Eso significa que es tan francés como, por ejemplo, Normandía. Pero no tiene nada que ver. Tiene playas maravillosas, paisajes espectaculares, selvas tropicales, una reserva de la biosfera declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, un impresionante volcán, unas 100 cascadas, aguas termales naturales donde bañarte y una gastronomía deliciosa (al fin y al cabo, sigue siendo Francia).
Pero como es Francia , la moneda es el euro y tendrás que hacer malabares para ajustarte a tu presupuesto. De hecho, el precio de los hoteles en Guadalupe es comparable al de un alojamiento de gama media en la Francia continental, y salir a comer fuera podría salirte incluso un poco más caro debido, en parte, al coste de importar productos a la isla. Tampoco te vendría mal hablar algo de francés (tú o alguien que te acompañe).

Guadalupe: el encanto francés se encuentra con la alegría tropical © Getty Images
Si vas a alquilar un coche, ten en cuenta que el precio del combustible será ligeramente más alto que en Europa y quizá quieras contar con alguna excursión en barco o visita guiada en tu presupuesto, ya que te ayudarán a descubrir la impresionante belleza natural y la fauna marina de la isla.
Por lo tanto, la primera parte de este artículo será un consejo sobre cómo mantener los gastos lo más bajos posible.
Guadalupe low-cost (más o menos)
- Reserva alojamiento con cocina. Como hemos comentado, comer fuera es bastante caro, así que querrás cocinar lo máximo posible. Para ahorrar de verdad, trata de comer fuera solo el almuerzo, en algún puesto de comida callejera digno de confianza. Y si puedes viajar con dos o tres compis de viaje, te ayudará mucho.
- Haz tantas actividades gratuitas como puedas, como natación, esnórquel, senderismo o visitas turísticas.
- Seguramente querrás alquilar un coche porque hay mucho que ver y el transporte público no abarca toda la isla. No alquiles un coche de alto consumo, porque la gasolina es cara. Además, en cuanto empieces a planificar el viaje, investiga enseguida cuánto cuestan las cosas, de forma que puedas reconocer una buena oferta cuando la veas. ¡Y reserva lo antes posible!
- Por último, reserva un vuelo directo desde París a Pointe-à-Pitre y luego encuentra la forma más barata de llegar a París desde tu lugar de origen (luego te cuento el porqué). Curiosamente, si reservas un vuelo entre uno y dos meses antes de salir, te ahorrarás algo de dinero.
Cómo y cuándo ir
Un vuelo directo de ida y vuelta desde París a Pointe-à-Pitre puede costar tan poco como 630 €. El vuelo dura unas 9 horas en cada sentido, más o menos. Desde otras ciudades europeas, tendrás que lidiar con al menos una escala, con unas horas más de tiempo de vuelo, y pagar unos 150 € más. Recuerda investigar y esperar a encontrar el mejor precio.
La temporada alta de turismo va desde diciembre hasta abril, porque las temperaturas rondan los 25-28 °C con poca humedad y precipitaciones mínimas. Además, el carnaval de Guadalupe se celebra entre enero y marzo. Son tres meses de música, baile, banquetes, disfraces, desfiles, etc.
Las temperaturas son más o menos las mismas durante todo el año, pero no así las precipitaciones. La temporada baja (y, por lo tanto, la más barata) va de junio a noviembre, cuando hace un poco más de calor, más humedad y llueve más, además del riesgo de que haya algún huracán, sobre todo en septiembre. Ese riesgo ha aumentado recientemente para todo el Caribe debido al cambio climático.
Pero llueve todo el año y agosto es el mes más soleado. Por lo tanto, si no te importa demasiado que llueva un poco más durante tus vacaciones, no hay motivo para no viajar durante la temporada «de lluvias». Los alquileres serán mucho más baratos y las playas estarán menos concurridas.
Qué ver
En tu primera visita, quizá quieras explorar las dos islas principales, Grand-Terre y Basse-Terre. Son completamente diferentes, pero ambas tienen mucho que ofrecer. Si eres más o menos como yo, preferirás lugares menos desarrollados y más tranquilos, con paisajes espectaculares.
Grand-Terre, al este, está mucho más desarrollado, tiene grandes playas de arena blanca y, por lo tanto, alberga grandes resorts, como el Club Med. También tiene la mayoría de los hoteles, pequeñas y animadas localidades como Sainte-Anne y Saint-François, un montón de restaurantes y una animada vida nocturna. Pero también es un destino muy concurrido, ruidoso y difícil de atravesar debido a los frecuentes atascos.

Grand-Terre, popular destino que reúne a muchos turistas, con pueblos animados y hermosas playas © Getty Images
En Basse-Terre están todas las cascadas, la mayor parte de la selva tropical, la mayoría de las grandes rutas de senderismo y el volcán, La Grande Soufrière, también conocido simplemente como Soufrière. El volcán está activo, aunque la última erupción tuvo lugar en 1976. Pero es el motivo por el que algunas playas de Basse-Terre son de arena negra. Otras tienen arena blanca, dorada o rosada.
Basse-Terre
Natación
Gracias a que muchas de las playas de Basse-Terre están orientadas hacia el oeste, suelen estar libres de algas, que suponen un gran problema para la natación en las playas del Caribe. Situada justo al norte de Deshaies, en la costa noroeste de la isla, la plage de Grande-Anse es famosa por su asombrosa belleza. De hecho, es el auténtico paradigma de la playa caribeña. Si alguna vez te has enamorado de una foto de una playa paradisíaca con palmeras perfectas, lo más probable es que fuera la playa de Grand-Anse.
Al ser muy larga, siempre puedes escapar del gentío caminando por la playa a otro tramo más tranquilo. Las olas no son del todo dóciles, pero hay un lugar cerca del centro de la playa donde pueden bañarse los niños y los adultos más desconfiados. Si te apetece tomar algo, puedes encontrar refrescos y demás refrigerios en el aparcamiento.
La plage de Malendure está en el lado oeste de Basse-Terre, en la localidad de Bouillante. Esta playa caribeña es única y muy «cool». Tiene arena negra y sus aguas siempre son lo suficientemente serenas y cristalinas como para poder ver bastante lejos debajo de la superficie.

La plage de Malendure es una impresionante playa de arena negra con tranquilas aguas cristalinas © Getty Images
Es un lugar fantástico para ver la puesta de sol y picar algo en la playa. Los domingos, además, hay música después de la puesta de sol… Pero puede llenarse de gente y, si no llegas pronto, encontrar aparcamiento es misión imposible. Aun así, merece la pena el viaje y la molestia.
También puedes visitar la plage de la Perle y la plage de Petite Anse . Esta última es una playa pequeña y protegida, perfecta para la natación y el esnórquel. Quizá no aparezca en tu mapa, así que te lo recomiendo aquí: busca el restaurante Chez Chantal, que está justo en la playa.
Esnórquel y submarinismo
La playa de Malendure se encuentra frente a la famosa reserva Cousteau , que lleva el nombre del gran explorador y conservacionista submarino Jacques-Yves Cousteau, responsable de su creación. La zona está protegida para limitar la pesca y preservar el fondo marino.
Está repleta de esponjas de arrecife, tortugas, cangrejos, anguilas, caballitos de mar, peces tropicales, langostas, camarones y tortugas marinas. En ciertas épocas del año, incluso puedes nadar con delfines o ver ballenas jorobadas de cerca.

La playa de Malendure es un intenso mundo submarino donde puedes nadar con delfines y explorar el esplendoroso ecosistema marino © Getty Images
Si quieres participar en cualquiera de las muchas actividades disponibles en la reserva Cousteau para descubrir las maravillas de la vida submarina caribeña, como el submarinismo, esnórquel, alquiler de un kayak o barco de cristal, tendrás que abrir la billetera. Apúntate a lo que te permita tu presupuesto y nunca lo olvidarás. Aquí, cualquier experiencia submarina es un viaje asombroso.
Senderismo
La ruta de senderismo de La Soufrière no es precisamente pan comido, pero tampoco es demoledora. Se considera moderadamente difícil. La ruta de ida y vuelta a la cumbre dura de 3 a 4 horas y te recompensará con unas vistas espectaculares de la isla y todo el mar Caribe.
Comprueba primero el clima y recuerda llevar protector solar, calzado de senderismo, agua, sombrero y algo impermeable, porque siempre puede caer un chaparrón.
Al principio (o al final) de la ruta, está la maravillosa Bains-Jaunes, una piscina con aguas termales provenientes del volcán. Llega a primera hora o después de la caminata para evitar las aglomeraciones.
El parque nacional de Guadalupe tiene 17 000 hectáreas de selva tropical repleta de flora y fauna salvaje, además de rutas de senderismo. Una de esas rutas te llevará a una, dos o las tres caídas de las cataratas de Carbet. También es de dificultad moderada y la ida y vuelta dura de 3 a 4 horas. Eso sí, por el camino verás paisajes selváticos absolutamente asombrosos y te toparás con muchas especies animales.

El parque nacional de Guadalupe es una selva tropical de 17 000 hectáreas con senderos panorámicos que conducen a las impresionantes cataratas de Carbet © Getty Images
Algo diferente
En la costa sureste de Basse-Terre, a las afueras de Capesterre-Belle-Eau, se encuentra la capilla de Changy, el mayor lugar de culto hindú de la isla. No se puede entrar, pero los domingos, después de la ceremonia, hay una comida comunitaria en la que se sirve un plato llamado «colombo». Su nombre proviene de una mezcla de especias elaborada con pimienta, azafrán, cilantro, comino y ajo, y se come con los dedos de una gran hoja de plátano. Pregunta en la oficina de turismo de Capesterre-Belle-Eau para saber más.
Grand-Terre
Natación
Anse Accul, en la costa sur de la isla, se encuentra dentro del recinto de un hotel, pero es pública (todas las playas de Giadeloupe lo son). Hay un rompeolas que mantiene alejadas a las algas, pero no así a la gente.
La plage de Sainte-Anne es más tranquila y un arrecife la protege de aguas más agitadas, por lo que es perfecta para practicar esnórquel. Los rompeolas en el extremo este de la playa han creado unas cómodas lagunas con muchas palmeras de coco.

La plage de Sainte-Anne es una playa protegida con aguas tranquilas, ideal para hacer esnórquel y relajarte en acogedoras lagunas rodeadas de cocoteros © Getty Images
Está considerada como una de las mejores playas de la isla, así que es muy popular entre turistas y lugareños (conviene llegar pronto). Lo mejor de todo es que siempre puedes encontrar algo de sombra, sin importar lo llena que esté la playa. Cerca del aparcamiento hay una ducha y restaurantes, además de «food trucks» con comida a lo largo de la laguna.
La plage Anse La Gourde de Saint François está dentro de la reserva natural de Pointe des Châteaux. Es una playa preciosa y un lugar maravilloso para hacer esnórquel. Después de un buen baño y/o esnórquel, puedes hacer una caminata hasta Pointe des Châteaux.
Es una ruta circular fácil que te lleva por la costa en un leve ascenso, pasando por varias lagunas encantadoras. Solo tendrás que escalar un poco en el Morne Pavillon, que te puede regalar un amanecer imponente si llegas lo suficientemente pronto. Una cosilla importante: mantente en el sendero marcado, especialmente junto a las lagunas, y no camines por las orillas. Las lagunas son un entorno ecológicamente sensible, ya que es un punto de anidación para especies protegidas.
En el camino de vuelta puedes refrescarte de nuevo en la playa o detenerte en un lugar llamado la «ducha», donde las olas del Atlántico chocan contra unas rocas, arrojando grandes chorros de agua fresca.
Esnórquel y submarinismo
Para disfrutar del mejor esnórquel y/o submarinismo en Grande-Terre, la reserva natural Grand Cul-de-Sac Marin, cerca de Port-Louis, es el lugar perfecto (si tu presupuesto lo permite). Es un emplazamiento excelente con magníficos jardines de coral.
Un tour te llevará al banco de arena del islote Caret y a un gran arrecife de coral. Vistas espectaculares garantizadas. El agua es totalmente cristalina, por lo que verás peces realmente asombrosos sin esfuerzo.

En Grand Cul-de-Sac Marin puedes admirar los impresionantes jardines de coral y una bellísima barrera de arrecife, donde el esnórquel y el submarinismo son inolvidables © Getty Images
Bucear en la laguna de St. François es mucho más barato, y además puedes hacer un «bautismo de buceo» de dos horas por unos 50 €. Para que conste, puedes bucear en cualquier lugar de Guadalupe, pero hay lugares como Saint-François y Grand Cul-de-Sac donde las aguas son particularmente ricas en vida marina.
Paddle surf
Si buscas una forma apacible y barata de contemplar el paisaje y acercarte a los manglares, prueba el paddle surf. También puedes hacer kayak en Sainte-Anne o Le Gosier . Desde Le Gosier se puede llegar fácilmente al pequeño y hermoso islote de Gosier. Pero hazlo pronto si quieres evitar las aglomeraciones.
Desde Sainte-Anne puedes admirar los manglares de la playa de Anse à la Barque. No es la mejor de las playas para nadar, pero al ser de difícil acceso, es inusualmente tranquila para Grande-Terre. Y es muy buen sitio para practicar el esnórquel.
Comida callejera en Guadalupe
Repite conmigo: Un bokit de thon, s’il vous plait, monsieur (se pronuncia «an boquit de ton, sil vu plé, mesiéu). O lo que es lo mismo: «Un bokit de atún, por favor». El caso es que probablemente lo repitas muchas veces, si estás fuera y no tienes tiempo ni ganas de volver a tu alojamiento para preparar la cena.
El bokit es la comida callejera de Guadalupe por antonomasia. También se le llama hamburguesa criolla y consiste en dos trozos de masa frita o bollos grandes, rellenos de todo desde cordero, pollo, caracolas o gambas, además de queso, ensalada y salsas. Es básicamente un gran bocadillo para llevar tan saciante y copioso que quizá te sirva para dos comidas.

El bokit es la mejor comida callejera de Guadalupe, repleto de sabores e historia © Getty Images
Las acras de morue suelen ser un entrante que puedes pedir en un restaurante, pero afortunadamente también lo venden los «food trucks» y otros vendedores ambulantes. Son unos buñuelos de bacalao fritos con verduras, huevo, harina y especias. Algo grasientas, pero increíblemente sabrosas. Asegúrate de que el aceite en el que se fríe sea más transparente que turbio.
El féroce de vocat, o «féroce» de aguacate, lleva aguacate, bacalao salado, pimientos picantes y una mezcla de especias locales que agradará a los amantes del aguacate con un toque picante y especiado. Si te hace sudar, es que está funcionando: es el motivo por el que se suelen servir alimentos picantes en los climas tropicales.
Y no te vayas de Guadalupe sin probar el sorbete de coco (tu niño interior lo agradecerá). El coco se mezcla con hielo y a veces con ralladura de lima en un congelador especial de madera. Está tan rico que podría tentarte a mudarte a las islas.
Para terminar . . .
Antes de que nos golpeara la última ronda de inflación, podías hacerte un viaje a Guadalupe por unos 1000 € a la semana, siempre que siguieras mis recomendaciones. Sigo pensando que es factible. Eso no incluye el precio de los billetes de avión, pero teniendo en cuenta todo lo que puedes ver y hacer en Guadalupe, es una inversión que te dará buen rendimiento, porque hay rincones de Basse-Terre que quizá sean lo más parecido al paraíso en la tierra. Y además, no lo tendrás que compartir con Adán y Eva.
Si te gustan las playas, selvas tropicales y emocionantes rutas de senderismo, y crees que la combinación de Francia con las culturas india, africana y criolla sería una experiencia apasionante (¡lo es!), entonces Guadalupe debería aparecer, indudablemente, en tus planes de futuro. Solo tienes que investigar mucho antes de viajar para gastar menos y aprovechar al máximo tu visita.










