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Guía de Copenhague: tu pasaporte al paraíso del «hygge» en Dinamarca sin dejarte los ahorros
Guías para viajar barato

Guía de Copenhague: tu pasaporte al paraíso del «hygge» en Dinamarca sin dejarte los ahorros

Por Monica Buck
12 min de lectura
12 23 Dec 2024

Te damos la bienvenida a una ciudad donde las bicicletas superan en número a los coches, los pasteles son prácticamente una forma de arte, y todo el mundo parece haber dominado el delicado equilibrio entre minimalismo …

Cómo llegar a la ciudad desde el aeropuerto de forma económica

El Aeropuerto de Copenhague-Kastrup (CPH) está a un paso del centro de la ciudad. La opción más rápida (y barata) es tomar el metro o el tren regional directamente desde la terminal 3. Un billete sencillo te lleva al centro por 36 DKK (unos 5 €) en unos 15 minutos. Si no quieres romper a llorar al ver el taxímetro, olvídate del taxi. Si has encontrado uno de esos vuelos superbaratos a Malmö (sí, ¡en Suecia!), puedes cruzar el puente de Øresund en tren por unos 90-100 DKK (entre 13 y 15 €) y llegar a la estación central de Copenhague en menos de una hora.

Transporte público: ¿sí o no?

El transporte público de Copenhague funciona como un mecanismo de relojería: autobuses, metro y trenes se combinan perfectamente en un sistema de billetes unificado (con el abono Rejsekort o comprando billetes individuales). El abono de 24 horas con viajes urbanos ilimitados cuesta unos 80 DKK (alrededor de 12 €). Pero honestamente, aquí mandan las bicis. Si quieres descubrir la ciudad a dos ruedas, alquila una bici urbana (las eléctricas cuestan entre 20 y 30 DKK / 3-4 € por hora). Te mezclarás con la gente local, ahorrarás dinero y tonificarás esas pantorrillas.

Cómo disfrutar Copenhague sin gastar mucho (o nada)

Ir de escaparates en los barrios de lujo

Aviso a navegantes: El diseño danés es tan pulcro y elegante como peligroso para tu cuenta de banco. Pero no temas, no te cobran por mirar: ir de escaparates sigue siendo gratis. Pon rumbo a Nørrebro, un barrio de ambiente multicultural y relajado. Jægersborggade es un paraíso hípster con boutiques indie, tiendas vintage y rincones para tomar café que parecen sacados del Insta de tu influencer favorita. Pasea por ahí, hazte fotos y admira la cerámica artesanal, el arte estrafalario y los artículos de decoración minimalista. Aunque no te puedas permitir una silla que parece sacada de un museo, mirar cuesta exactamente 0 DKK y observar a la gente local, o disfrutar del arte callejero, no tienen precio. Otro paseo que no te puedes perder es por Vesterbro, el antiguo distrito de los mataderos transformado en uno de los barrios más creativos de la ciudad, con tiendas de segunda mano donde puedes encontrar tesoros a partir de los 50-150 DKK (de 7 a 20 euros). Ahórrate las coronas y empápate del estilo. Una imagen serena de los lagos de Copenhague rodeados de edificios coloridos bajo el cielo azul Descubre el encanto ecléctico de Nørrebro, uno de los núcleos más creativos de Copenhague © Getty Images

La ciudad libre de Christiania

La ciudad libre de Christiania es visita obligada si buscas una experiencia verdaderamente única y alternativa en Copenhague. Este barrio autoproclamado autónomo, ubicado en el distrito de Christianshavn, fue creado en 1971 por un grupo de artistas y espíritus libres. Hoy en día, sigue siendo un fascinante edén de creatividad con una actitud tolerante y permisiva que la distingue del resto de la ciudad. Pasear por Christiania es como adentrarte en un caleidoscopio de colores: la viveza de los murales cubre cualquier espacio de muro disponible y el peculiar estilo estrafalario de las casas refleja el espíritu libre e independiente de los residentes. Encontrarás todo tipo de estructuras improvisadas, desde viviendas de aspecto hobbit hasta barracas militares remodeladas. Hay tiendas de artesanía, restaurantes veganos y locales de música donde las bandas locales tocan conciertos improvisados. El «distrito verde» es quizás la parte más famosa de Christiania, donde el cannabis se vende abiertamente a pesar de existir una zona gris legislativa al respecto en Dinamarca. Es importante que respetes las reglas locales aquí, especialmente en lo que respecta a la fotografía. Puerta de entrada de madera a la ciudad libre de Christiania en Copenhagen con la inscripción «Velkommen Hjem» y rodeada de árboles La icónica puerta de entrada que da la bienvenida a Christiania, el barrio libre y bohemio de Copenhague © Getty Images La entrada a Christiania es gratuita y es fácil perderse entre sus caminos serpenteantes, exuberantes zonas verdes y tranquilos lagos. Si quieres conocer mejor la historia de la comunidad, su lucha continua por la autonomía y el experimento social único que representa, puedes unirte a una de las visitas guiadas que organizan los propios residentes. Aunque no vayas comprar nada, el ambiente por sí mismo merece la pena: es una mezcla de contracultura, espíritu comunitario y libertad artística muy difícil de describir para quien no haya tenido la suerte de conocerlo. Empápate de todo y disfruta del ambiente relajado de este barrio absolutamente único.

Naturaleza en la ciudad

Si el bullicio de la ciudad te hace suspirar por un poco de calma, descubre el verdadero hábitat natural de los daneses: los espacios verdes urbanos. Los jardines del castillo de Rosenborg (o Kongens Have, literalmente «jardín del rey») forman un exuberante parque de entrada libre (0 DKK) alrededor del castillo, perfecto para un picnic. Hazte con un poco de queso en un supermercado, arenques en escabeche y pan barato (puedes gastarte entre 50 y 80 DKK en total, más o menos 7-12 euros), y relájate sobre el césped mientras admiras las vistas del castillo. También puedes hacerte un paseo en bici por «los lagos» (Søerne), una idílica cadena de tres lagos donde suelen trotar y hacer deporte los copenhaguenses, y que es perfecta para relajarte con una botella de algo frío y ver el mundo pasar. En el puerto hay unas piscinas y baños termales que te permiten nadar gratis en verano. A estas alturas no te sorprenderá aprender que los daneses han descubierto cómo crear espacios seguros y limpios para la natación urbana. Si quieres escaparte incluso un poco más, pon rumbo a Fælledparken, el parque más grande de Copenhague, donde la gente local se divierte jugando al fútbol, haciendo barbacoas o simplemente relajándose al sol. Un camino de ladrillos bajo un cielo parcialmente nuboso lleva hacia el exuberante verdor y los árboles frondosos de Fælledparken en Copenhague Fælledparken, el parque más grande de Copenhague, es un espacio que invita a relajarse, pasear y disfrutar de espacios verdes abiertos © Getty Images

Tours gratuitos a pie

En lugar de quedarte con lo que hayas leído por encima en Wikipedia, un guía local te traerá a la vida la historia de Copenhague . Hay tours a pie a los que puedes unirte absolutamente gratis (aunque se agradece una propina voluntaria de unas 50-100 DKK / 7-15 €). Suelen partir desde puntos como la plaza del Ayuntamiento. Aprenderás muchas cosas sobre los orígenes vikingos de la ciudad, los cotilleos de la realeza y los cuentos de Hans Christian Andersen, todo ello aderezado con un toque de humor danés. Al final del tour, te sabrás los rincones escondidos a los que querrás volver, unas pocas palabras en danés para decir, por ejemplo, gracias («¡tak!») y los mejores sitios para comer barato.

Prueba la gastronomía local sin gastarte una pasta

Los restaurantes daneses pueden ser caros, pero hay formas de probar la cocina local sin pedir otra hipoteca. Empieza en un clásico puesto de perritos calientes (pølsevogn) y prueba uno con cebolla crujiente por unos 25-35 DKK (4 o 5 euros). El perrito caliente es un elemento básico de la alimentación danesa y se acompaña de una gran variedad de ingredientes como la salsa remoulade, pepinillos o mostaza, por lo que es un bocado sustancioso y económico. Una mano sostiene un perrito caliente danés con pepinillos, cebolla frita y ketchup sobre un fondo de ladrillos Disfruta del clásico perrito caliente danés, un favorito de la comida callejera con cebolla crujiente, pepinillos y más sabores intensos © Getty Images Desde ahí puedes acercarte al mercado de Torvehallerne para degustar los quesos artesanales y probar unos smørrebrød (sándwiches abiertos) o productos de temporada. El mercado es una experiencia en sí, con puestos y comerciantes que venden de todo, desde pan recién horneado hasta embutidos. Un modesto smørrebrød puede costarte entre 40 y 60 DKK (6 o 9 €), que no es poco, pero sí más barato que una comida completa en un restaurante de lujo, y puedes probar sabores tradicionales daneses como el arenque en escabeche o la carne asada con cebolla crujiente. También puedes encontrar pequeñas raciones de comida gourmet, por lo que es perfecto para degustar una variedad de delicias danesas sin pagar de más. Para comer barato, recala en tu supermercado Netto o Rema 1000 más cercano: el pan, los pasteles y los productos lácteos son asequibles, y puedes preparar un buen picnic por menos de 70 DKK (unos 10 €). El «wienerbrød» es un pastel típico danés imprescindible y puedes encontrarlos en el supermercado a un precio asequible. Además, son perfectos para picar algo dulce sobre la marcha. Llévate un tarro de «leverpostej» (paté de hígado) para untar en el pan, un poco de queso local y quizá algo de fruta… y ya tienes una comida completa que no le hará daño a tu cartera. El expositor de una pastelería en Copenhague, lleno de pasteles daneses frescos como cruasanes, rollos de canela y tartaletas de fresa Cae en la tentación de una pastelería de Copenhague, donde los pasteles hojaldrados y las radiantes delicias satisfacen cualquier antojo © Getty Images En la temporada de mercadillos callejeros, no te pierdas el de Reffen, la famosa meca de la comida callejera de Copenhague. Puedes degustar la cocina de cualquier parte del mundo por unos 75–120 DKK (alrededor de 11-18 €), más barato que un restaurante e infinitamente más divertido. Reffen es un lugar apasionante lleno de food trucks que sirven de todo, desde curry tailandés hasta pasteles de pescado daneses. Su ambiente animado, con música y vistas al mar, lo convierten en un gran lugar para relajarse, comer bien y empaparse de vibras copenhaguenses sin romper la hucha.

Museos (gratis y con descuento)

Los museos de Copenhague son de primera, pero el precio de la entrada puede escocer un poco (pueden llegar a costar entre 110 y 150 DKK / 16-22 €). La buena noticia es que algunos tienen días de entrada libre. La Galería Nacional de Dinamarca (Statens Museum for Kunst) es gratuita durante todo el año. El Museo Thorvaldsen, dedicado al famoso escultor danés, es gratuito los miércoles. La Gliptoteca Ny Carlsberg tiene entradas con descuento en días determinados (a veces es gratis los martes). Si quieres un buen chute de historia del diseño, visita la web del Designmuseum Denmark: de vez en cuando aparecen días gratis o con descuento. Y si buscas algo realmente peculiar, acércate al Medical Museion, un museo que explora la historia de la medicina y que cuenta con exposiciones inusuales como instrumentos quirúrgicos antiguos y muestras anatómicas. Es fascinante, un poquito inquietante, y no se parece en nada a la típica experiencia de ir a un museo. Si lo planificas bien, puedes pegarte un festín de arte, historia y cultura sin arruinarte.

Experiencias fuera de lo común

Si te apetece otra salida inusual, puedes pasear por el cementerio Assistens en Nørrebro. Descubrirás que los daneses tratan a los camposantos como tranquilos parques donde poder ir de excursión. Sí, es el lugar de sepultura de Hans Christian Andersen, pero no esperes un ambiente lúgubre o melancólico: la gente local toma el sol, lee y hace picnics entre las lápidas. Es curiosamente reconfortante y tan «de Copenhague». Una lápida rodeada de frondosos árboles verdes bajo un radiante cielo azul en el cementerio Assistens, Copenhague El cementerio Assistens, lugar de sepultura de icónicas personalidades danesas, es un oasis sereno lleno de naturaleza e historia © Getty Images

¿Adónde va la gente local?

Para librarte de las trampas para turistas y mezclarte con la gente local, plántate en los cafés de Nørrebro o en los bares de Vesterbro. Una cerveza muy digna te puede costar entre 40 y 60 DKK (unos 6-9 €), más barato que en las zonas más turísticas. Nørrebro tiene un ambiente multicultural con cafés acogedores y lugares de ambiente relajado donde puedes tomarte un par cervezas artesanales y mezclarte con los simpáticos lugareños. En Vesterbro encontrarás bares modernos de estilo artístico en sitios como Kødbyen (antiguo barrio de la industria cárnica), que ahora alberga bares y restaurantes de moda. Es fácil entablar conversación sobre la música local o las series de televisión danesas (las hay bastante oscuras) y enterarte de dónde hay conciertos underground, fiestas en naves industriales o estrenos de arte. Muchos de estos eventos solo se publicitan de boca en boca, por lo que charlar con el barman o con la gente local te puede abrir la puerta a experiencias que no verás anunciadas en internet. Estas joyas ocultas te brindarán los recuerdos que no aparecen en las guías de viaje. Ya sea bailando en un improvisado set de DJ en algún lugar escondido o descubriendo una exposición de arte en un espacio industrial convertido, vivirás el lado más auténtico y sin refinar de la vida nocturna en Copenhague.

Atracciones turísticas: La Sirenita

Sí, la estatua de la Sirenita es pequeña y, francamente, hasta un poco decepcionante, pero probablemente sigas yendo. Es gratis pararse frente a ella para preguntarse: «¿Eso es todo?» No te gastes el sueldo en los cafés de la zona: hazte la foto y sigue paseando a orillas del agua. Para disfrutar de la mejor arquitectura, también gratis, admira el teatro nacional de la Ópera de Copenhague, justo al otro lado del agua, o callejea por Nyhavn, un barrio del siglo XVII. Ambas son verdaderas escenas de postal, y caminar siempre es gratis. La estatua de la Sirenita sentada sobre una roca, a orillas del paseo marítimo de Copenhague La icónica estatua de la Sirenita sigue cautivando a los visitantes con su discreta elegancia e historia atemporal © Getty Images

¿Cuál es la mejor época para visitar Copenhague?

El verano trae días largos y luminosos en los que el sol apenas se pone. Es perfecto para ir en bici, nadar en el puerto y disfrutar de los mercadillos al aire libre. ¿Y el invierno? Imagina interiores acogedores iluminados con velas, mercados navideños y ofertas de viaje más baratas en temporada baja. En primavera y otoño se logra un agradable equilibrio con menos aglomeraciones, aire vigorizante y mucho «hygge», ese concepto de gozo acogedor e íntimo tan danés que parecen haberlo patentado. Vayas en la época que vayas, Copenhague siempre encontrará la forma de seducirte con su elegancia natural.

¿Cuánto cuestan las cosas en Copenhague?

Seamos honestos: no es barato. Pero si te lo curras, puedes permitírtelo.

Comida (almuerzo o cena)

Comer en un restaurante de toda la vida puede hacerle un agujero a tu presupuesto, ya que fácilmente puedes pagar entre 150 y 250 DKK (unos 22-37 €) por persona. Si no quieres pagar tanto, tus opciones son los puestos de comida callejera, las bocaterías asequibles (un sándwich te puede costar 50-100 DKK o 7-15 €) o un buen picnic con ingredientes comprados en el supermercado.

Bebidas (café, vino o cerveza)

En Copenhague hay mucha cultura cafetera, pero un café con leche te puede costar entre 35 y 45 DKK (unos 5-7 €). Plantéate conseguir una cafetera francesa en tu hostal o Airbnb. En cuanto al alcohol, tu mejor aliada será la cerveza de supermercado, que suele costar entre 10 y 20 DKK (1,50-3 €) la lata. O degusta ese agua fresca de grifo, gratis y deliciosa.

Alojamiento (hostales u hoteles a precios razonables)

Cama en una habitación compartida: 175–300 DKK (unos 25-45 €) por noche. Airbnb sencillito o un hotel económico: 500–800 DKK (unos 75–120 €) por noche. Si tienes compis de viaje, puedes compartir el gasto y ahorrar dinero.

Copenhague te está esperando

Te hemos dado acceso a la mejor información privilegiada para montar en bici, comer barato y organizar tu propio día de museo sin gastarte nada. Ya sea paseando por los barrios de moda, relajándote en los jardines de un castillo o riéndote de la famosa Sirenita, no te falta nada para conquistar Copenhague . Regálate mucho hygge, hazte fotos alucinantes y vuelve a casa con recuerdos imborrables y la cuenta de banco intacta.