y te ofrece unas bonitas vistas, especialmente al atardecer. Por toda la ciudad hay varios locales de alquiler de bicicletas, que suelen cobrar menos de 10 € por medio día.
La zona de Navigli tiene mucho encanto, con todos sus puentes, edificios coloridos y tiendecitas por descubrir. Y, si la bici no es lo tuyo, también puedes dar un paseo a pie. Pero te recomiendo pedalear un rato, sobre todo para hacer hueco a un gelato más.

Los tranquilos canales de Navigli en Milán relucen al atardecer y reflejan los edificios coloridos, creando un ambiente de pura paz © Getty Images
¿Adónde va la gente local?
Para exprimir Milán al máximo , olvídate de las trampas para turistas y apúntate a un «aperitivo» (como la «happy hour», pero con más clase) en locales como Mag Cafè o Backdoor 43 (seguramente, el bar más pequeño del mundo). Por unos 10 €, tendrás tu bebida y suficiente picoteo como para saltarte la cena. El aperitivo es una tradición italiana que te permite saborear un pedacito de la auténtica vida milanesa. La gente local se reúne para disfrutarlo en grupo, charlar y comer algo con amigos.
Si no te apetece algo tan historiado, pon rumbo al Bar Basso , donde nació el Negroni Sbagliato (un negroni con vino espumoso, en lugar de ginebra). Este icónico bar es uno de los favoritos de los lugareños desde los años 60 y siempre ofrece un buen ambiente. La bebida aquí suele costar entre 8 y 12 € y viene en vasos gigantes, así que sentirás que has invertido bien el dinero.

Saborea el refrescante toque de un Sbagliato Negroni, un cóctel elaborado con vino espumoso, vermut y Campari, uno de los grandes clásicos milaneses © Getty Images
Si también te apetece vivir Milán por la noche, no te pierdas los bares y cafeterías del distrito de Navigli, ideales para ver a la fauna local y escuchar un poco de música en directo. Navigli es famosa por su ambiente bohemio en general y se anima especialmente por la noche. Una bebida puede salirte por unos 5-10 € según el bar, pero merece la pena por el ambiente. También conviene comprobar si hay algún evento programado, como pequeños conciertos, exposiciones de arte o mercados de artesanía locales, que harán tu experiencia en el barrio todavía más especial. Por unos 10 €, tendrás tu bebida y suficiente picoteo como para saltarte la cena. A los lugareños les encanta su aperitivo, y seguro que a ti también.
Atracciones turísticas: el Duomo
Bueno, ya basta de hacer la vista gorda: no podemos hablar de Milán sin mencionar el Duomo . Todos los turistas van, y tú también deberías. Es espectacular, pero si tienes poco presupuesto es mejor que pases del ascensor y tomes las escaleras (10 €). Las vistas merecen la pena y, de paso, entrenas los cuádriceps. Arriba podrás ver de cerca sus ornamentadas agujas y tendrás una vista panorámica de la ciudad. Y piensa en lo bien que sienta ahorrarse un dinerillo a cambio de hacer ejercicio.

Déjate cautivar por el majestuoso Duomo de Milán, una obra maestra de la arquitectura gótica con complejas agujas y una fachada repleta de detalle © Getty Images
¿Cuál es la mejor época para viajar a Milán?
La mejor época en Milán es la primavera (abril-junio) o el otoño (septiembre-octubre), cuando el clima es suave y no hay tanta gente. Evita agosto, salvo que quieras visitar una ciudad fantasma: todo el mundo se ha ido de vacaciones y hace un calor infernal. Pero bueno, cuanta menos gente haya, mejor te quedarán los selfis.
¿Cuánto cuestan las cosas en Milán?
Comida
Puedes comer muy barato si pillas algo en una panadería o un trozo de pizza en la calle (5-8 €). Si vas a una trattoria informal, puede salirte por unos 15-20 € (busca el «menu del giorno» para aprovechar los buenos precios).
Bebidas
Un café en la barra (como la gente local) cuesta 1-2 €. El aperitivo es siempre un planazo si quieres beber y picar algo por unos 10 €. El vino y la cerveza son bastante asequibles, especialmente si los compras en un mercado local.
Alojamiento
Los hostales cuestan unos 25-40 € por noche en un dormitorio compartido, mientras que los hoteles económicos cuestan de 60 € en adelante. Si te va la aventura, también te puedes ir de Couchsurfing y ahorrarte el dinero del alojamiento.
Conclusión
Puede que Milán sea la capital mundial de la moda , pero no hace falta ser rico para disfrutarla con mucha clase. Hay comida barata, visitas gratuitas y un montón de gente curiosa a la que observar, así que puedes explorar todos sus rincones sin fundirte los ahorros. Recuerda, el aperitivo es tu mejor amigo, el Duomo tiene escaleras y el estilo milanés no es tanto una cuestión de dinero, sino de actitud. Ponte las gafas de sol más chulas que tengas… ¡y a brillar!
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