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La preciosa Verona
Guías para viajar barato

La preciosa Verona

Por Siegfried Mortkowitz
12 min de lectura
12 07 ABR. 2025

Cada gran ciudad de Italia tiene su propia personalidad y ofrece algo diferente a los visitantes. Vas a Roma a sumergirte en su historia, a Nápoles para callejear por sus barrios, a Venecia a flotar en su onírico …

Lo que no tiene ningún sentido es ir a Verona porque es la «Ciudad del Amor», como dicen por ahí. Sí, es cierto que Verona tiene fama de ser una de las ciudades más románticas del mundo, sobre todo porque Shakespeare ambientó allí Romeo y Julieta. Incluso hay un edificio en el que supuestamente vivió Julieta, la Casa di Giulietta («Casa de Julieta») con un famoso balcón (sí, ese balcón: «¡Pero calla! ¿Qué luz brota de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta es el sol!»).

Turistas reunidos en torno al Balcón de Julieta en Verona, Italia, a menudo considerado una atracción sobrevalorada con escasa importancia histórica.

Aunque el balcón de Julieta en Verona es muy conocido, a menudo resulta decepcionante debido a su falta de rigor histórico © Getty Images

Me vais a perdonar, pero es todo una farsa.  Julieta no vivió aquí ni en ningún sitio. Es un personaje de ficción creado, primero, por Luigi da Porto, escritor de A Recent Re-Discovered Story of Two Noble Lovers (también conocida como La Giulietta). Shakespeare se basó en esa obra para escribir su historia, y por eso está ambientada en Verona.  Así que la «casa de Julieta» en Verona es solo una casa y el «balcón de Julieta» se construyó en el siglo XX, casi 500 años después de que Julieta muriera en la imaginación de Shakespeare.

Si decides ir igualmente y, como la mayoría de los turistas, tocas el pecho derecho de la estatua de «Julieta» en el patio, puedes aprovechar para visitar la casa. Ya que estás allí… Contiene un pequeño museo con trajes del Renacimiento, la cama utilizada en la popular adaptación cinematográfica de Franco Zefferelli de 1968 y lo que sea que vendan para exprimir un reclamo turístico que Verona no necesita.

Es cierto que la ciudad vive un poco a la sombra de Venecia, que está a unos 120 km. Porque a quién vamos a engañar: Venecia es una maravilla, una verdadera preciosidad. Verona no tiene los canales ni las góndolas y esa sensación como de estar flotando en un sueño que a veces sí tiene Venecia . Lo bueno es que tampoco tiene las multitudes ni esos escalofriantes precios para turistas, pero sí es una ciudad hermosa, incluso sin contar toda la parafernalia romántica de Romeo y Julieta. 

Cómo llegar

Verona tiene su propio aeropuerto . Y hay vuelos baratos. ¿Qué más necesitas?

Qué ver

Lo máximo posible. Verona es una gran ciudad para caminar porque te dejará con la boca abierta cada vez que dobles la esquina. La lista que he incluido aquí es solo mi opinión. Verona también es una localidad fácil de recorrer en bici, si el tiempo lo permite.

Los puentes

Para que haya un puente, necesitamos agua, y y en Verona tenemos la del río Adigio, que fluye desde los Alpes hasta el mar Adriático y atraviesa algunos puentes preciosos y antiquísimos, como el centenario Ponte Pietra.

Sí, así es. Por Verona pasa el río Adigio, que fluye desde los Alpes hasta el mar Adriático y atraviesa algunos puentes preciosos y antiquísimos, como el centenario Ponte Pietra

Es un puente de piedra, como su nombre indica, y data de alrededor del año 100 a. C., cuando conectaba la margen derecha de la ciudad con un teatro romano a la izquierda. Atraviesa la parte más estrecha del río y se utilizó como acueducto durante la época romana; por eso tiene arcos. Si te colocas en el punto más alto del puente, que es el centro, puedes ver el castillo de San Pietro detrás de una línea de árboles y la torre de la catedral de Verona que sobresale del casco antiguo. ¡No te lo pierdas!

El antiguo Ponte Pietra en Verona, Italia, que cruza el río Adigio con su encanto atemporal y sus orígenes romanos.

El antiguo Ponte Pietra, un impresionante vestigio del pasado romano de Verona © Getty Images

El puente tenía la mala costumbre de derrumbarse y también fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial, así que lo han reconstruido en numerosas ocasiones. Por tanto, el puente por el que vas a pasear es una mezcla de estilos de épocas históricas muy distintas.

El Ponte Scaligero (también conocido como Ponte Castelvecchio) es otro puente arqueado y es una estructura fortificada de la época medieval. Podría parecer que era un fuerte, a juzgar por las construcciones acorazadas con portones que hay ambos lados.  Sin embargo, lo cierto es que fue construida por un noble de Verona como una vía de escape para él y su familia por si acaso la plebe se hartaba de sus tejemanejes. 

El Ponte Castelvecchio fortificado en Verona, Italia, que muestra la arquitectura e historia medieval de la ciudad.

Ponte Castelvecchio recuerda el legado medieval de Verona © Getty Images

Este puente tuvo mejor suerte que el Ponte Pietra y en realidad perduró en su forma original hasta que quedó destruido en la Segunda Guerra Mundial (cómo no) y tuvo que ser reconstruido después. Sin duda, la guerra la tenía tomada con los puentes.

Hay más de una docena de puentes que atraviesan el Aldige, y una buena forma de explorar la ciudad es simplemente ir de uno a otro y cruzar el río una y otra vez a pie, ya que hay maravillas que descubrir en ambas orillas.

La Arena

Una ciudad italiana que se precie debe tener su propio anfiteatro romano, pero la Arena de Verona es la única que todavía alberga eventos en vivo. Por si lo estabas pensando: no, ya no se echa a nadie a los leones. Más bien, son eventos como Carmen, La Traviata, Aida. Vamos, ópera. 

El gran anfiteatro romano de Verona, Italia, alberga conciertos y óperas.

La Arena romana de Verona es una obra maestra de la historia y la cultura, y sigue en funcionamiento como escenario de espectáculos © Getty Images

Si te gusta la ópera (a mí no mucho) y quieres ver, por ejemplo, el Rigoletto de Verdi en un escenario extraordinario, esta es tu oportunidad. Además, las entradas son sorprendentemente baratas y no te obligarán a pasarte cinco días sin comer para pagarlas. El anfiteatro también alberga otros eventos musicales (sobre todo de música clásica, aunque también hay de otros géneros), así que echa un vistazo al programa antes de ir.

Iglesias y catedrales

Estamos en Italia, así que tienes edificios religiosos a cascoporro, ya sea para maravillarte con su arquitectura o para rezar, si es lo tuyo.  La 

basílica de San Zenón es una de las catedrales más hermosas de toda Italia, así como uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura románica del país.

La basílica de San Zenón en Verona, Italia, con su diseño románico y su impresionante interior.

La basílica de San Zenón impresiona por su arquitectura románica atemporal © Getty Images

Su techo arqueado de madera data del siglo XIV. Se dice que la cripta de san Zenón fue el escenario de la boda de Romeo y Julieta en la obra de Shakespeare, pero no es muy probable ya que el dramaturgo inglés nunca visitó Italia y probablemente no sabría siquiera de su existencia.

La iglesia de Santa Anastasia, de estilo gótico, es la más grande de Verona y tiene un precioso techo. Hay mármol rojo veronés por todas partes y un impresionante fresco de Pisanello en el que san Jorge aparece rescatando a una princesa.

Tampoco te puedes perder la iglesia de Santa Eufemia, la románica Santa María Antigua y la impresionante basílica de San Lorenzo.

Un agujero en el suelo

Como suena. En Porta dei Leoni, hay un gran agujero en la calle donde se derrumbó el asfalto y dejó al descubierto algunas ruinas romanas. Desde entonces, se ha protegido con barandillas y plataformas de observación. Lo que verás son los restos de la histórica Porta dei Leoni, una gran puerta fortificada con torres defensivas y un patio interior.

Castelvecchio

Castelvecchio, que significa «castillo viejo», es una fortificación gótica impresionante y también un interesante museo. Aquí puedes ver hermosos frescos, piezas de oro, armas antiguas, pinturas y esculturas. Las esculturas incluyen obras de Tintoretto, Veronese y Pisanello, para que puedas combinar la historia con el arte en un mismo sitio. 

Castelvecchio es una imponente fortificación en Verona, Italia, con un foso, arquitectura medieval y un museo.

Castelvecchio, la fortaleza medieval de Verona, combina historia, arte e impresionantes vistas © Getty Images

Veronetta

Si quieres alejarte un poco de las rutas turísticas, solo tienes que dirigirte a este antiguo distrito en la colina de San Pietro. Fue el primer asentamiento de la ciudad y contiene algunas de las iglesias más hermosas de Verona, aunque mucho menos conocidas, como Santo Stefano, San Giovanni in Valle, Santi Siro e Libera y Santi Nazaro e Celso. También está la iglesia de Santo Thomas Beckett, donde hay un órgano que tocó el mismísimo Mozart en 1770.

Las vistas panorámicas desde la colina de San Pietro en Verona, Italia, ofrecen una imagen impresionante de la ciudad y sus monumentos.

Disfruta de vistas incomparables del encanto de Verona desde lo alto de la colina de San Pietro © Getty Images

Lo que queda del antiguo Teatro Romano, construido hace más de 2000 años, sigue en uso hoy en día. Si estás en Verona durante el verano, intenta ir a un concierto o una obra de teatro. Cada año, acoge el Rumors Festival, que este año contó con artistas de África y Brasil, y también el Verona Jazz, con un increíble elenco de artistas internacionales, como el gran saxofonista noruego Jan Garbarek. 

Por desgracia, yo me lo perdí, pero fui a ver el excelente museo arqueológico del Teatro, cuya exposición permanente incluye muchos artefactos romanos fascinantes.

Y no te pierdas las vistas desde el castillo de San Pietro. Si no te apetece subir las escaleras, no te preocupes: puedes ir en funicular. 

Plazas

Las plazas son espacios urbanos muy importantes en Italia y existen desde hace más de mil años. Eran lugares casi sagrados para los romanos. Hoy en día siguen siéndolo, en cierto modo, ya que nuestra vida occidental gira en torno a las tiendas y el turismo, y las plazas se utilizan para celebrar festivales y mercados. Además, se han convertido también en atracciones turísticas, parques y centros comerciales. 

La Piazza San Zeno organiza cada domingo un interesante mercadillo, que puedes combinar con una visita a la basílica del mismo nombre (echa un vistazo a la sección sobre la basílica de San Zenón). Junto a esa magnífica iglesia se alza la iglesia de San Procolo, aún más antigua, que sin duda merece también una visita. 

La Piazza dei Signori tiene una estatua de Dante, el Palazzo della Ragione y muchos cafés y restaurantes para contemplar a la gente local.

Vista aérea de la Piazza dei Signori en Verona, Italia, donde destaca la elegante arquitectura de la plaza histórica.

La Pizza dei Signori brilla desde lo alto y es una pieza central de la elegancia histórica de Verona © Getty Images

En la Piazza delle Erbe puedes subir a la Torre dei Lamberti, el edificio más alto de Verona, y disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad. 

Puedes ir a la Piazza Bra, la mayor de la ciudad, donde está la Arena, por si tienes entradas para la ópera. También puedes echar un vistazo al impresionante ayuntamiento de Verona, el Palazzo Barbieri. Como es de esperar, comer y beber en esta zona es bastante caro. 

Alrededores de Verona

Si quieres explorar los alrededores durante unos días, aquí tienes algunos lugares interesantes y preciosos no muy lejos de la ciudad. Los pueblos de Soave y San Giorgio di Valpolicella son verdaderas joyas. El nombre de Valpolicella sugiere que hay viñedos que visitar y vinos que catar en San Giorgio. También tienes el lago de Garda, que está rodeado de hermosos pueblos y se encuentra a solo una hora de Verona en autobús. Se puede llegar a todas estas localidades y a otras cercanas en transporte público, un autobús muy económico.

Comida callejera en Verona

Por si todavía no te has dado cuenta, la definición de comida callejera ha cambiado un poco. Hasta hace no tanto, era un alimento que compras en la calle, pero ahora es, más bien, un alimento que comes en la calle pero que compras en una tienda local a buen precio. 

Probablemente conozcas y hayas comido una bruschetta, o incluso la hayas hecho en casa. La receta es sencilla: un pan tostado con rodajas de tomate, mozzarella y albahaca, o simplemente recubierta de aceite.  La Bruschetteria Redoro es famosa por sus originales versiones, aunque pueden resultar un poco caras. Si tienes hambre, una bruschetta bien cargadita puede ser justo lo que necesitas para picar algo entre horas.

Un plato de bruschette tradicionales italianas, con tomate fresco, albahaca y aceite de oliva.

Una bruschetta fresca y sabrosa: el sabor por excelencia de Italia © Getty Images

La pizza portafoglio napolitana, también conocida como «pizza de cartera», es uno de los clásicos de Verona. Es la opción ideal para comer una pizza en movimiento, ya que todos los ingredientes quedan recogidos dentro de la «cartera» de masa crujiente, así que no te manchas.

La pupille es una pequeña bola de pan rellena de atún, aceitunas y albóndigas, ideal para consumir sobre la marcha. Las inventó el panadero jefe del Panificio DeRossi, así que ese es el lugar ideal para pillar una. Y, ya que estás allí, echa un vistazo a sus panes también, ¡están buenísimos!

La pizza al taglio, o pizza por porciones, es como solía comer la pizza yo cuando estaba en Nueva York. Bueno, pues en Verona también la hay. Lo malo es que es difícil de comer mientras caminas, pero siempre puedes sentarte en un banco a saborearla.

Otros platos fantásticos que merece la pena probar son los arancini, que son bolas de arroz fritas rellenas de carne, queso y salsa de tomate; los panzerotti, bolsas de masa fritas rellenas de salsa de tomate y mozzarella; los supplì, que son bolas de arroz fritas rellenas de salsa de tomate y mozzarella, y la piadina, un pan plano con queso, fiambre y verduras.

Arancini dorados y crujientes rellenos de risotto cremoso y rellenos salados, un clásico aperitivo italiano.

Los deliciosos y crujientes arancini ofrecen un sabroso bocado de la tradición italiana © Getty Images

Para terminar…

Me he centrado en las grandes atracciones de la ciudad porque Verona tiene mucho que ver , y esta lista no es más que un aperitivo. Verona es una ciudad donde puedes elegir adónde vas lanzando una moneda y, tomes la dirección que tomes, encontrarás algo especial. Ni siquiera he mencionado el arte urbano de la ciudad, que es una barbaridad, aunque no puede competir con la belleza de la ciudad. 

Es posible que otras ciudades italianas, como Roma, tengan yacimientos más antiguos, pero Verona tiene estructuras romanas que todavía satisfacen su función original: entretener a las masas. Eso sí: olvídate de toda esa cantinela de la «Ciudad del Amor»; no es más que un reclamo publicitario en una ciudad que no necesita engañar a nadie para sorprender.  Por supuesto, no hay nada de malo en enamorarse, o declararse o hacer el amor en Verona. De hecho, tampoco sería raro, porque Verona es una de esas ciudades que te ponen las emociones a flor de piel.