El Camino de Santiago es una de las rutas de senderismo más legendarias del mundo
y suele comenzar en algún lugar de España
, Portugal
o el suroeste de Francia, hasta llegar a Santiago de Compostela
, en Galicia. En concreto, el punto de llegada es el sepulcro de Santiago Apóstol en la catedral, ya que la ruta se instauró originalmente en el siglo IX como una de las peregrinaciones medievales más importantes de la cristiandad. Hoy en día, el Camino de Santiago atrae a cientos de miles de peregrinos al año, ya sean creyentes, agnósticos o ateos. Cada peregrino hace el Camino por motivos personales e intransferibles: algunas personas lo ven como un ejercicio espiritual
, especialmente aquellas que son religiosas; otras lo hacen para descansar de sus vidas cotidianas y disfrutar de un momento de introspección, y aun otras son aficionadas al senderismo
en general y buscan la inmensa satisfacción que produce recorrer cientos de kilómetros a pie. Hablé con Dorota Žigová para que me contara su experiencia en el Camino de Santiago, tras recorrerlo ella misma en agosto de 2021. Lo primero que me contó fueron los motivos por los que hizo el Camino y lo que aprendió de la experiencia.
El símbolo del Camino de Santiago es una concha de vieira — Shutterstock
«Hice el camino sola y es algo que recomendaría sin dudarlo a todo el mundo, especialmente si están pasando por un momento difícil en sus vidas, porque es una gran forma de reencontrarse emocionalmente. Es una experiencia absolutamente nueva, una nueva rutina y un nuevo entorno, en el que descubrí mucho acerca de mí misma. Era la primera vez que viajaba sola, y aunque pueda parecer un poco exagerado, realmente me cambió la vida. Ahora estoy convencida de que puedo lograr cualquier cosa que me proponga.
Desde que terminé el Camino, me siento más independiente, más espontánea y siento menos miedo: me atrevo con cosas nuevas. Además, cuando estoy de bajón, pienso en los placeres sencillos de los que disfrutaba durante el recorrido, como una buena comida y una cerveza
fría al final de una larga jornada, y recuerdo que aquellos pequeños detalles me hacían sentir que tocaba el cielo».
Un lema muy útil para cualquier peregrino — Dorota Žigová Dorota reconoce que recorrer el Camino de Santiago fue muy difícil, especialmente el segundo día, cuando le empezaron a doler mucho los pies, pero se animaba con los pequeños detalles. «En las paredes del primer lugar donde me alojé encontré muchos mensajes de ánimo de otros peregrinos. En uno de ellos leí: El dolor es transitorio; los recuerdos se quedan para siempre. Desde ese momento, me repetía la frase cada vez que me dolía algo». Es verdad que es un desafío, a veces de maneras que ni te imaginas, pero realmente merece mucho la pena. Tanto si ya estás planeando tu peregrinaje como si se te acaba de despertar la curiosidad, Dorota y yo hemos dado respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes sobre el Camino de Santiago, con prácticos consejos
y anécdotas personales. ¡Allá vamos!
¿Cuáles son las principales rutas del Camino de Santiago?
Hay decenas de maneras diferentes de hacer el Camino, y todavía más si se tienen en cuenta puntos de partida más lejanos, como Alemania
, Suiza y otros países de Europa Central. Vamos a hablarte de las rutas más transitadas.
El Camino Francés atraviesa los preciosos Pirineos — Shutterstock La ruta más antigua es el Camino Primitivo y empieza en Oviedo, en el Principado de Asturias, más o menos a la altura de la mitad del golfo de Vizcaya y no demasiado lejos de la costa. Es una de las rutas más cortas, con aproximadamente 320 kilómetros. Al igual que el Camino Primitivo, el Camino Portugués es una de las rutas más cortas y fáciles de recorrer. Por lo general, es una ruta en la pasas por distintas localidades, mientras que el Camino Portugués tiene un recorrido mucho más rural que atraviesa impresionantes paisajes naturales. Los peregrinos suelen iniciar el Camino Portugués en Lisboa
(a 610 kilómetros de Santiago) o en Oporto (a 265 kilómetros). El Camino Francés es la ruta más popular, elegida por aproximadamente el 60 % de los peregrinos. Empieza en la localidad de Saint-Jean-Pied-de-Port en los Pirineos franceses y te lleva por las montañas y ciudades de Pamplona, Logroño, Burgos y León. El Camino Francés íntegro abarca 800 kilómetros y se considera un desafío físico más considerable debido a la pendiente que tiene el inicio de la ruta.
A Dorota le encantó poder disfrutar de algún que otro día en la playa — Dorota Žigová Dorota: «Yo elegí el Camino Portugués: caminé de Oporto a Santiago y la ruta me llevó por Arcade, cerca de Pontevedra, donde pasé un día en una playa maravillosa; fue uno de los momentos más bonitos de la ruta. Sin embargo, la próxima vez quiero hacer el Camino Primitivo, porque me han dicho que las vistas son increíbles».
¿Cómo puedo llegar a mi punto de partida?
El Camino Primitivo
El Aeropuerto de Asturias es el más cercano a Oviedo. Es relativamente pequeño pero hay varias aerolíneas de bajo coste que viajan a él. El peregrinaje en sí arranca en la Catedral de Oviedo, en el centro de la ciudad.
El Camino Portugués
Volar a Lisboa (en caso de que elijas la ruta más larga) es relativamente fácil, vueles desde donde vueles en Europa , o incluso desde el resto del mundo. Toma el metro desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad y pon rumbo a la catedral, donde empezará tu trayecto. La Catedral de Lisboa está en el barrio de Alfama, que es bastante céntrico, justo al lado de la parada de autobús y tranvía de Sé.
Dorota: «Volé a Oporto y tomé el metro desde el aeropuerto a la estación de Mercado, desde donde empecé a caminar, aunque la mayoría de la gente empieza en la Catedral de Oporto, cuya estación de metro más cercana es São Bento. Para mi viaje de vuelta también volé desde Oporto. Volví desde Santiago en autobús porque había terminado la ruta bastante pronto y disfruté de tres días junto al mar en Oporto, ¡para que descansaran mis pobres pies!»
El Camino Francés
Llegar hasta Saint-Jean-Pied-de-Port es bastante más complicado, pero tiene premio: el ambiente medieval del pueblo es muy evocador y luego están las espectaculares vistas de la montaña. El Aeropuerto de Biarritz es el más cercano, y desde allí tienes que coger trenes y autobuses locales en un viaje que dura un par de horas. El principal puente que cruza el río Nive es el punto de partida del Camino.
¿Cuál es el mejor momento para hacer el Camino de Santiago?
Un tramo de pasarela de madera en el Camino Portugués — Shutterstock Dorota: «Alguna gente te dirá que en verano hace demasiado calor y que, por lo tanto, es mejor hacerlo en primavera
o a principios de otoño, pero yo tuve mucha suerte con el clima y pude nadar en el océano
en varias ocasiones. Siempre que lleves protección solar y una gorra, puedes hacer el camino en verano». Por lo general, el invierno por esos lares es templado, así que las condiciones climáticas adversas no son una preocupación importante. Aun así, ten en cuenta que habrá menos horas de luz solar y, evidentemente, hacer senderismo en la oscuridad conlleva ciertos riesgos añadidos.
¿Cuánto caminaré cada día en el Camino de Santiago?
Exígete, pero no te pases — Shutterstock Esto dependerá de cuánto te apasione el senderismo y de tu grado de preparación física en general. Empieza marcándote un objetivo de 20 kilómetros al día, y luego hazle caso a tu cuerpo. Si sientes que puedes exigirte más, puedes aumentar tu meta diaria, pero hazlo paulatinamente. Dorota: «Durante los primeros días, caminé demasiado (hasta 40 kilómetros diarios) y mi cuerpo lo padeció mucho en el tercer día. Si quieres disfrutar de la ruta a un ritmo más pausado, camina entre 20 y 25 kilómetros diarios».
¿Cuánto dura el peregrinaje?
Incluyendo los días de descanso (que deberías tomar sí o sí, escuchando lo que te diga el cuerpo), de media el viaje te puede tomar: 17 días en el Camino Primitivo, 25 días en el Camino Portugués desde Lisboa, 11 días en el Camino Portugués desde Oporto, o 30 días en el Camino Francés.
¿Cómo debería prepararme para el Camino de Santiago?
Como preparación para tu viaje, haz largos paseos en la naturaleza — Shutterstock Para aumentar tu fortaleza física, merece la pena que te acostumbres a hacer senderismo o, al menos, alguna otra forma de ejercicio regular durante los meses y las semanas previos a tu peregrinaje. Luego, deberías obtener la «Credencial del Peregrino», un documento parecido a un pasaporte en el que reúnes los sellos que vas rubricando a lo largo del Camino. Puedes conseguir la credencial en el punto de partida designado para cada ruta. Es posible que también puedas encontrarla en algún lugar cerca de tu lugar de residencia. Dorota: «Compré la mía en un tienda de Brno, donde vivo». La credencial del peregrino te permite acceder a lugares de alojamiento designados a lo largo de tu ruta: los hostales
y albergues de peregrinos. Además, si recopilas un cierto número de sellos puedes obtener un certificado de peregrinaje, llamado «compostela», cuando llegas a Santiago. Dorota: «En cierto sentido, no estaba preparada en absoluto. Por ejemplo, no sabía dónde iba a dormir cada noche, pero de alguna forma todo parecía resolverse sin más a medida que avanzaba por el Camino. Si no sabía hacia dónde ir, les preguntaba a otros peregrinos. Por otra parte, la verdad es que empecé a aprender algo de español unos pocos días antes de empezar el viaje, y he seguido aprendiendo desde entonces».
¿Qué tengo que llevarme sin falta?
Lo primero es asegurarte de que tu mochila no pese más del 10 % de tu peso corporal. Si pesa más, te ralentizará y el recorrido en general se te hará mucho más duro. A pesar de que tu ruta pueda durar semanas enteras, trata de llevarte la ropa mínima imprescindible (y lo más ligera y transpirable que puedas). Muchos albergues disponen de lavadoras para los peregrinos. Aquí tienes una lista exhaustiva de lo que te debes llevar:
- Un saco de dormir ligero
- Dos pares de pantalones cortos (dependiendo de la época del año)
- Dos pares de pantalones largos
- Dos camisetas
- Un jersey (incluso en verano puede hacer fresco a primera hora de la mañana)
- Un chubasquero fino
- Pijama
- Calcetines (llevar dos pares a la vez te ayudará a prevenir las ampollas)
- Ropa interior (sostén deportivo en lugar de un sujetador normal)
- Chanclas (para llevar en las duchas colectivas y/o cuando descanses)
- Artículos básicos de aseo personal (lo mejor es llevarte productos multiuso como gel de ducha y champú 2-en-1)
- Cepillo de dientes
- Cuchilla de afeitar desechable
- Tapones de oído
- Protección solar
- Una botella de agua reutilizable
- Una gorra
- Pañuelos
- Desinfectante de manos
- Bolsas con cierre hermético (para guardar basura hasta que puedas deshacerte de ella adecuadamente)
- Barritas energéticas o similares, no perecederas
- Té/café instantáneo (no suele haber refrigerios disponibles en los albergues)
- Analgésicos como paracetamol o ibuprofeno
- Tiritas
- Dinero en efectivo (muchos pequeños comercios no aceptan el pago con tarjeta)
Evidentemente, la definición de «esencial» varía de una persona a otra, pero lo importante al preparar tu mochila para el Camino es economizar a conciencia. Es muy fácil llenar demasiado la maleta para cualquier viaje, pero en la mayoría de tus vacaciones no hará falta que lleves todas tus pertenencias en la espalda durante todo el día… día tras día. Así que no lleves más que lo que sepas que te será útil. Dorota: «Hacía años que no pasaba tanto tiempo sin llevar maquillaje. La próxima vez que haga el Camino, no me llevaré tantos cosméticos. También me llevé dos libros para leer, y la verdad es que uno hubiera sido suficiente».
¿Qué tipo de calzado debo llevar?
Lleva zapatos cómodos a los que ya estén acostumbrados tus pies. Se tarda algo de tiempo en ablandar el calzado nuevo, y con todo lo que vas a caminar, puede terminar doliéndote mucho. Eso sí, querrás llevar zapatos que sean relativamente robustos, se ajusten bien a tus pies y resistan a las inclemencias del tiempo. Dicho de otra forma, no se te ocurra hacer el Camino en tus Converse… o con unas Crocs. ¿Qué tal con zapatillas deportivas de correr? Para muchos peregrinos es la opción ideal, pero en realidad solo sirven si el clima es seco. Los meses de verano en la península ibérica suelen serlo, así que si piensas llevar tus zapatillas deportivas, quizá sea mejor planificar tu ruta durante esa época del año.
El mayor percance que tuvo Dorota durante su viaje fue el dolor de pies — Dorota Žigová Dorota: «Las localidades que me iba encontrando en el Camino Portugués están completamente adoquinadas y, entre una y otra, el camino es pedregoso. En gran parte, fue el motivo por el que me dolieron tanto los pies. La cosa mejoró cuando crucé la frontera a España, pero aun así la mayor parte del terreno es duro y desigual. Di por hecho que lo mejor sería llevar botas de senderismo, así que compré unas. Fue un error: después de un par de días, tuve que cambiarme a unas zapatillas deportivas cómodas y usadas».
¿Dónde puedo dormir en el Camino de Santiago?
La mejor opción para alojarte como peregrino es un albergue — Shutterstock Dorota: «Como he dicho, al principio caminaba si tener ni idea de dónde iba a dormir. Entonces conocí a una chica italiana
que me ayudó: me contó dónde iba a dormir esa noche y caminamos juntas. La volví a ver de vez en cuando a lo largo de mi ruta. Me descargué la Camino Ninja App
, lo cual fue muy buena idea, porque me permitía encontrar alojamiento cerca de donde estuviera, con la información de contacto de los albergues. No obstante, algunos albergues no aceptan reservas, así que ofrecen sus plazas de alojamiento a quien antes llegue. A veces me quedaba en albergues y otras en hostales; a veces reservaba con antelación, pero otras no». Aunque la estancia en los albergues no es gratuita
, el máximo que puedes llegar a pagar por una noche de alojamiento son unos 20 €. Dorota: «Los albergues son muy básicos: todo el mundo comparte una habitación. ¡Pero algunos incluso tienen piscina!»
¿Cuánto cuesta hacer el Camino de Santiago?
En el Camino puedes encontrar amigos para toda la vida — Dorota Žigová
Dorota: «Compré un vuelo de ida y vuelta de Viena a Oporto por menos de 100 €. A excepción del tiempo que pasé en Oporto al final del viaje, 11 días de comida , bebida y alojamiento me salieron por unos 300 €. Comí mucho en restaurantes, así que probablemente pudiera haber gastado menos comprando comida en supermercados y cocinando yo misma». Tomando el presupuesto de Dorota como referencia, puedes calcular un gasto de unos 27 € al día. Aunque, evidentemente, algunos peregrinos gastarán más, y otros menos. Te recomendamos que tengas en cuenta más presupuesto para gastar antes y después del senderismo, en tu punto de partida y en Santiago de Compostela. Y recuerda: viajes desde donde viajes en el mundo para unirte al Camino, para los vuelos puedes contar con Kiwi.com. Nuestro pionero código Kiwi y nuestros innovadores hacks de viaje encontrarán las mejores ofertas de entre el 95 % de todos los billetes disponibles en el mundo, para que tú puedas aprovecharte de las mejores gangas. Echa un vistazo , sal de tu zona de confort y prepárate para vivir el Camino. Podría ser la experiencia de tu vida. ¿Te ha gustado este artículo? En Kiwi.com Stories encontrarás más inspiración para viajar.










