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Puerto Maldonado: un viaje al corazón del Amazonas
Guías para viajar barato

Puerto Maldonado: un viaje al corazón del Amazonas

Por Siegfried Mortkowitz
12 min de lectura
12 24 MAR. 2025

Es invierno, así que no hay una manera mejor de escapar del frío que adentrándote en la selva. En concreto, me refiero a la ciudad peruana de Puerto Maldonado y, especialmente, a la selva amazónica en la que se encuentra.

Dónde ir y por qué

Puerto Maldonado es la puerta de entrada a la Amazonía peruana y se encuentra justo en la entrada de la selva amazónica, a solo 55 kilómetros de la frontera con Bolivia. Esta ciudad de unos 85 000 habitantes es el mejor punto de partida para una travesía a la selva tropical, ya que no es ni demasiado cara, ni especialmente remota ni está masificada. Aquí no llegan tantos turistas como a otras ciudades amazónicas, de modo que esta zona de la selva está mejor conservada y sufre menos los embates de la acción humana. 

Antes de empezar, un poco de contexto. La selva amazónica cubre la mayor parte de la cuenca del Amazonas y abarca unos 6 millones de kilómetros cuadrados. Se extiende por nueve países y engloba unos 3000 territorios indígenas. La selva amazónica es la región más diversa del mundo, con unas 40 000 especies vegetales diferentes y unos 2,5 millones de especies de insectos. Produce el 20 % del oxígeno del mundo y alberga el 20 % del agua fluvial del planeta.

Una bandada de loros de colores vuelan sobre la exuberante vegetación de la selva amazónica.

Una deslumbrante bandada de loros vuela sobre la densa selva amazónica © Getty Images

Cerca del 60 % de la selva se encuentra en Brasil, el 13 % en Perú, el 10 % en Colombia y otras áreas más pequeñas se reparten por Bolivia, Ecuador, la Guayana Francesa, Guyana, Surinam y Venezuela. 

Por este motivo, podríamos considerar Puerto Maldonado como un buen punto de partida para adentrarnos en la selva … O como una parada más en tu aventura peruana. Porque Perú es un país increíble, con los Andes cubiertos de nieve, playas maravillosas, ruinas increíbles en Machu Picchu y grandes extensiones de selva. Las carreteras del país han mejorado mucho en la última década, de modo que puedes tomar un autobús desde prácticamente cualquier lugar hasta casi cualquier punto, incluso la puerta de la selva. O también puedes ir en avión, si el presupuesto te lo permite, aprovechando que los vuelos internos son bastante baratos.

La icónica ciudad inca de Machu Picchu, rodeada de las brumosas montañas de los Andes.

La belleza atemporal de Machu Picchu, encaramada en lo alto de los Andes © Getty Images

Importante: NO BEBAS AGUA DEL GRIFO en Perú. Procura beber siempre agua embotellada o hervida, y llévate un buen arsenal de probióticos o antidiarreicos, por si acaso. Créeme: no quieres tener lo que yo pillé cuando fui a México por lavarme los dientes con agua del grifo. Infórmate también sobre las vacunas necesarias, como la hepatitis A, B y C y el chikungunya (no, no es ningún nombre de pájaro, sino un virus que transmiten los mosquitos). Está bien ir en busca de una aventura en la jungla… ¡pero sin correr riesgos innecesarios!

Cómo llegar

Si quieres ir a la selva: desde Europa, puedes volar a Lima , la capital, o a Cuzco , que está cerca del Machu Picchu. Llegar a Cuzco desde Europa implica una o dos escalas y al menos 20 horas de viaje. Desde allí puedes tomar un autobús de 9 horas o un vuelo de 2 horas hasta Puerto Maldonado. Pero ya sabes: cuando hablamos de viajes, el tiempo es dinero y el dinero es tiempo. El vuelo de Cuzco a Puerto Maldonado es lo suficientemente barato como para asumir la diferencia sin echarte las manos a la cabeza.

Por otro lado, puedes volar a Lima haciendo solo una escala (o ninguna), con lo que te ahorrarás al menos 4 horas y gastarás un 25 % menos. Lo que te ahorras es mucho más que lo que gastarás en un vuelo de 3 horas de Lima a Puerto Maldonado. Y tendrás la opción de volar de Lima a Cuzco y, después de haber visto el Machu Picchu, seguir hasta Puerto Maldonado para descubrir la selva.

Tu decides qué vuelos coges según el tiempo que quieras pasar en la selva y a qué altura del viaje quieras hacerlo. Quizás te parezca que 3 o 4 días son suficientes para visitar Puerto Maldonado y la selva. Pero luego llegas y la realidad te golpea, con su asombrosa belleza, hasta el punto de no querer marcharte nunca.

Y luego siempre existe la posibilidad, si tienes más tiempo, de viajar de Puerto Maldonado a Ecuador. Lo que quiero decir es que está bien hacer planes, pero siempre dejar un poco de margen para improvisar.

¿Cuál es la mejor época para ir?

Al igual que tantas cosas, al sur del Ecuador las cosas van al revés que en el hemisferio norte. Y eso incluye las estaciones. La mejor época para viajar a la selva es en invierno (en el hemisferio sur), de mayo a octubre, cuando las temperaturas son templadas y, lo más importante, no llueve mucho. Si te apetece darte un baño en el Pacífico peruano, los meses de diciembre a abril son los más indicados, porque hará calor y no lloverá demasiado.

Vista aérea de la costa del Pacífico en Lima, Perú

La impresionante costa del Pacífico peruano en Lima, con sus acantilados frente al océano © Getty Images

Sin embargo, en la selva llueve casi siempre. ¡Por eso está tan verde! Eso sí, los chubascos durante la temporada húmeda (de mediados de octubre a mediados de marzo) son más frecuentes e intensos. En la selva, cuando más llueve es de noviembre a marzo, y lo mismo ocurre en el Machu Picchu. Antes de ir, investiga el clima en la época de tu viaje y valora qué te interesa hacer.

Puerto Maldonado

Vamos a suponer que esta fascinante ciudad en la selva es el principal destino de tu viaje. El Machu Picchu es una maravilla, sí, pero también me parece un lugar donde todo el interés reside en el pasado. La selva, por el contrario, rebosa vida con una diversidad y energía que seguramente no hayas visto jamás.

Qué hacer allí

Adentrarte en la selva. Eso es todo (¡y no es poco!). Por suerte, hay un montón de excursiones guiadas para hacerlo, y todas te llevarán a la…  

Reserva Nacional Tambopata

La Reserva Nacional Tambopata seguramente sea la zona del mundo más rica en cuanto a variedad de flora y fauna. Abarca 274 690 hectáreas de selva de tierras bajas y contiene unas 169 especies diferentes de mamíferos, 90 especies de ranas, 632 especies de aves y más de 1200 mariposas diferentes.

Una serena vista del agua en la Reserva Nacional Tambopata, rodeada de una densa vegetación selvática.

Un momento de paz en la Reserva Nacional Tambopata, con el reflejo de la selva sobre aguas tranquilas © Getty Images

La fauna salvaje que puedes ver en los tours que salen desde Puerto Maldonado es literalmente increíble. La selva amazónica es el hábitat de fauna salvaje más grande del mundo, y el de Tambopata es especialmente diverso porque ha sido el menos afectado por el mundo exterior. 

Hay lugares especiales para avistar fauna salvaje alrededor de Puerto Maldonado, como los saladeros de arcilla y lagos en forma de herradura en la selva. La selva tropical de Puerto Maldonado es la que contiene más saladeros de arcilla (también llamados collpas) de toda la selva amazónica. Las collpas son zonas de ribera expuestas a las que acuden distintos animales porque la arcilla es buena para su organismo. Por ejemplo, contiene sal, algo difícil de encontrar en la selva tropical. 

Unos guacamayos coloridos se alimentan en un saladero de arcilla en la selva amazónica.

Unos coloridos guacamayos se dan un festín en una collpa de arcilla, que resulta esencial para su dieta amazónica © Getty Images

A los guacamayos les encanta lamer la arcilla, y hay muchos tipos de aves de colorines que también vienen a la zona por este motivo. Por ejemplo, loros, tapires, monos y capibaras, que son los mayores roedores del planeta. 

Los turoperadores han construido complejos refugios cerca de diferentes collpas para que los visitantes puedan avistar fácilmente a estas criaturas. Y, como a cada collpa acude un tipo de animal distinto, algunos de estos refugios son mejores que otros para ver fauna amazónica. Hay algunos increíbles, pero son muuuy caros. 

Si tienes suerte, también puedes ver tucanes, nutrias gigantes, capuchinos, tamarinos, titíes, sakis, monos aulladores, monos araña y monos ardilla, por nombrar algunos.

Lagos de herradura

Los lagos de herradura (también llamados brazos muertos) son los restos de lo que en su día fueron afluentes del Amazonas, y que dejaron lagos en forma de arco al cambiar de curso.  Algunos de estos lagos son refugios para las nutrias gigantes, que están en peligro de extinción. También albergan hoatzinas, que son unas aves fascinantes que nacen con alas y garras y digieren los alimentos por fermentación. Y, en lugar de volar, saltan de una rama a otra. 

Una perspectiva aérea de un lago de herradura en el corazón del Amazonas.

Un lago de herradura atraviesa la selva amazónica, creando una pintoresca escena © Getty Images

En estos lagos también puedes ver caimanes, cormoranes, una variedad de garzas y una curiosa y ruidosa ave llamada camungo.  

Hay tours por Tambopata de distintas duraciones, que puedes elegir según tu presupuesto o tus gustos. El precio suele incluir alojamiento y todas las comidas. Si tienes un poco de margen y puedes hacer el esfuerzo, estaría bien hacer un tour de 4 días. Merece la pena. La selva amazónica es el pulmón de la Tierra, pero parece otro planeta. ¡Y no te olvides de llevar prismáticos!

Me he centrado en la fauna, pero ni siquiera he mencionado la gran variedad de vida vegetal que puedes ver allí. No te preocupes, no lo haré. Pero te haces una idea.

Qué hacer en Puerto Maldonado

El Mercado Central (Mercado Modelo) definitivamente merece una visita si te interesan los productos locales, como las nueces de Brasil, las frutas tropicales, el cacao y otros productos producidos por los agricultores y las comunidades de la zona.  Tampoco te pierdas las pirañas que hay a la venta, especialmente su tamaño y sus afiladísimos dientes. Y luego cómete una en algún puesto local. 

Si tienes poco presupuesto, el mercado también es uno de los mejores sitios para comer. Te muestra toda la oferta gastronómica de la ciudad, así como un montón de alimentos frescos. También hay un restaurante que sirve platos locales muy asequibles, como pescados de río fritos (como piraña) con patatas fritas, yuca, plátano, tomate y lechuga y (¿por qué no?) un plato de frijoles. Y, si quieres probar un postre diferente, prueba la tarta de queso con nueces de Brasil. 

Un bullicioso mercado en Puerto Maldonado con puestos de verduras frescas y otros productos locales.

El Mercado Modelo de Puerto Maldonado rebosa vida propia con sus puestos repletos de productos frescos © Getty Images

Un plato típico peruano es el ceviche, que consiste en pescado o marisco marinado en cítricos, normalmente zumo de limón o lima. La UNESCO la ha reconocido como expresión de la cocina tradicional peruana y patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad , por lo que sería un crimen ir a Perú y no probarlo. Prueba con una ensalada de chonta (un tipo de palma), por ejemplo.

Un plato popular en la Amazonía peruana se llama juane. Se trata de arroz y pollo cocinado con especias, especialmente cúrcuma (de ahí su color amarillo), en una hoja de plátano. Un plato clásico para el desayuno es el tacacho, que consiste en plátanos verdes triturados mezclados con chicharrón, o cerdo frito. A este plato se le suele dar forma de bolitas o medallones y se suele servir con acompañado, una salsa elaborada con tomate y cebolla. 

Un plato tradicional peruano de juane envuelto en hojas de plátano, listo para saborearlo.

Un sabroso juane peruano, envuelto en hojas de plátano y rebosante de sabor y tradición © Getty Images

Para refrescarte la memoria, los plátanos (de los que comerás unos cuantos) parecen bananas gigantes y en algunos países se llaman «machos» (por motivos obvios). Siempre se sirven cocinados. 

Para disfrutar al máximo del tachaco, tómalo con una bebida local llamada chicha morada, que se prepara hirviendo maíz morado con cáscaras de piña y trozos de membrillo, canela y unos clavos añadidos a la mezcla. Esta mezcla se cuela y endulza con azúcar o jarabe de caña de azúcar. Eso sí: pregunta si la bebida es casera, porque hay muchas versiones industriales que no tienen nada de especial.

Siempre que voy a un sitio donde sirven pescado fresco, no me puedo resistir. Debido al exceso de pesca, comer pescado en Occidente se ha vuelto bastante caro. Pero no en el Amazonas. El río Madre de Dios (sí, como lo oyes; de hecho, Puerto Maldonado está en la provincia Madre de Dios) está lleno de pirañas y sábalos, que es un nombre genérico que se utiliza para llamar a varios peces en Latinoamérica, pero que en Perú se refiere a una especie de salmón. Estos pescados a menudo se hacen a la parrilla, se fríen o se guisan.

Un primer plano de un puesto de pescado fresco, que muestra una gran variedad de peces.

Pescado fresco en un bullicioso mercado de Puerto Maldonado © Getty Images

El pescado a la parrilla se marina con especias locales y puedes acompañarlo de arroz y plátano para aprovechar al máximo la bomba de sabor amazónica. Y, ya que vas a comer el pescado, puedes aprovechar para buscar un tour de pesca de unas horas y así conocer las técnicas locales.

También puedes probar el inchicapi, que es una sopa de pollo con cacahuete, cilantro y yuca, y el timbuche, una sopa de pescado con plátano y sachaculantro (o cilantro falso).

Comida callejera

No hace falta que te esfuerces en Puerto Maldonado para buscar puestos callejeros de comida: están por todas partes y enseguida tratarán de venderte sus productos. La mayoría están en las calles cercanas a la Plaza de Armas, que es la plaza principal de la ciudad (y donde también están los mejores restaurantes), especialmente de noche.  Pregunta a los vendedores cuál es su especialidad y te dirán con sinceridad qué te recomiendan. Por supuesto, necesitarás hablar un poco de español. Aquí tienes una breve lista de los principales platos:

Los anticuchos son brochetas de carne marinada y a menudo se sirven con una salsa picante.

Las picaronas son roscas de boniato rociadas con jarabe de miel y son crujientes por fuera y blandas por dentro. ¡Para chuparse los dedos!

Las empanadas se rellenan con carnes o queso.

Un primer plano de unas empanadas peruanas con la corteza tostada, perfectas para picar algo delicioso.

Unas deliciosas empanadas, listas para que las devores © Getty Images

Para terminar…

Iba a incluir algunos consejos sobre Lima y Cuzco , pero paso: tenía demasiado que decir sobre este lugar fascinante y único que seguramente será una experiencia de viaje que nunca olvidarás. (Eso sí, toma las precauciones necesarias en cuanto al agua y la comida o lo recordarás por las razones equivocadas). Tanto si estás de paso como si vienes unos cuantos días a Puerto Maldonado , planifica bien tu viaje y prepárate para explorar la selva. 

Dado el ritmo al que estamos destrozando el planeta, quién sabe si la Reserva Tambopata será por mucho tiempo la selva casi virgen que es hoy, y cuántas especies en peligro sobrevivirán. Esta es una de las pocas oportunidades que existen de ver con tus propios ojos la asombrosa biodiversidad de nuestro planeta. Un planeta del que nosotros somos, recuérdalo, solo una pieza minúscula.