Skip to content
Gozar de la vida con poco dinero: tu guía de viaje asequible a Alicante
Guías para viajar barato

Gozar de la vida con poco dinero: tu guía de viaje asequible a Alicante

Por Monica Buck
10 min de lectura
10 13 Mar 2025

¡Te damos la bienvenida a Alicante! Felicidades, acabas de llegar a un paraíso costero donde nunca falta el sol, las tapas son peligrosamente adictivas y las playas parecen sacadas de photoshop. Pero antes de subastar …

Cómo llegar al centro de Alicante desde el aeropuerto

El Aeropuerto de Alicante-Elche (ALC) está muy bien comunicado pero, a menos que seas un masoquista del taxímetro, no caigas en la trampa de los taxis. ¿Tu mejor opción económica? El autobús C-6 solo cuesta 3,85 € y te lleva al centro de la ciudad en 20 minutos. Si te apetece una aventura (o simplemente estás a dos velas), algunos lugareños cogen el 1A o 1B para pagar aún menos. Hagas lo que hagas, evita los taxis para no fundirte tu presupuesto el primer día.

Transporte público: porque 10 km en chanclas tampoco es plan

El transporte público de Alicante es fiable y su verdadera estrella es el sistema de tranvías. Un billete sencillo cuesta 1,45 €, pero si vas a quedarte algún tiempo, te interesa el bono de 10 viajes, que cuesta 8,70 € (ahí tienes un hack de viaje que te va a venir de perlas). El tranvía te lleva a pueblos costeros de ensueño como El Campello y Benidorm, permitiéndote conocer las mejores playas a muy buen precio. Los autobuses también son una opción, pero seamos honestos: si te lo quieres montar bien, un paseo panorámico por la costa en tranvía es lo mejor.

Cómo disfrutar de Alicante gratis (o casi)

Explora el barrio de Santa Cruz

Escondido en las laderas del monte Benacantil, este barrio pintoresco es una verdadera sobrecarga de encantos. Calles estrechas empedradas, casas encaladas con coloridas macetas y escaleras escondidas sacadas directamente de la más hermosa postal mediterránea. Durante tu paseo sin rumbo por este laberinto de belleza te podrás detener en miradores despampanantes que ofrecen una panorámica impresionante y completamente gratuita de Alicante. Si la visitas por la noche, el suave resplandor de las farolas añade un toque adicional de magia. Puntos extra si compras un helado y consigues hacerte pasar por lugareño.

Estrecha calle empedrada del barrio de Santa Cruz en Alicante, España.

Santa Cruz es un barrio pintoresco en la ladera del monte con calles adoquinadas, macetas coloridas y vistas impresionantes de Alicante © Getty Images

Subida al castillo de Santa Bárbara (ejercicio + vistas panorámicas)

El castillo de Santa Bárbara se alza sobre una colina con vistas panorámicas y totalmente gratuitas de toda la ciudad. Puedes hacerte el héroe y subir andando (llévate agua y recuerda hidratarte bien) o subir en ascensor por 2,70 €, si prefieres ahorrar energía para irte de tapas. Hagas lo que hagas, las vistas de la puesta de sol son alucinantes.

Pasea por la Explanada de España (aceras de lujo pero a 0 euros)

Este bulevar bordeado de palmeras tiene el mejor ambiente mediterráneo y es 100 % gratis. Pasea por adoquines psicodélicos o detente a observar a los artistas callejeros y finge que estás en un vídeo musical. Además, está justo al lado del puerto deportivo, por lo que puedes babear con los yates de lujo y manifestar tu futuro estilo de vida multimillonario.

La Explanada de España de día

Un animado paseo marítimo con mosaicos, palmeras y artistas callejeros © Getty Images

Sol y playa (presupuesto: 0 €)

Alicante tiene algunas de las mejores playas de España. ¿Y lo mejor? No cuestan nada. La playa del Postiguet es la más importante dentro de la ciudad, pero si quieres encontrar un sitio con menos turistas y un ambiente más relajado, súbete al tranvía y pon rumbo a la playa de San Juan. Ahí te encontrarás con arena dorada, aguas turquesas y mucho espacio para construir un imperio de castillos de arena.

Explora el parque del Palmeral

¿Quieres desconectar el bullicio de la ciudad? Este exuberante oasis justo fuera del centro se convertirá en tu zona de relax favorita. Imagina palmeras espigadas meciéndose en la brisa, pequeñas cascadas y senderos panorámicos que te harán olvidar que estás a pocos minutos del centro. Incluso hay un lago con botes de remos, que puedes alquilar por unos pocos euros. Pero, si tienes poco presupuesto, quizá puedas llevarte un picnic y relajarte a la sombra, impregnándote de toda esa serenidad gratis.

Un bonito quiosco de música en un palmeral en verano, Elche, Valencia, Alicante, España, Europa

El parque de Canalejas ofrece una tranquila escapada con palmeras, cascadas y lugares perfectos para un picnic a la sombra © Getty Images

Explora los mercados callejeros

Compra barato y come barato: El Mercado Central, el mercadillo de Benalúa y el mercadillo de la plaza 25 de mayo son minas de oro para productos frescos, comida barata y souvenirs extravagantes. Aquí los puestos están colmados de jugosas naranjas, quesos locales y especias que te querrás llevar a casa (la maleta te olerá a gloria bendita). También puedes picar unas empanadillas, comerte un bocadillo o tomar unos churros por un par de euros. Tanto si buscas equiparte para un buen picnic, como si simplemente quieres contemplar la colorida oferta de productos frescos, estos mercados son un verdadero tesoro para los viajeros de presupuesto bajo.

¿Cultura libre? ¡Pues claro!

MARQ: días de entrada libre

El Museo Arqueológico de Alicante mola mucho (de verdad). Si organizas tu visita para un domingo, puedes entrar gratis. Puedes admirar desde artefactos antiguos hasta espadas medievales, e incluso te culturizarán con un poco de historia.

Entrada principal y fachada del Museo Arqueológico de Alicante en verano.

El MARQ da vida a la historia con artefactos antiguos, armas medievales y entrada gratuita los domingos © Getty Images

Festivales urbanos gratuitos (porque a Alicante le encanta una fiesta)

Alicante es básicamente una fiesta interminable. Si viajas en junio, presenciarás las hogueras de San Juan , una fiesta con fuegos artificiales, esculturas gigantes y fuego suficiente como para darle envidia a un dragón. ¿Viajas en diciembre? Las luces y los mercados navideños te harán recordar que, en la vida, las mejores cosas no cuestan dinero. Además, te lo pasarás en grande.

Dónde comer sin vender tu alma

Tapas a 2 € en la calle Castaños

La calle Castaños es donde va la gente local para tomarse sus tapas a buen precio. Muchos bares tienen ofertas de cerveza + tapa a 2 €, el sueño de cualquier viajero sin blanca. ¿Tu mejor opción? Hazte una pequeña ruta de tapas: pide una bebida en un bar, disfruta de tu tapa gratis, pasa al siguiente bar y repite… Degustarás una gran variedad de sabores sin gastar mucho. Si quieres probar lo que come la gente del lugar, tómate unas patatas bravas, croquetas o boquerones en vinagre, con una buena caña.

Tapa de jamón ibérico en España

La calle Castaños es el lugar perfecto para disfrutar de tapas económicas: crea tu propia ruta de tapas con las cervezas a 2 € © Getty Images

Picnic de supermercado: la mejor táctica

Por menos de 5 € puedes montarte un picnic de escándalo para disfrutar en la playa. Ve a Mercadona o Lidl, coge una barra de pan recién horneado, queso manchego, jamón y aceitunas, y date un festín como los de antes, con vistas espléndidas del Mediterráneo. ¿Te apetece algo más de variedad? Añade a tu menú un poco de gazpacho, una tortilla de patatas y algo de fruta fresca para un manjar de reyes.

La opción de los expertos: locos por los montaditos

La cadena española 100 Montaditos tiene un menú a 1 € los miércoles y domingos. Eso significa minibocadillos, cerveza y aperitivos por solo un euro cada uno. Vamos, un banquete por el precio de un café. Prueba una mezcla de jamón ibérico, pollo con salsa alioli y queso manchego para degustar algunos sabores clásicos españoles. Marídalo con un tinto de verano para la experiencia completa.

Atracciones que merecen el dispendio

Escapada isleña: excursión de un día a Tabarca

Un ferry de ida y vuelta a la isla Tabarca cuesta unos 22 €, pero te regala un día entero que no olvidarás, y el ambiente de la isla no tiene precio. Aguas cristalinas, preciosas casas encaladas y el marisco más fresco del mundo. La isla habitada más pequeña de España es una reserva marina, por lo que el esnórquel es fantástico. Lleva tu propio equipo o alquila uno cuando llegues por unos 10-15 €, y prepárate para nadar junto a peces de todos los colores en las aguas más cristalinas que hayas visto. Pasea por el encantador pueblo con sus estrechas calles empedradas, visita la fortaleza histórica por 2 € y sumérgete en el pausado encanto rústico de la isla. Si tienes hambre, regálate toda una experiencia culinaria: el caldero de Tabarca es un plato típico de pescado y arroz que suele costar entre 15 y 20 € (créeme: los pagarás con gusto). Lleva protector solar y agua, ya que no hay muchos comercios en la isla, y no pierdas el último ferry de vuelta, ¡o pasarás una noche improvisada en Tabarca!

Un grupo de personas en la playa de la isla de Tabarca, disfrutando de unas vacaciones en el mar de Alicante

La isla de Tabarca tiene aguas cristalinas, marisco fresco y esnórquel de primer nivel en una reserva marina protegida © Getty Images

Guadalest: un pueblo de cuento de hadas

Guadalest es un pequeño pueblo en lo alto de una montaña que parece sacado de una novela de fantasía. ¿Y lo mejor? ¡La visita es totalmente gratuita! Puedes pasear por sus encantadoras calles empedradas, sumergirte en las impresionantes vistas panorámicas y ojear sus singulares tiendas artesanales sin gastar un céntimo. Si quieres empaparte más de su historia, tendrás que pagar entrada en atracciones como el Castell de Guadalest (4 €) o el Museo Etnológico (3-5 €), pero simplemente disfrutar del ambiente mágico del pueblo no cuesta nada. No te olvides del tradicional turrón de almendra, y si te apetece una pequeña aventura, hay rutas de senderismo que conducen a miradores aún más espectaculares. Ya sea por su historia, la naturaleza o las increíbles fotazas, Guadalest es visita obligada.

Joyas ocultas que no cuestan nada

La calle de las setas (en serio)

Alicante tiene una de las calles más peculiares de España, ya que está llena de esculturas gigantes de setas. La calle San Francisco, también conocida como la «calle de las setas», cuenta con enormes y coloridas instalaciones de hongos que te harán sentir como si hubieras entrado en un fantástico cuento de hadas. La calle está repleta de divertidos bancos, colorido arte urbano e incluso diminutas esculturas de insectos para complementar el conjunto de setas. Es un lugar muy popular para hacerte fotos dignas de tu Insta y el lugar perfecto para dar un paseo alegre. En los alrededores también encontrarás excelentes cafés, tiendas y bares de tapas, por lo que es un lugar ideal para explorar a ritmo pausado.

Un grupo de turistas en una calle con setas gigantes.

La calle San Francisco o «calle de las setas» es un lugar extravagante lleno de esculturas gigantes de hongos y colorido arte urbano © Getty Images

Parque de La Ereta: para contemplar el atardecer

Olvídate de los bares de azotea y sus precios prohibitivos: mejor pon rumbo al parque de La Ereta y gózate una épica puesta de sol con vistas a la ciudad… ¡gratis! Este tranquilo parque, situado en la ladera del monte Benacantil, tiene senderos serpenteantes, lugares perfectos para un picnic a la sombra y vistas panorámicas de Alicante y la costa. Es un lugar estupendo para relajarte con un picnic o simplemente sentarte a contemplar el crepúsculo y la iluminación nocturna de la ciudad. Además, te regala unas vistas impresionantes del castillo de Santa Bárbara sin tener que subir dos veces. Si te apetece hacer un poco de senderismo relajante, toma la ruta panorámica hasta el castillo desde aquí y vive un ascenso menos concurrido, con mucha naturaleza e impresionantes miradores por el camino.

Paseo panorámico por la costa

Si tu idea de ejercicio incluye vistas impresionantes al mar, la ruta que lleva al cabo de la Huerta hará tus delicias. Este sendero rocoso junto a la costa pasa por calas recónditas, puntos perfectos para nadar en aguas cristalinas y acantilados espectaculares, que lo convierten en uno de los tesoros ocultos más bellos de Alicante. Llévate el bañador, porque a mitad de camino querrás saltar a las aguas turquesas. ¿Y sabes lo mejor? Es completamente gratis: dale gracias a la naturaleza.

¿Cuánto cuestan las cosas en Alicante?

Alicante es mucho más barata que Madrid o Barcelona. Esto es lo que puedes esperar gastarte:

  • Comida: Una comida barata cuesta entre 7 y 12 €, pero las tapas y la comida callejera pueden costar tan poco como 2-5 €.
  • Bebidas: Un café cuesta 1,50 € y una cerveza te saldrá por 2 o 3 € (¡mejor con tapas gratis!).
  • Alojamiento: Hostales desde 20 € la noche, hoteles económicos desde 40 €.
  • Transporte: Un trayecto en tranvía cuesta 1,45 €, pero los bonos con múltiples trayectos te permiten ahorrar dinero.

¿Quieres conquistar Alicante?

¡Es tuya! Ya tienes todas las recomendaciones, sabes qué comer y tienes claras las atracciones que no te puedes perder en Alicante, sin arruinarte . Ya sea alimentándote a base de tapas, gozando en la playa o cultivando tu amor por la historia, te garantizamos una aventura inolvidable (y asequible). Ahora disfruta de Alicante, una sangría barata a la vez. ¡Salud!