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Las mejores playas escondidas de Europa
Inspiración

Las mejores playas escondidas de Europa

Por David Szmidt
8 min de lectura
8 24 Jul 2023

Maravillosas, remotas y escondidas en calas recónditas: playas que son pedacitos de paraíso esperando a que las descubras

Las playas vírgenes no lo son nunca, realmente: si no, ¿cómo podríamos hablaros de ellas? Pero encontrar la mezcla perfecta entre arena blanca, un mar cristalino y poca gente es el sueño de muchos viajeros. Te traemos una lista con algunas de la mejores playas escondidas de Europa: desde Portugal y España hasta Italia , Francia y el Reino Unido. ¡Al agua, patos!

España — Playa El Mejillón (playa de las palomitas), Fuerteventura

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Junto a la pequeña localidad de Corralejo, en las islas Canarias, está la «playa de las palomitas». El origen de su curioso apodo está en los restos de pequeñas algas calcáreas que cubren la playa y que tienen aspecto de palomitas de maíz. Cada una de esas pequeñas «palomitas» tarda décadas en formarse, gracias al vaivén de la marea. Mientras están vivas en el fondo marino son de color rosa y violeta, pero al morir terminan en la orilla y crean una playa de tonos blancos y grises más apagados. También crean un ecosistema vital para la región y proporcionan cobijo y zonas de reproducción para todo tipo de vida marina (de hecho, toda la isla es una reserva de la biosfera). Eso sí: es un sitio al que cuesta llegar. La playa está aproximadamente a una hora a pie de Corralejo y la única carretera es poco más que un sendero polvoriento. Pero buscabas algo recóndito, ¿no?

Portugal — Praia da Ursa

Praia da Ursa — Shutterstock Praia da Ursa es la playa más occidental de Europa — Shutterstock Praia da Ursa («playa de la osa») también es un lugar al que cuesta llegar, principalmente debido a las dos enormes pilas de rocas que hay a cada lado de la playa, una de las cuales se parece a la figura de una osa abrazada a su cachorro. Para llegar a la playa más occidental de Europa hay que currárselo, pero precisamente gracias a ese acceso por un estrecho sendero que desciende por el acantilado, suele haber poca gente en la playa y se ha preservado su estado natural y salvaje. La corriente es fuerte y el agua fría, por lo que el baño aquí está hecho para los valientes, pero la arena es muy cálida y las privilegiadas vistas intactas del mar y las rocas son sobrecogedoras. El que no haya mucha gente también significa que es una playa nudista , aunque sea de forma oficiosa, así que las vistas pueden llegar a ser más sorprendentes de lo que esperabas. Para llegar desde Lisboa tienes que hacer un viaje en tren de unos 40 minutos hasta Cascais. Desde ahí hay un trayecto de 25 minutos en autobús que te llevará al faro del Cabo da Roca, y luego un paseo de 15 minutos por un sendero que empieza en lo alto del acantilado y desciende hasta la playa. ¿Que si merece la pena? Sin duda alguna.

España — Cala Sa Forcanera

View over Cala Sa Forcanera — Shutterstock Vista de la Cala Sa Forcanera desde el Jardín Botánico Marimurtra — Shutterstock

Si lo que buscas son playas vírgenes, esta es particularmente inaccesible, ya que solo se puede llegar a ella en barco. Situada entre la playa de Santa Anna y la cala de Sant Francesc, es uno de los rincones más tranquilos y apacibles de la Costa Brava. Esta diminuta cala de arena se encuentra a los pies de los acantilados que albergan el Jardín Botánico Marimurtra, uno de los más destacados de la costa mediterránea. Aunque no llegues a la playa, el jardín botánico es un maravilloso remanso de paz y tiene vistas increíbles. En cuanto a la playa en sí, en realidad sí tiene un pequeño acceso por carretera, pero está cerrado al público. Si quieres llegar hasta ella, tu mejor opción es alquilar una canoa o kayak desde Blanes, aproximadamente a un kilómetro por la costa. Si es lo que decides hacer, las mágicas aguas azules te llevarán hasta tu destino y, si nadie más ha tenido la idea de explorar la cala, la tendrás toda para ti.

Italia — Spiaggia di San Giovanni di Sinis, Cerdeña

San Giovanni di Sinis — Shutterstock En esta playa puedes disfrutar de submarinismo, esnórquel y windsurf, vida marina desbordante y una torre del siglo XVI. ¿Qué más se puede pedir? — Shutterstock En la parte occidental de Cerdeña encontrarás un apacible tramo de arena en la playa de San Giovanni di Sinis. Es una zona con abundante vida marina y forma parte de una región marítima protegida, con lo que es un entorno especialmente bueno para practicar submarinismo y esnórquel. La propia playa tiene una extensión de unos dos kilómetros, que empiezan en el emplazamiento de una antigua colonia fenicio-púnica. De hecho, cuando no te estés bronceando al sol, merece mucho la pena explorar toda la zona, con su Torre Española construida por el rey Felipe II para proteger la costa de ataques piratas, y el tranquilo pueblo de San Giovanni di Sinis y su iglesia del siglo V. Si la historia no es lo tuyo, puedes conformarte con nadar, practicar windsurf y pasear por las dunas en busca de piratas. Si no ves ninguno, significa que la torre aún funciona perfectamente.

Grecia — Paralia Psili Ammos, Creta

Woman lying on the beach at Psili Ammos — Shutterstock Grecia está llena de playas alucinantes, y puede que la apacible Psili Ammos en Creta sea la de tus sueños — Shutterstock

Cerca de la popular playa de Vai, famosa por su gran extensión de palmeras, Psili Ammos (que significa «arena fina») comparte el mismo nombre con varias otras playas de las islas griegas . Hay cinco minutos de paseo desde Vai hasta Psili Ammos por un sendero que recorre la colina al sur de la playa. Además del precioso entorno, lo increíble también es comprobar que tan pocas personas se animen a hacer la excursión. Debido a los palmerales y sus raras especies de palmera, toda la zona está protegida, por lo que no hay hoteles ni bares, ni ningún otro aliciente para los turistas (a excepción de un pequeño café en la playa de Vai). Esto crea un entorno tranquilo y aislado, y las calmas aguas cálidas de color turquesa te invitan a bañarte. También puedes seguir caminando por un sendero que se abre camino por la costa en dirección sur, hasta la playa de Maridati. Y es que, si te quedas con ganas de seguir descubriendo calas recónditas, hay donde elegir. Tardarás aproximadamente dos horas y media en llegar a Maridati desde Psili Ammos y, a medida que el sendero desciende por el extremo de la isla, verás una multitud de playas aisladas donde elegir la tuya para el día.

Francia — Calanques

Calanque d’En Vau — Shutterstock Calanque d’En Vau es solo una de entre varias calas espectaculares en una zona muy especial de Francia — Shutterstock

Nuestra siguiente recomendación no es una sola playa, sino una selección entera. Las calanques son bahías o ensenadas, y los 10 kilómetros de costa que van de Marsella a Cassis son famosos por las diminutas calas que se abren al mar desde acantilados escarpados de roca caliza, muchas de las cuales tienen playas preciosas. La zona, además, es un parque nacional que alberga fauna silvestre como jabalíes, halcones peregrinos, águilas, gecos y martas, mientras que en el mar puedes ver delfines, rorcuales y tortugas marinas. A pesar de estar tan cerca de Marsella, la segunda ciudad más grande de Francia, las calanques son asombrosamente apacibles. No te imaginarías que estás a tiro de piedra de un ajetreado puerto y, es que, en cierto sentido, no lo estás. Marsella mira hacia el oeste y las calanques están al otro lado del cabo, en lo que puede ser tu remanso de paz particular con vistas hacia el Mediterráneo.

Reino Unido — Kynance Cove

Kynance Cove — Shutterstock ¿Un viaje a Gran Bretaña para ir a la playa? ¡Pruébalo antes de hablar! — Shutterstock Terminemos con una opción bastante menos evidente para unas vacaciones en el mar (al menos para los dichosos europeos del sur que tienen el clima de su parte). Gran Bretaña tiene algunas playas maravillosas , desde los vastos y ventosos panoramas de Northumberland , con castillos en ruinas mirando nostálgicamente al mar, hasta las islas de Escocia, pasando por las llanas extensiones de Norfolk y la escarpada costa de Gales. Pero aquí estamos en Cornualles, un popular destino para los veraneantes británicos que no viajan al extranjero. Toda la región que rodea Kynance Cove, hasta Lizard Peninsula (la «península del lagarto», ¿a que suena poético?) se ha designado como Área de Destacada Belleza Natural , y no es de extrañar. La arena dorada, el mar cristalino y los acantilados circundantes le dan a esta zona un aire añejo y sugerente, y pronto te estarás imaginando la llegada de contrabandistas a sus escondites en cuevas, buques que chocan contra las rocas en una noche de tormenta, o viejos marineros que cuentan sus vidas en alta mar tomando ron en una vieja taberna junto al mar. Es hora de escribir tu propio capítulo de esa historia. ¿Te ha gustado este artículo? Para seguir encontrando inspiración para tus viajes, visita Kiwi.com Stories .