Razones para que explores los Balcanes en cuanto se pueda viajar

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Fenómenos naturales increíbles, viñas hasta donde alcanza la vista y algunos de los récords Guinness más alucinantes: así son los Balcanes

Mucho de lo que la mayoría de la gente sabe sobre la región geográfica de los Balcanes en realidad se limita a Croacia. ¿Por qué? La naturaleza virgen, las playas casi desiertas, los precios bajos y la gente amable y hospitalaria son solo algunos de los motivos por los cuales el sureste de Europa debería mantenerse lleno de turistas.

Los Balcanes comprenden un total de doce países. En este artículo, veremos con más detalle los más olvidados y te diremos por qué estas joyas ocultas deben encabezar la lista de los viajes que no puedes perderte.

La topografía de Montenegro ofrece opciones para todos los gustos

Vista de Kotor desde el Parque Nacional Lovcén en MontenegroVista de Kotor desde el Parque Nacional Lovcén en Montenegro — Shutterstock

Aunque Montenegro es un país compacto, la diversidad de su topografía es impresionante. Desde kilómetros de costa bañados por aguas azul turquesa y montañas que solo escalan los excursionistas expertos, hasta cascadas impactantes, este país ofrece de todo a una distancia razonable.

A solo una hora a pie de la moderna ciudad de Bar, encontramos la ciudad bizantina milenaria de Stari Bar. La mayor parte de la ciudad no se reconstruyó después de un terremoto registrado en 1979. Hay muchos edificios sin tejados, los grandes baños turcos otomanos están abandonados y las murallas están en ruinas, lo que nos muestra una fascinante instantánea del pasado.

Kotor, Montenegro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCOKotor, Montenegro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO — Shutterstock

Los restos del famoso poeta, filósofo y símbolo literario de Montenegro, Pedro II de Montenegro, que se conservan en un mausoleo de piedra, se encuentran sobre uno de los picos más altos del Parque Nacional Lovćen, un poco alejado de la ruta turística.

Lovcén, de camino a Kotor, no solo se atraviesa un sinfín de serranías, sino también maravillosos miradores que ofrecen una vista espectacular de la costa de Kotor. Es recomendable dedicar medio día a explorar el casco antiguo protegido por la UNESCO. La mejor hora para hacerlo es después de las 4 de la tarde, cuando se van todos los turistas de los cruceros: Kotor queda prácticamente vacío, envuelto en el sol del atardecer. La atmósfera es un tanto mística. Si las murallas de esta antigua ciudad pudieran hablar, apuesto a que las historias que contarían serían fascinantes.

Tras los pasos de Pippi Calzaslargas

Playa de arena y aguas cristalinas en Budva, MontenegroPlaya de arena y aguas cristalinas en Budva, Montenegro — Shutterstock

Más conocida como la “Miami de Montenegro” por sus animados bares y clubes de playa, la ciudad de Budva fue el escenario de las películas “Pippi Calzaslargas” y “Los intrusos del castillo de Uskoken”.

Pero Montenegro no se limita a sus impresionantes costas. Visita el interior del país, en la parte este que es menos transitada, y descubre sus cordilleras, lagos de agua dulce y bosques frondosos. El lago Shkodër, situado en la frontera con Albania, es un espectáculo para la vista. Enclavado entre costas arenosas, vida salvaje y varios pueblos históricos, es conocido por su belleza intacta.

El Parlamento de Rumanía batió un récord Guinness

Palacio del Parlamento Rumano en Bucarest, RumaníaPalacio del Parlamento Rumano en Bucarest, Rumanía — Shutterstock

Especialmente popular por sus estrafalarias atracciones vinculadas a los vampiros, Rumanía es mucho más que Transilvania y los mitos sobre Drácula. La abundancia de lugares históricos y sitios declarados Patrimonio de la Humanidad atraerán la atención de cualquier viajero experimentado.

Apodada la “París del Este”, la capital de Rumanía realmente le hace honor a su nombre. El paisaje arquitectónico de Bucarest y los edificios de inspiración haussmaniana irradian un encanto francés.

Vista aérea de Bucarest, RumaníaVista aérea de Bucarest, Rumanía — Shutterstock

Por ejemplo, el Parlamento Rumano es tan imponente como cualquier edificio parisino, por decir lo menos. Es el segundo edificio administrativo más grande del mundo, después del Pentágono, y tiene nada menos que 240 metros de largo y 86 de alto. También es el edificio más pesado del mundo, según el Guinness World Records. Tiene 3.500 toneladas de cristal, 480 candelabros, 1.409 lámparas de techo y 700.000 toneladas de acero y bronce tan solo en sus puertas.

Librerías perfectas para tus fotos de Instagram

Cărturești Carusel, la librería más encantadora de Bucarest, atrae tanto a aficionados a la lectura como a influencers. Puedes comprar más de 10.000 libros, tomar fotos de Instagram con un maravilloso toque kitsch o hacer las dos cosas a la vez.

Rumanía también tiene increíbles ciudades con playa. Situada a orillas del Mar Negro, Constanza es un destino turístico favorito tanto para la gente local como para los turistas de países vecinos.

Justo al lado del mar podemos encontrar un viejo casino y una sinagoga abandonados. Si bien la estructura exterior sigue parcialmente en pie, el interior está en ruinas, lleno de maleza y plantas germinando entre los ladrillos. Es un vista extraordinaria que no debes perderte.

Albania es el Caribe de Europa

Los hermosos islotes de Ksamil en el Parque nacional de Butrinto, AlbaniaLos hermosos islotes de Ksamil en el Parque nacional de Butrinto, Albania — Shutterstock

Es verdad que Albania no es un destino turístico clásico. Sin embargo, en los últimos años, la popularidad de este pequeño país al norte de Grecia ha ido en aumento. Y con mucha razón. La Riviera Albanesa no tiene nada que envidiar a otros destinos europeos más emblemáticos, como el sur de Francia o Italia.

El mar Jónico, una alargada bahía del Mediterráneo, se extiende a lo largo de Grecia y Albania, y a muchos viajeros les recuerda al Caribe. Hay aguas cristalinas de color turquesa y franjas de arena blanca por doquier. ¿Y lo mejor de todo? Podrás tener casi todo para ti solo.

En el extremo sur del país, los cuatro islotes rocosos de Ksamil, que forman parte del Parque Nacional de Butrinto, son una visita imprescindible para quienes aman las playas. Incluso durante la temporada alta en los meses que van de junio a agosto, la playa permanece prácticamente vacía.

Lago Ojo Azul en Muzinë, AlbaniaLago Ojo Azul en Muzinë, Albania — Shutterstock

A media hora en auto de Ksamil, podrás disfrutar de un fenómeno natural que no debes perderte. El Ojo Azul es un manantial de agua en una piscina de más de 50 metros de profundidad. El agua es tan cristalina que podrás ver el fondo sin problemas. Es hipnotizante.

Ciudades de los mil atractivos

También conocida como la ciudad de las mil ventanas, por su paisaje de casas blancas de la época otomana y sus grandes ventanales, Berat es una ciudad en lo alto de una colina situada a orillas del río Osum. El centro de la ciudad alberga iglesias bizantinas, la Mezquita Roja y el distrito del castillo, actualmente habitado por gente local.

Mientras que Berat es apodada la ciudad de las mil ventanas, Gjirokastra es la ciudad de los mil escalones. No importa hacia dónde dirijas tu mirada, las estrechas calles empedradas te llevarán colina arriba o colina abajo. Esta encantadora ciudad situada entre laderas atrae a los visitantes por sus casas de la época otomana y las vistas del valle del Drina.

Es imposible visitar Albania y no pasar por la capital, Tirana. Tirana tal vez no convenza a primera vista, pero tiene un encanto antiguo y muchas atracciones culturales. Como ejemplo, en la plaza Skanderbeg se encuentra la famosa mezquita de Et’hem Bey con la torre del reloj de Tirana.

Las históricas ciudades romanas de Bulgaria te transportarán al pasado

Vista aérea de Sofía, capital de BulgariaVista aérea de Sofía, capital de Bulgaria — Shutterstock

Bulgaria es uno de esos países que suelen pasar desapercibidos como destino turístico. El paisaje natural por sí solo puede mantener a los aventureros felices y ocupados durante un rato, y Sofía, la capital, es ideal para una escapada de fin de semana.

La mejor forma de conocer Sofía es a pie. De hecho, el recorrido a pie de la ciudad es gratuito y te lleva por el centro de la ciudad, donde encontrarás más de 20 atracciones turísticas importantes. Destacan el Bulevar Vitosha, la imponente catedral Alejandro Nevsky y la Universidad de Sofía, donde se inventó el alfabeto cirílico.

Plovdiv, la segunda ciudad más grande de Bulgaria, se encuentra a solo dos horas de distancia de Sofía. Nombrada Capital Europea de la Cultura 2019, Plovdiv es la ciudad habitada más antigua de Europa y una de las más antiguas del mundo. Es famosa por su centro histórico de calles empedradas e impresionantes casas de los antiguos mercaderes, así como por el anfiteatro romano.

Otra ciudad histórica es la no tan conocida Veliko Tarnovo. Fue la capital temporal del país después de su liberación del dominio otomano en 1878. Además del casco histórico, el monumento más importante es el castillo medieval de Tsarevets.

Hogar de 30.000 murciélagos

A los alpinistas y senderistas les encantará la campiña búlgara. Los Siete Lagos de Rila, en el Parque Nacional Rila, son uno de los destinos más hermosos y desconocidos de Bulgaria. Situados a 2.500 metros sobre el nivel del mar y escalonados unos sobre otros, los lagos se conectan mediante pequeños arroyos que crean pequeñas cascadas entre sí. Cada lago tiene un nombre propio basado en sus características.

Belogradchik, una pequeña ciudad que se encuentra en el noroeste de Bulgaria, presenta un impresionante paisaje natural. La fortaleza de Belogradchik, poco conocida por los turistas, se remonta al siglo I y a la época de los romanos.

Si no te asustan los murciélagos, no dudes en explorar la Cueva Devetashka. Supuestamente, la cueva fue habitada por personas hace más de 70.000 años. En la actualidad es hogar de más de 30.000 murciélagos. Las impresionantes dimensiones de la cueva solo resultan evidentes cuanto más te adentras en ella.

Moldavia es una de las potencias vitivinícolas europeas

Vista aérea de Chisináu, capital de MoldaviaVista aérea de Chisináu, capital de Moldavia — Shutterstock

Con apenas unos 160.000 visitantes en 2018, Moldavia es la nación menos visitada de Europa. Existen diversos motivos por los que este pequeño país no recibe tantos turistas. Enclavado entre Rumanía y Ucrania, Moldavia suele pasar desapercibido o simplemente quedar en el olvido. El país se vio muy afectado por el colapso de la Unión Soviética. La economía se estancó y el turismo no logró despuntar.

Calidad del aire y vinos excelentes

Quizás Moldavia no sea un centro industrial, pero sí es un centro vinícola. El PIB principal del país es la agricultura, en concreto la viticultura. El país cuenta con 142 bodegas y los viñedos de Moldavia constituyen más del 2 % de los viñedos del mundo. No en balde, la mayor atracción turística del país es una bodega.

Milestii Mici posee la mayor colección de vinos del mundo. De hecho, es tan grande que figura en el Guinness World Records. En un túnel subterráneo de 200 kilómetros de longitud, se almacenan casi dos millones de botellas de vino.

Paisaje y viñedos en MoldaviaPaisaje y viñedos en Moldavia — Shutterstock

Aunque parezca mentira, no hay parques nacionales en Moldavia porque no son necesarios. Como el país dista mucho de ser una nación industrial, la mayor parte de su increíble paisaje natural permanece intacto. Esto también se refleja en la excelente calidad del aire. Un estudio realizado por la Universidad de Leeds en 2018 señala que Moldavia es el único país de Europa cuyo desarrollo discurre dentro de los límites ecológicos.

Muchos de estos países se encuentran a pocas horas de distancia de la mayoría de los turistas europeos y, aún así, se mantienen fuera de las rutas turísticas.

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