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Las actividades más chulas para tus vacaciones en Australia
Guías para viajar barato

Las actividades más chulas para tus vacaciones en Australia

Por David Szmidt
10 min de lectura
10 07 Apr 2022

Ciudades fascinantes, naturaleza extrema y paisajes que pueden ir de las montañas al desierto o la selva tropical: Australia es un destino alucinante, sin importar el tipo de viaje que hayas elegido, o las atracciones y …

El problema con Australia es por dónde empezar. Es un país del tamaño de un continente, por lo que las distancias son enormes, e independientemente de tu lugar de origen, siempre tendrás la sensación de irte muy, muy lejos. Para eso tienes esta guía. Necesitarías un libro del tamaño de un bloque de hormigón para cubrir solo el 10 % de todo lo que puedes ver y hacer, pero aquí va nuestro resumen de las ciudades que puedes visitar, las actividades que merece la pena probar, y un par de cosas fuera de lo común que quizá ni se tu hubieran ocurrido. Rumbo a las antípodas.

Las dos grandes ciudades: Sídney y Melbourne

Sunset view of Sydney Harbor Bridge and Opera House — Shutterstock El icónico puente de la bahía de Sídney y su Ópera — Shutterstock

Las dos ciudades más grandes de Australia llevan unos 200 años viviendo una rivalidad (casi) amistosa, de forma que cuando alguien visita el país, es más que probable que su primer destino sea una de las dos. Sídney es un poco más grande que Melbourne, con 5,3 millones de habitantes. La ciudad tiene muchos atractivos que están muy bien documentados: el impresionante puente y la emblemática silueta de la Ópera junto a las aguas cristalinas de la bahía de Port Jackson, el deslumbrante centro de la ciudad, su gran amor por el deporte, y mucho más. Lo que mucha gente no llega a ver es que, rascando un poco detrás de esas imágenes de postal, hay una Sídney todavía más fascinante de lo que parece en la superficie.

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La bahía y el río han creado centenares de ensenadas y arroyos, por lo que tus paseos por la ciudad casi siempre irán acompañados de vistas resplandecientes del agua. El bosque llega hasta los límites de la ciudad, incluso invadiéndola por medio de sus parques y jardines : compartirás la ciudad con comadrejas, cacatúas, zorros voladores y tejones australianos. Pura diversión. Hay un sinfín de playas interminables, así que puedes disfrutar de unas vacaciones relajantes en un resort, aunque con la emoción añadida de una escapada urbana , todo en uno. Y, cuando cae la noche, se convierte en una de las ciudades más destellantes, glamurosas y provocadoras del planeta. Sin duda, la sensualidad de Sídney te robará el corazón. Daytime view of central Melbourne — Shutterstock Melbourne aparece desde hace tiempo en las listas de mejores ciudades del mundo para vivir — Shutterstock

A unos 700 kilómetros, o 90 minutos en avión, está Melbourne , capital del estado de Victoria. Lo que le pueda faltar en estilo y belleza en comparación con Sídney lo compensa sobradamente en calidad de vida, cultura, un aire más europeo por su influencia arquitectónica (si eso es lo que buscas) y un aroma mucho más europeo por su influencia gastronómica. A lo largo de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, prosperaron grandes comunidades de inmigrantes turcos , italianos y griegos , a las que se han unidos comunidades de vietnamitas, chinos, indios, filipinos, libaneses , sudaneses y de otras partes del mundo, por lo que es un paraíso para el paladar, con una deliciosa mezcla de sabores y culturas. La ciudad también tiene una tradición deportiva y cultural incomparable: el Festival Internacional de las Artes de Melbourne se celebra durante dos semanas de octubre, y el más extravagante Festival Fringe de Melbourne se está abriendo paso a base de una programación deslumbrante. Si a esto le añadimos los miles de garitos, galerías independientes, salas de conciertos, espacios de música underground y clubes de comedia, no te vas a aburrir ni un minuto. En cuanto al ocio deportivo, también estamos servidos: AFL, cricket, rugby y mucho más deporte de categoría mundial, además del Open de Australia de tenis, el Gran Premio de Australia de F1 en Albert Park… En lo deportivo, Melbourne no tiene nada que envidiarle a ninguna otra ciudad del mundo.

Sigue explorando: Adelaide, Perth, Brisbane

View of St. Peter’s Cathedral from Pennington Gardens — Shutterstock Vista de la catedral de San Pedro desde los jardines de Pennington en Adelaide — Shutterstock

A 650 km de Melbourne y más de 1100 km de Sídney, la ubicación de Adelaide, junto con el auge vivido por las dos grandes ciudades a lo largo de los últimos 150 años, ha provocado que Adelaide pueda pasar desapercibida. Es una ciudad de tamaño considerable, con 1,3 millones de habitantes, pero parece más pequeña: un lugar acogedor, tranquilo y relajad o, que sabe subir de marcha cuando la ocasión lo requiere. En el siglo XIX y a principios del XX era famosa por su libertad religiosa y actitud políticamente progresiva , y eso la ha llevado a ser considerada, hoy en día, como una de las ciudades de mayor calidad de vida del mundo: una ciudad liberal y multicultural , repleta de festivales, deportes, ocio nocturno y arte, todo con un sencillo pero hermoso telón de fondo de edificios y plazas de estilo victoriano. Cityfront beach in Perth at sunset — Shutterstock Perth es todo playa — Shutterstock Aún más apartada de todo está Perth , y en cierto sentido, eso es lo que la hace única e intransferible: en el mundo no existe otra gran ciudad tan alejada del resto de la civilización. Está más cerca de Yakarta que de Sídney y lleva su propio ritmo de vida, con su colección de resplandecientes edificios modernos transformándose en tranquilos barrios residenciales junto a la playa , todo ello bañado por el sol y las aguas del Océano Índico. El río Swan serpentea voluptuosamente por la ciudad y a sus orillas puedes disfrutar de los vastos jardines de Kings Park, del zoo de Perth, de parques infantiles y reservas naturales, aunque todo siempre a tiro de piedra de sus pequeñas cafeterías de estilo indie, sus salas de música íntimas, los excelentes restaurantes y demás formas de diversión y relajación . Walkway on Brisbane’s South Bank with ferris wheel in the background — Shutterstock La tranquilidad de Brisbane consigue atraer a familias jóvenes, expatriados y turistas por igual — Shutterstock

Otro lugar que puede presumir de lo mismo es Brisbane: la capital de Queensland es una ciudad que vive a un ritmo más que relajante, incluso para Australia. El centro tiene una mezcla de bullicio comercial y administrativo que cede paso a un carácter menos tradicional a medida que exploras la ciudad, con edificios más antiguos y una población que llegó a Brisbane de paso pero terminó quedándose: familias jóvenes, turistas que encontraron su hogar, y personas que se dieron cuenta de que su dinámica vida social, sin el agobio característico de una gran urbe, lo convertían en el lugar perfecto para sacarle algo más de jugo a la vida. Al igual que muchos otros lugares de Australia , de por sí es motivo suficiente para visitarla.

Actividades de aventura: Queensland, Territorio del Norte, Tasmania

Desde su descubrimiento, Australia ha sido un imán para intrépidos que se han arrojado (a menudo con consecuencias mortales) fuera de su zona de confort. Muchos exploradores han tratado de cruzar sus paisajes desérticos, pero pocos han sobrevivido. Incluso aquellos que conseguían volver a la civilización, hambrientos y delirantes, casi siempre lo hacían afectados por una especie locura fervorosa que los atraía de vuelta al misterio. Australia es consciente de su reputación como paraíso de las emociones fuertes , así que hace todo lo posible para dar satisfacción a los amantes de las actividades extremas, sobre todo en el norte del país y en la isla de Tasmania. Cairns from above with mountains in the background — Shutterstock El paisaje alrededor de Cairns es una auténtica tentación para los amantes de la naturaleza — Shutterstock Queensland es destino obligado para visitar el gran arrecife de coral, una de las mayores maravillas de la naturaleza en el planeta, pero cuando llegues verás que hay mucho más que puedes hacer. El paisaje al norte de Cairns se caracteriza por sus selvas tropicales, mesetas y playas vírgenes vacías. La nueva excursión «Packers’ Ghost Trek », al suroeste de la ciudad, es perfecta para senderistas experimentados: visita yacimientos mineros históricos y aldeas rurales, y cruza cordilleras y ríos, todo con la inestimable ayuda de burros. Si, para abrir boca, no te ha parecido lo suficientemente emocionante, baja por la costa hasta Surfers Paradise, donde puedes tirarte en paracaídas tándem y caer directamente sobre Main Beach. De una altura de 3000 metros. Desde un helicóptero. Florence Fall and pool in Litchfield National Park — Shutterstock Báñate en la cascada de Florence Falls en el Parque Nacional de Litchfield — Shutterstock

Aproximadamente a una hora en coche de Darwin, en el Territorio del Norte, está el Parque Nacional de Litchfield, con unas hermosas cataratas y pozas de agua fresca donde puedes nadar entre árboles y enredaderas. La excursión de «Tabletop Track» dura entre tres y cinco días, con senderos que siguen el gorgoteo de arroyos y te llevan de la selva a la sabana, hasta llegar a campamentos donde puedes pasar la noche en plena naturaleza. En el norte puedes elegir entre otras muchas actividades, como el kayak , aventuras en 4x4 o en moto todoterreno, explorar los ríos y los manglares en hidrodeslizador, o verte las caras con los imponentes cocodrilos de agua salada del Crocosaurus Cove de Darwin. Walkers along the Tasmanian Trail — Shutterstock El «Tasmania Trail» tiene una longitud de 480 kilómetros — Shutterstock Todos los caminos llevan a Tasmania si andas en busca de aventura . Parece que está a tiro de piedra de Melbourne, pero recuerda que estás en Australia: el ferry que cruza a la isla tarda de nueve a once horas. Si no dispones de tanto tiempo, los vuelos de Melbourne a Hobart duran poco más de una hora, pero el ferry es una forma divertida de conocer a la gente del lugar. Cuando llegues, te darás cuenta de que un tercio de Tasmania es parque nacional, por lo que la simple contemplación de la naturaleza es una actividad en sí, pero hay muchas más actividades disponibles. Espeleología, kayak y buceo son todas opciones muy populares, al igual que el senderismo, para todas las edades y estados de forma: puedes hacer circuitos de 30 minutos, o atreverte con los 480 km del «Tasmania Trail», que tardarás un mes en completar. Para los visitantes de instinto algo más sedentario, la isla también es un destino popular para la pesca y el golf ; o puedes recorrer sus más de 200 bodegas y catar los singulares caldos que consiguen extraer de la uva australiana.

Cruzar el continente: dos grandes viajes en tren

The Ghan railway line crossing the Stuart Highway in the outback — Shutterstock La ruta de ferrocarril del Ghan cruza completamente el interior de Australia, de Darwin a Adelaide — Shutterstock De Sídney a Perth, o de Adelaide a Darwin: Australia ofrece dos de los viajes en tren más impresionantes del planeta. No son baratos (el precio mínimo del billete en el Ghan, en la línea de Darwin a Adelaide, cuesta unos 830 dólares australianos) pero son dos de las mejores formas, además de las más espectaculares y apacibles, de hacerte realmente una idea del tamaño de este país. El Ghan se adentra en el mismo corazón del continente y, de vez en cuando, se presenta la oportunidad de bajar un rato del tren y probar alguna que otra excursión opcional de un día: una ruta en camello, por ejemplo. Pero no te ensuciarás mucho más que eso: la mayor parte del viaje lo pasarás relajándote en tu cabina y disfrutando de los cambios en el paisaje, charlando amigablemente con tus compañeros de viaje, o en el vagón restaurante saboreando comida de categoría mundial y probando los excelentes vinos australianos. Olvídate del machete y las botas de senderismo: esto es ver el outback australiano con elegancia. Sign against blue sky marking Nullabor Plain — Shutterstock El nombre de esta planicie desierta proviene del latín nulla («no») y arbor («árbol») — Shutterstock

El Indian Pacific te ofrece una experiencia similar (pero todavía más extensa), brindándote además el singular placer y la emoción de atravesar el tramo de vía perfectamente recto más largo del mundo (¡casi 500 km!) que cruza la planicie de Nullarbor, una extensión de tierra árida y sin árboles, donde no hay prácticamente nada hasta el retorno gradual de la vida a medida que te acercas a la costa este. Puede que el vacío absoluto que transmite el paisaje sea más impactante que cualquier otra cosa que puedas ver y, para cuando divises Perth en las distancia, tendrás la sensación de haber completado con éxito la más trepidante de las aventuras. ¿Te ha gustado este artículo? En Kiwi.com Stories encontrarás más inspiración para viajar.