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Emociones baratas en Viena: Tu guía para pasártelo en grande a precio de schnitzel
Guías para viajar barato

Emociones baratas en Viena: Tu guía para pasártelo en grande a precio de schnitzel

Por Monica Buck
11 min de lectura
11 21 Feb 2025

¡Te damos la bienvenida a Viena! Acabas de llegar a una ciudad donde la historia, la grandeza y la pastelería chocan de la forma más elegante y caótica. Pero antes de empezar a pensar en vender el jarrón antiguo de tu …

Cómo llegar al centro de Viena desde el aeropuerto

El Aeropuerto Internacional de Viena (VIE) está muy bien comunicado, pero infórmate bien para que el transporte no te cueste un riñón. Por ejemplo, el City Airport Train (CAT), servicio ferroviario rápido que conecta el aeropuerto con la ciudad, no es barato: solo la ida te saldrá por 14 €. Mejor opción es el tren S-Bahn S7, que cuesta solo 4,40 € y te lleva a la ciudad en 25 minutos. Otra opción asequible, ya que estamos ahorrando dinero, es el autobús de Vienna Airport Lines, que te lleva al centro por 9 €. Un consejito: evita los taxis a menos que disfrutes viendo llorar tu cartera.

Transporte público: caminar en lederhosen no es lo que era

Te sorprenderá lo bueno que es el transporte público de Viena. Un solo trayecto en metro, autobús o tranvía cuesta 2,40 €, pero lo que realmente merece la pena es el abono de 24 horas (8 €), 48 horas (14,10 €) o 72 horas (17,10 €), para recorrer toda la ciudad como un auténtico lugareño. Si te quedas durante más tiempo, no lo dudes: tu mejor opción es el pase semanal (17,10 €). El U-Bahn (metro) es la forma más rápida de desplazarte por Viena, pero si quieres vivir una experiencia panorámica, súbete a la línea 1 o 2 del tranvía, que rodea la histórica Ringstraße y te ofrecen un asiento de primera fila para ver los monumentos más emblemáticos de Viena, por el precio de un billete de metro.

Cómo disfrutar de Viena gratis (¡o casi!)

Pasea por el centro histórico

Pasear por el casco antiguo de Viena, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco, es como sumergirte en un cuento de hadas. Pero este cuento es real, y totalmente gratis. Empieza en la catedral de San Esteban , el corazón gótico de la ciudad. Aunque sí hay que pagar entrada para subir a la torre sur, admirar la compleja y elaborada arquitectura exterior, con su colorido techo de teja, es todo un placer. Tampoco tendrás que pagar nada por entrar y gozar de su grandioso interior, a menos que quieras una visita guiada.

Vista aérea de la catedral de San Esteban en Viena

La emblemática obra maestra gótica de Viena se alza sobre la ciudad © Getty Images

Desde allí, puedes pasear por las calles Graben y Kohlmarkt , la respuesta de Viena a la Quinta Avenida, pero con un toque aún más imperial. Aunque las marcas de lujo estén fuera de nuestro alcance, el simple encanto histórico de las fachadas y el persistente aroma de los pasteles recién horneados hacen que ir de escaparates sea un verdadero placer. No te pierdas Demel, una antigua panadería imperial que te deslumbrará con su expositores de tartas, aunque no las vayas a comprar.

A pocos pasos, el Palacio Imperial de Hofburg domina el paisaje urbano. Esta antigua residencia imperial está repleta de historia, pero no hace falta entrada para apreciar su magnífica fachada, impresionantes patios y el espectáculo de los caballos de raza lipizzana en la Escuela Española de Equitación. Y si te has quedado con más ganas de historia, pasea por Heldenplatz, la plaza que ha sido testigo de algunos de los momentos clave de la historia de Austria, y hazte un selfie de lo más regio frente al Neue Burg, el ala este del complejo.

Los parques son verdaderos museos al aire libre

Los parques de Viena no son simples parcelas de hierba: son literalmente obras de arte y el lugar perfecto para empaparse de la elegancia de la ciudad sin gastar un céntimo. Visita el Stadtpark para admirar la famosa estatua dorada de Johann Strauss (te parecerá escuchar violines de fondo) y tómate todo el tiempo que quieras para recorrer a tu aire los pintorescos senderos flanqueados por fuentes, esculturas y plácidos estanques. Durante los meses más cálidos, la exuberante vegetación lo convierte en el lugar ideal para un picnic, e incluso podrías disfrutar del delicioso ambiente viendo un espectáculo al aire libre o escuchando a los músicos callejeros.

El Stadtpark está situado a lo largo de la circunvalación de Viena y fue construido en el siglo XIX. Abarca un área relativamente grande cerca del centro de la ciudad y ofrece un ambiente relajante.

Stadtpark: un parque histórico del siglo XIX en Viena, cerca del centro de la ciudad © Getty Images

El Burggarten, antiguo jardín privado de los Habsburgo, es otro lugar fantástico para relajarse. Tómate un bocadillo de schnitzel o un pastel, túmbate en la hierba y admira el monumento a Mozart, posiblemente una de las estatuas más fotogénicas de la ciudad. Si te gustan las mariposas, quizá te interese visitar el cercano Schmetterlinghaus (mariposario), aunque no sea gratis.

Para vivir una experiencia verdaderamente grandiosa, pasea por los jardines del Palacio de Schönbrunn. Aunque entrar en el palacio sí es algo caro, no tienes que pagar nada para explorar los cuidados jardines, llenos de setos esculpidos, fuentes y la gran terraza de la Glorieta. Sube a la Glorieta para disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de Viena. Si viajas en primavera o verano, podrás gozar del impresionante espectáculo de estos jardines ornamentales en flor. Tanto si buscas un lugar para relajarte, como si simplemente quieres el telón de fondo perfecto para tu cuenta de Instagram, los parques de Viena nunca defraudan.

Si necesitas escaparte un poco de la ciudad, no tienes más que subirte a un tranvía hacia los Bosques de Viena. Hay un montón de rutas de senderismo gratuitas, incluidas rutas con impresionantes vistas panorámicas de la ciudad. Además, el famoso mirador de Kahlenberg no te costará nada.

Árboles en los colores del otoño, en los Bosques de Viena que rodean la ciudad

La belleza dorada de los tonos otoñales en los Bosques de Viena © Getty Images

El punto de encuentro gratuito más cool

El Donaukanal, o canal del Danubio, es un animado barrio lleno de arte urbano, bares móviles que abren en verano y sitios chulísimos donde los vieneses se relajan sin gastar un duro. No hace falta que saques la billetera para hacerte un picnic, admirar los muros llenos de grafitis o disfrutar del ambiente alternativo.

Hacks gratuitos para los museos y la cultura

Aunque muchos de los mejores museos de Viena cobran entrada, hay algunos trucos para empaparte de cultura gratis:

Gran sala de uno de los museos de Viena

Descubre los mejores museos de Viena y explora su arte, historia, música o naturaleza. © Getty Images

  • Algunas de las ubicaciones más pequeñas del Museo de Viena , como la Beethoven Pasqualatihaus, suelen ser gratuitas.
  • El primer domingo del mes: felicidades, has desbloqueado la entrada gratuita a lugares como el Museo de Historia Militar y las ruinas romanas de Vindobona .
  • Hazte un tour por la tienda del Museo de Historia del Arte y finge que lo has visto todo (es broma, aunque… no del todo).
  • Puntos extra: visita el Museo del Tercer Hombre (10 €), dedicado al clásico del cine negro El Tercer Hombre. Es un lugar curioso y repleto de recuerdos vintage que ofrece una singular visión histórica de la Viena de la posguerra.

¿Música clásica gratis? ¡Cómo no!

Viena es el hogar de Mozart y Beethoven, pero eso no significa que tengas que gastarte una pasta para ir a la ópera. Hay muchas alternativas gratuitas:

  • Disfruta de actuaciones gratuitas en verano durante el Festival de Cine Musical en la Rathausplatz (transmiten ópera, ballet y conciertos en una enorme pantalla al aire libre).
  • En diciembre, visita los mercadillos navideños, donde suele sonar música en directo gratis.
  • Preséntate en los exteriores de la Ópera Estatal de Viena y escucha los ensayos (pon cara de experto melómano y disfruta de la música).

Sin embargo, para vivir la verdadera experiencia de ir a la ópera en Viena, hay entradas de pie a partir de tan solo 10 €, pudiendo asistir a actuaciones de clase mundial sin tener que pagar el precio de una entrada con asiento, que pueden costar entre 50 € y 200 €, dependiendo del espectáculo y la ubicación de tu asiento. Llega pronto y disfruta de la grandiosidad de uno de los teatros de ópera más prestigiosos del mundo, ¡por mucho menos dinero!

Dónde comer sin vender tu alma

El Würstelstand: comida callejera a la vienesa

Si no te has comido una Käsekrainer (una salchicha rellena de queso) en un Würstelstand, es que no has estado en Viena. Estos emblemáticos puestos de salchichas están por todas partes y sirven varios tipos de salchicha, desde el clásico Wiener Würstel hasta el especiado Burenwurst. ¿Y sabes lo mejor? Solo cuestan unos 4 o 5 euros, por lo que es comida barata y que llena. No te pierdas Bitzinger, cerca de Albertina, para saborear las mejores salchichas, o también puedes probar el legendario Würstelstand am Hohen Markt, uno de los favoritos de los lugareños.

Una imagen icónica de la comida callejera en la ciudad: un puesto de bocadillos de salchichas.

El emblemático puesto de salchichas, símbolo de la gastronomía callejera de Viena © Getty Images

Supermercados y panaderías

Supermercados como BILLA, Hofer y Spar venden bollería fresca por menos de 2 €. Hazte con un Leberkäsesemmel (un bocadillo de pastel de carne que sabe mejor de lo que suena) o un clásico Apfelstrudel y ya tienes todo lo que necesitas para un auténtico picnic vienés. Si te apetece algo dulce, acércate a una sucursal de las panaderías Anker o Ströck para comprar unos Kipferl (croissants austríacos) o Topfengolatsche (pasteles de queso dulce) sin tener que gastar mucho dinero. Muchos supermercados también tienen ofertas de comidas económicas, así que no te pierdas los bocadillos y aperitivos con descuento.

Las cantinas para estudiantes: el hack para comer barato del que nadie habla

Las universidades de Viena tienen comedores («Mensas») que sirven menús enteros por menos de 6 €. Nadie va a comprobar que seas estudiante: entra como si acabaras de salir de una clase y disfruta de una buena comida barata austriaca. Las cantinas de la Universidad de Viena o del TU Wien ofrecen menús que cambian a diario con opciones como Wiener Schnitzel, goulash o platos vegetarianos. Algunos incluso tienen bufé de ensaladas, sopas y postres incluidos en el precio. Un consejillo: durante las horas menos concurridas evitarás largas colas y te asegurarás un buen asiento.

Naschmarkt : mercado de alimentos

Sí, es turístico, pero si vas a los sitios adecuados, merece la pena. Pasa de los restaurantes caros que hay en la zona del mercado y pon rumbo a los puestos de productos frescos, especias y deliciosos aperitivos económicos. Prueba un wrap de falafel (unos 3 €) en cualquiera de los puestos de comida de Oriente Medio, o compra un Börek (pastel de hojaldre relleno de queso o carne) recién horneado por unos pocos euros. Regatea si te atreves (no es una práctica común en Austria, pero en el Naschmarkt algunos vendedores pueden estar abiertos a ello). Si quieres una alternativa aún más barata, echa un vistazo al Brunnenmarkt, un mercado menos conocido pero igualmente dinámico en el distrito de Ottakring, donde los precios son aún más económicos.

Atracciones que merecen el dispendio

Palacio de Schönbrunn (si se te antoja)

Es verdad que los jardines son gratuitos, pero si te apetece hacer el gran tour del interior del palacio, cuesta 26 €. Si te parece demasiado, paséate por los exteriores como si fueras un Habsburgo.

Palacio de Schönbrunn (cara norte) al amanecer - Viena, Austria

La cara norte del Palacio de Schönbrunn brilla al amanecer en Viena © Getty Images

Palacio de Belvedere (porque Klimt es un estado de ánimo)

Si quieres ver El beso de Gustav Klimt en la vida real, te costará 17 €. Pero puedes ver el exterior del palacio sin pagar nada y sigue siendo un telón de fondo increíble para tu cuenta de Instagram.

Joyas ocultas que no cuestan nada

Hundertwasserhaus

Una colorida obra maestra de la arquitectura que puedes admirar absolutamente gratis. Imagínate una mezcla de Gaudí y Dr. Seuss.

La casa Hundertwasser de Viena

La casa Hundertwasser de Viena: un vibrante y estrafalario edificio de apartamentos, diseñado por el artista Friedensreich Hundertwasser © Getty Images

Zentralfriedhof (cementerio central)

Si no le haces ascos a un poco de turismo gótico, este cementerio es el hogar de Beethoven, Schubert y Brahms. ¿Macabro? Quizás. ¿Mola? Desde luego. ¿Gratis? Absolutamente.

Isla del Danubio

¿Quieres un día de playa en Viena? La isla del Danubio tiene zonas donde puedes nadar gratis, rutas de senderismo e incluso parrillas al aire libre. Trae tus propias salchichas.

Pero realmente, ¿cuánto cuesta una escapada a Viena?

Viena puede salir cara , pero esto es lo que puedes esperar gastarte:

  • Comida: una comida barata en un restaurante local ronda los 7-12 €. La comida callejera y las panaderías son incluso más baratas (3-5 €).
  • Bebida: un café cuesta unos 3,50 € y una cerveza en un bar puede salirte por 4 o 5 €.
  • Alojamiento: los albergues empiezan a partir de 25 € por noche, los hoteles económicos a partir de 50 € y el precio de los Airbnb puede variar muchísimo.
  • Transporte: 2,40 € por trayecto u 8 € por un pase de 24 horas. Vale totalmente la pena.

Viena es tuya

¡Ya está! Tienes todos los hacks, conoces la comida y sabes qué ver para hacerte con Viena sin gastar mucho dinero. Ya sea atiborrándote a würstel, haciéndote el sofisticado en un concierto gratuito o simplemente perdiéndote por el casco antiguo, tienes garantizada una aventura inolvidable (y asequible). Ya puedes disfrutar de Viena a precio de ganga. ¡Prost!