Lo creas o no, Europa todavía tiene algunas joyas ocultas, y algunas son islas lejanas que no tienen aeropuerto y necesitan bastante planificación. Pero eso le añade emoción al viaje, ¿no crees? Viajes cortos en ferry de Malta a Gozo, inesperadas travesías a través del Atlántico hasta Kalsoy… ¿adónde te llevará este verano?
Vamos a hablar de las islas más desconocidas de Europa que debes visitar este verano. Puede que no tengan aeropuerto, pero te contamos exactamente cómo llegar. ¿Te apuntas a la aventura? ¡Pues marchando!
Malta, Gozo
Gozo es la segunda isla más grande de Malta y, sin duda, la más fácil a simple vista. Con sus serpenteantes callejuelas, lugares históricos como la Antigua Ciudadela y playas iluminadas por el sol, como la de la bahía de Ramla, no es de extrañar que aquí se filmaran fragmentos de la exitosa serie Juego de tronos.

La bahía de Ramla en Gozo, con su singular arena roja y la cueva mitológica del Calipso, ofrece una cautivadora mezcla de belleza natural y leyenda antigua © Getty Images
El ambiente en Gozo es mucho más pausado que en la capital, La Valeta, pero ten cuidado en la carretera: la gente conduce como loca. Si te gusta la historia, no te pierdas los infinitos monumentos históricos de Gozo. La basílica de Ta Pinu recibe muchas visitas: es el templo nacional dedicado a la Virgen María, está rodeado de verdes prados con vistas al océano y la entrada es gratis.
Aunque Gozo no tenga aeropuerto, es fácil llegar a la isla, ya que está a solo 45 minutos en ferry de la capital de Malta. Tras aterrizar en el aeropuerto internacional de Malta , coge una lanzadera compartida de Jayride hasta el puerto de cruceros de La Valeta. Solo debería costar unos 8,60 € y el trayecto en coche dura unos 15 minutos.
Todos los días salen varios ferris, así que tienes bastante flexibilidad con la hora de salida. Un billete solo de ida te costará 7,50 €, pero Gozo High-Speed Ferries vende un billete de ida y vuelta que solo se puede reservar online por 12,50 €: ¡menuda ganga!
España, Formentera
Las Baleares siempre han sido un destino predilecto para las escapadas veraniegas en sitios cálidos. Grandes nombres como Ibiza siguen atrayendo a los espíritus más fiesteros , pero hay una pequeña joya que está a solo un viajecito en ferry desde Ibiza que no recibe tanta atención: Formentera.

Caló des Mort, en Formentera, parece una joya oculta del Caribe en pleno Mediterráneo © Getty Images
No entenderás del todo la belleza de Formentera hasta que la veas con tus propios ojos. Es como un retiro secreto, escondido en silencio en el Mediterráneo con sus pueblecitos encalados, arenas blancas y aguas cristalinas ideales para bucear. Aquí llega gente de todo el mundo para sumergirse en sus aguas y bucear al famoso Don Pedro, un carguero hundido de más de 140 metros de eslora. Si tienes licencia de buceo, una doble inmersión solo cuesta unos 16 €. Y, si no la tienes, pero quieres adentrarte igualmente en el mar, puedes contratar una salida de snorkel para ver toda la fauna marina por unos 44 €.
Formentera es una isla bastante pequeña con tan solo seis pueblos. La mayoría de los visitantes se quedan en Sant Francesc, ya que tiene la mayor variedad de alojamientos, restaurantes y bares. Sin embargo, ten en cuenta que pasar una noche en Formentera es bastante caro, por lo que mucha gente elige ir en una excursión de un día desde Ibiza. Si te apetece pasar la noche, calcula que una habitación cuesta unos 17 € la noche en una zona tranquila sin gran cosa alrededor.
Para llegar a Formentera, tendrás que coger un ferry desde Ibiza. Al llegar al aeropuerto, sal de la zona de llegadas y coge el autobús «Alsa - L10» hacia el puerto de Ibiza. Solo debería tardar 35 minutos y el billete cuesta 3,60 €. Desde el puerto de Ibiza salen varios ferris, pero Aqua Bus es el más barato que lleva a Formentera, con un precio de 16 € el billete según dónde lo reserves. El viaje con Aqua Bus suele ser un poco más largo que el de otras compañías, por lo que es el más barato, pero aún así solo dura 55 minutos.
Islas Feroe, Kalsoy
Las islas Feroe están encajonadas entre Escocia e Islandia, y una parte inolvidable de este archipiélago de 18 islas es la majestuosa Kalsoy. Imagínatelo por un segundo: enormes acantilados con faros, 13 monstruosas montañas que escalar y cascadas exuberantes que se derraman sobre el Atlántico norte. Quizás no sea la escapada veraniega que te estabas imaginando, pero sin duda es un paraíso para los amantes de las aventuras.

Las icónicas vistas del acantilado de las islas Feroe en Trælanípa ofrecen un panorama impresionante en el que parece que el lago se sumerge directamente en el océano © Getty Images
Kalsoy no es una isla grande. De hecho, puedes atravesarla de norte a sur en coche en menos de media hora. Sin embargo, las impresionantes vistas te darán ganas de parar mil veces a admirar el paisaje. El faro de Kallur es una de las principales atracciones de la isla; es un faro que data de 1927, pintado de rojo y blanco en el extremo norte de la isla. Para disfrutar de las mejores vistas, debes subir al acantilado de 200 metros que hay junto a él, pero es difícil; solo es recomendable para senderistas con experiencia en alta montaña. Originalmente, la entrada era gratuita, pero recientemente ha empezado a aparecer gente cobrando 200 DKK (26,80 €). Sin embargo, hay gente que dice que no es una entrada oficial, sino una estafa. Para que lo sepas.
Los autobuses son la forma más barata de moverse por las islas Feroe en general; aunque cada viaje tiene un precio diferente, la mayoría de la gente termina comprando la tarjeta de transporte de 4 días , que cubre viajes ilimitados en autobuses y ferris durante ese período. El precio es de 500 DKK (67,01 €), y vale la pena porque algunos de los trayectos en autobús entre las islas pueden ser caros.
Solo hay un aeropuerto en todas las islas Feroe, el aeropuerto de Vágar. Llegar de allí a Kalsoy lleva bastante tiempo y algunas escalas, así que prepárate para la odisea. Tu viaje del aeropuerto de Vágar a Kolosoy comenzará con una caminata de 20 minutos hasta Sørvágur para tomar el autobús 350 a Flogvøllur; luego, tendrás que tomar el autobús 410 a Klaksvík para coger el ferry. Esto no te dejará exactamente en el puerto, así que, cuando te bajes, tendrás que caminar 7 minutos para subir al ferry que va a Syðradalur. Después de llegar a Syðradalur, tienes que coger el autobús 506 a Mikladalur, que está en el corazón de Kalsoy. En general, este viaje puede llevar unas 4 horas y 49 minutos, siempre que haga buen tiempo y no haya retrasos.
Hvar, Croacia
Recientemente, Croacia se ha convertido en un imán para los viajeros que buscan una escapada costera al mar Adriático. Tiene más de mil islas, así que podrías pasarte la vida viniendo aquí y no ver siquiera una mínima parte. Y una que está en la lista de deseos de mucha gente es Hvar, en la costa dálmata.

La isla de Hvar cuenta con una tradición única, que consiste en que los gatos locales se tumban al sol junto a los glamourosos visitantes de la isla © Getty Images
Hvar tiene fama de atraer a gente rica y famosa por sus extensos viñedos, su pintoresco casco viejo, sus playas paradisíacas y sus noches animadas. Pero, incluso si viajas con poco presupuesto, puedes disfrutar de la isla a buen precio si preparas de antemano la escapada.
Una habitación en una casa de huéspedes en el pueblo de Vrboska, que no es tan conocido, puede costar unos 41 € la noche. O, si realmente estás sin un duro, puedes acampar en Gdinj por 12 € la noche. Dado que las noches de fiesta de Hvar son uno de sus grandes atractivos, quizás te apetezca probarlo un día. Si no te metes en el casco antiguo, puedes pillar una pinta de cerveza por 2 €. Sin embargo, los bares del casco viejo y alrededores te cobrarán unos 2,50 €, que tampoco es ninguna locura.
Como Hvar no tiene aeropuerto, tendrás que volar a Split. Luego, tendrás que tomar el autobús 37 hasta el centro de Split, que cuesta 3 €. Bájate en el centro y camina 5 minutos hacia Split - Opcina, y allí toma el autobús 9 al puerto de Split. Ese billete cuesta 1,45 €. Las dos principales compañías de ferry que ofrecen rutas a Hvar son TP Line y Krilo Kapetan Luka; la mayoría de los billetes para el trayecto de 1 hora cuestan 25 € solo de ida, pero el último ferry con Krilo Kapetan Luka a las 17:00 puede costar tan solo 9 €, ya que hay menos demanda.
Isla Rathlin, Irlanda del Norte
Ahora, nos alejamos de nuevo del sur para ir a Irlanda del Norte, a la única isla habitada que hay frente a su costa: la isla Rathlin.

La isla de Rathlin alberga la mayor colonia de aves marinas de Irlanda, donde frailecillos y alcas comunes dan un animado espectáculo junto al acantilado © Getty Images
Hay sitios que están alejados del turismo… y luego está la isla de Rathlin. Cuando llegues, te sentirás completamente al margen de la sociedad: una casa cada par de kilómetros, frailecillos salvajes en los acantilados frente al mar y senderos desiertos por las montañas, como el de Rahtlin Kinramer.
Una visita a la isla Rathlin se puede hacer como una excursión de un día , pero hay mucho que ver y hacer, así que merece la pena pasar un par de noches allí. No dejes de pasar por el Rathlin Seabird Center para ver algunas aves salvajes en acción, desde hermosos frailecillos hasta adorables alcas comunes, por solo 8 £ la visita (9,49 €). Después, puedes acercarte al faro de Rathlin West para sumergirte en escenas verdaderamente espectaculares de las olas del Atlántico rompiendo contra el acantilado erosionado.
Planear un viaje a la isla de Rathlin suele ser fácil gracias a la conexión en ferry desde Ballycastle, en el continente. A menos que vengas por tierra desde otro lugar de Irlanda del Norte, es más que probable que vueles al aeropuerto internacional de Belfast. Desde allí, coge el autobús 600 hasta Bridge End en el centro de la ciudad por unas 3,37 £ (4 €), luego camina 11 minutos hasta Lanyon Place Train Station y sube al tren hasta Ballymena por 11 £ (13,05 €). Después de llegar a Ballymena, tomarás el autobús hacia Ballycastle, desde donde sale el ferry. Los billetes cuestan 8 £ (9,49 €) y el trayecto completo dura unas 3 horas y 40 minutos.
Lipari, Sicilia, Italia
Lipari es la mayor (y la más bonita) de las islas Eolias, que están frente a la costa noreste de Sicilia. A medida que navegas hacia las costas de la isla, te sentirás como si estuvieras en un cuento de hadas con las casas italianas de toda la vida, pequeñas embarcaciones de pesca que salen a diario a la mar y playas tranquilas.

Lipari, la mayor de las islas Eolias, es famosa por sus impresionantes paisajes volcánicos y sus coloridas casas © Getty Images
Muchos italianos vienen a Lipari para pasar sus vacaciones, ya que tiene un poco de todo. Los amantes de la naturaleza encontrarán los impresionantes paisajes de Quattrocchi, mientras que los fanáticos de la historia pueden sumergirse en el Museo Arqueológico Regional Eoliano. Y, si solo quieres relajarte y descansar, puedes irte de escapada a Spiaggia Bianca, un lugar de ensueño.
Para ir a Lipari, puedes volar a algunos aeropuertos de Italia, pero la ruta más sencilla es desde el aeropuerto Vincenzo Bellini Catania ; la duración total del viaje es de 4 horas y 25 minutos. En primer lugar, tomarás el Giuntabus hasta Milazzo desde el aeropuerto, que cuesta 15 €. Te dejará en Milazzo, que está a solo unos minutos a pie del puerto. Desde allí hay dos compañías ofrecen ferris diarios a Lipari, Liberty Lines y Siremar, pero Liberty Lines es la más barata, pues ofrece billetes por solo 20 € por trayecto. Si visitas Lipari durante la temporada alta de verano, te recomiendo que reserves los billetes con antelación porque tienden a agotarse y los precios suben en función de la demanda.
¡Empieza a diseñar tu escapada de verano a las islas secretas de Europa!
Europa quizás sea uno de los continentes más transitados, pero, como cualquier otro lugar, todavía tiene joyas ocultas por descubrir. ¡Solo hay que ver esta lista!
La gran ventaja de visitar una isla que no tiene aeropuerto es que ahuyenta a quienes buscan una escapada rápida, por lo que hay menos aglomeraciones y los precios del alojamiento no son tan elevados. Por supuesto, estos destinos siguen atrayendo a una buena cantidad de turistas cada año, pero no es para nada como otros lugares atestados de gente, como Venecia y Dubrovnik: ¡aprovéchalo!










