Día de Europa: nuestro equipo elige sus lugares favoritos

Para celebrar el Día de Europa le pedimos a nuestros trabajadores que nos hablaran sobre los sitios que más les gustan del viejo continente

Todos somos ciudadanos del mundo. Cada uno de nosotros. No importa por qué suerte, accidente, coincidencia o suceso hayamos llegado aquí, no importa qué lado de la arbitraría línea geográfica hayamos empezado a ocupar en el momento de nacer, no importan las creencias en las que hayamos sido educados antes de ser lo suficientemente inquisitivos (esperamos) cómo para hacernos preguntas; todos estamos regidos por algo mucho más grande.

Europa está viviendo malos tiempos en la actualidad. Las fronteras que nos separan son cada vez mayores, lo que resulta en rabia, desconfianza y miedo. Y la extrema derecha está levantando de nuevo su venenosa cabeza.

Así que, por todas estas razones, decidí preguntar en las oficinas de Kiwi.com sobre los lugares de Europa que adoraban nuestros empleados. El 9 de mayo es el Día de Europa, así que tratemos de difundir un poco de amor por el continente al que Kiwi.com tiene como hogar.

Andorra la Vella, Andorra

Andorra es un refugio en los Pirineos – Shutterstock  Andorra Europa
Andorra es un refugio en los Pirineos – Shutterstock

«Es un refugio. Está justo en el punto perfecto. En verano es muy caluroso, ¡pero en invierno puedes esquiar!» Dice Carter, nuestro especialista en redes sociales, al hablar de Andorra la Vella, la capital del pequeño principado de Andorra, situada en lo alto de los Pirineos. Es un país extraño, pues no es miembro de la Unión Europea, pero sin embargo usa el Euro como moneda principal. Además, solo tiene dos puntos fronterizos oficiales (uno la une con Francia y el otro con España).

«¿Dirías que sus habitantes son hostiles e introvertidos?» «No, para nada. ¡La gente es muy amable! Dormí gratis en casa de un tipo cuando viajé allí. Traté de pagarle algo, ¡pero no hubo manera de que me lo aceptara!» Carter considera que Andorra es una mezcla de lo mejor de muchos mundos: el clima, la gastronomía, la historia…

Una mezcla entre Francia y España con un toque de historia catalana. «Cómo llegué hasta ella fue algo muy raro. Creo que entré de forma ilegal… Quiero decir, estaba atravesando un bosque o algo. Estaba en Cataluña y de pronto el mapa de mi dispositivo Apple… bueno… ¡se descalabró!»

Florencia, Italia

El Duomo en Florencia es una de las construcciones renacentistas más impresionantes del mundo – Shutterstock Europa
El Duomo en Florencia es una de las construcciones renacentistas más impresionantes del mundo – Shutterstock

Alguien que jamás se pierde es Radka cada vez que visita Florencia. «Estuve allí por primera vez con mi madre, cuando tenía 16 años», recuerda. Le encantó; cuando volvió por segunda vez con la escuela, hizo prácticamente de guía. «Me gusta todo lo que hay en ella. Su historia, por supuesto, sobre todo el hecho de sentir que estás respirando cientos de años de cultura. Ya sabes.

¡Ah, y el helado! Nunca me olvidaré del helado. Cuesta dos euros y lleva como cinco bolas una encima de otra.» También formó parte de una actuación de un teatro callejero cuando fue seleccionada entre el público para hacer el papel de madre de un grupo de gente elegido al azar.

«Al final, dejaron que me fuera, pero solo después de que mis amigos hubieran sacado cientos de fotos.» Ahora tiene amigos viviendo allí, así que volverá de nuevo pronto. «Ya sabes, todavía no he visitado la Galería Uffizi [que alberga, entre otras famosas obras, el Nacimiento de Venus de Botticelli]. Pero bueno, ¡no es más que otra de las infinitas razones que tengo para volver!»

Róterdam, Países Bajos

Cada rincón de Róterdam es único – Iurii Buriak / Shutterstock.com
Cada rincón de Róterdam es único – Iurii Buriak / Shutterstock.com

Si buscamos algo más moderno, debemos irnos al norte de los Países Bajos, concretamente a Róterdam. Un batiburrillo de industria, comercio y flamantes y modernos rascacielos. Allí llegó Lukáš, que ahora trabaja para nosotros como agente de viajes, por primera vez junto a sus amigos, a los 18 años.

Todos ellos tenían amigos en la ciudad, pero la idea era estar en Róterdam poco tiempo y, luego, partir hacia Ámsterdam en busca de experiencias más excitantes. «La estación de ferrocarril es como una especie de rascacielos. Es increíble lo grande que es todo».

También dice que la ciudad, al no tener ningún punto central, se antoja inmensa, lo que hace que todos sus rincones tengan sus importancia y siempre haya algún lugar al que ir. «Lo otro», y Lukáš sonríe, «es que acababa de cumplir los dieciocho, ¿sabes? ¡Y aluciné cuando vi a todos esos niños pequeños hablando un inglés casi perfecto!»

Nida, Lituania

Nida es un tesoro oculto en el interior de Lituania – Shutterstock
Nida es un tesoro oculto en el interior de Lituania – Shutterstock

Mucho más relajada es la recomendación de Katka, nuestra directora de proyectos. Cuando estaba en la universidad estudió todo lo relacionado con los países bálticos. Su lugar favorito de toda Europa es Nida, en Lituania, una bella ciudad a caballo entre el mar Báltico y la laguna de Curlandia. «Es una de las playas más hermosas de Europa.

El agua es cristalina y pura y su arena perfecta. Además, está tachonada de magníficos pubs con cerveza barata y fruta fresca. También hay una zona que es como un desierto», dice, con la mirada puesta en los recuerdos. «La arena se mueve alrededor de las dunas y cada año parece un lugar diferente. Oh, ¡y hay brujas en el bosque!» ¿Brujas? ¿De verdad? «¡No! Bueno… Más o menos.

Quiero decir, alguien ha hecho un montón de esculturas de madera representando brujas y las ha esparcido por los bosques cercanos. Puedes alquilar una bicicleta y explorar la zona y ya verás qué encuentras». Su profesor en la universidad fue el primero en hablarle del sitio porque le encantaba el escritor alemán Thomas Mann.

Mann solía pasar los veranos allí, en una colina con vistas a la bahía de Curlandia. La casita que allí poseía todavía permanece en el lugar, con el estilo típico de las casas de madera de primera línea de playa, pintadas con colores vivos.

Kiev, Ucrania

«¡Kiev es como un gran cuadro hecho por gente que felizmente lanza sus botes repletos de pintura!» – Shutterstock
«¡Kiev es como un gran cuadro hecho por gente que felizmente lanza sus botes repletos de pintura!» – Shutterstock

Finalmente, nos dirigimos al sur, hacia Ucrania y su capital, Kiev. Para Kostya, su ciudad natal sigue siendo el lugar más maravilloso que conoce. «He vivido allí unos 17 años y su riqueza todavía me sigue sorprendiendo. No solo en términos históricos, sino también culturales y emocionales. La gente piensa que debe de ser como Praga o Viena, pero en absoluto.

Tienes que visitarla para entender realmente por qué la gente se obsesiona con ella. La vida nocturna es impresionante, hay muchos estudiantes…» Calla, mira pensativo. «Ya sabes, he viajado un montón; he tenido la fortuna de hacerlo. Muchos ucranianos no corren la misma suerte. Problemas financieros, la situación política actual…» Por ello, Kostya afirma que los ucranianos tratan de exprimir al máximo su propio país. «La gente debería ir allí y ver lo moderna que es. Albergamos una final de la UEFA Champions League.

Eso fue increíble, que la final fuese en Kiev y viniese gente de todas partes. Queremos ser parte de Europa y estamos esforzándonos todo lo que podemos». De pronto, sonríe. «¡Kiev es como un gran cuadro hecho por gente que felizmente lanza sobre é sus botes de pintura!»

Una metáfora perfecta, creo yo.