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Sarajevo: la víctima que se convirtió en símbolo de diversidad
Inspiración

Sarajevo: la víctima que se convirtió en símbolo de diversidad

Por Siegfried Mortkowitz
13 min de lectura
13 10 Feb 2025

Si dices que te vas de viaje a Sarajevo a cualquiera que tenga más de 45 años, seguramente frunza el ceño con un gesto de preocupación. Lo más probable es que esté pensando en el sitio de Sarajevo, que duró del 5 de …

Han pasado treinta años desde la época más oscura de Sarajevo, y la ciudad ha pasado página. La capital de Bosnia y Herzegovina se ha convertido en uno de los lugares más fascinantes de toda Europa. En cierto modo es gracias a su historia, que la ha convertido en el centro cultural más importante de los Balcanes, así como en un modelo de diversidad. Pero también es gracias a su encanto natural, a su extraordinaria gastronomía (sí, prepárate) y porque es una de las ciudades más baratas de Europa. 

Vista de Sarajevo al atardecer

Trebević ofrece una de las vistas al atardecer más impresionantes de Sarajevo © Getty Images

Todos estos ingredientes la convierten en un destino inmejorable para visitar la ciudad, tanto si vas a pasar un finde como una semana entera. Como es lógico, la historia de Sarajevo es mucho más que la guerra de Bosnia de la década de 1990. Es una encrucijada de culturas, religiones y estilos arquitectónicos. De hecho, debido a su larga historia de diversidad y tolerancia religiosas y culturales, a veces se la conoce como la «Jerusalén de Europa». Por ejemplo, tiene una mezquita, una iglesia católica, una iglesia ortodoxa oriental y una sinagoga en el mismo barrio, algo insólito en este mundo cada vez más intolerante. 

Si todavía no te has convencido de su importancia cultural, ten en cuenta que la ciudad fue nominada a Capital Europea de la Cultura en 2014. Además, en octubre de 2019, fue declarada Ciudad Creativa por la Unesco por haber colocado la cultura en el centro de sus estrategias de desarrollo. Y también ha sido reconocida como una de las 18 ciudades del cine del mundo. De hecho, el Festival de Cine de Sarajevo, que se celebra durante el mes de agosto, no solo es uno de los mayores de Europa, sino también un símbolo de la voluntad de supervivencia de la ciudad, ya que fue fundado en 1995, mientras la ciudad permanecía sitiada.

Y luego están las montañas que rodean la ciudad, que las fuerzas serbobosnias utilizaron para aterrorizar a los habitantes durante cuatro años. Si algo simboliza la supervivencia triunfal de la ciudad es la belleza de las montañas que hoy abrazan a la ciudad, en lugar de amenazarla.

Cómo llegar a Sarajevo

Pues es muy fácil (y barato). Los vuelos directos a Sarajevo solo cuestan un poco más que los itinerarios con escalas. Con lo barata que es la ciudad, puedes gastar alegremente esos 30 o 40 euros extra (según desde dónde vueles) para ahorrarte un par de horas de vuelo. Y a veces, si tienes paciencia, quizá descubras que los billetes directos a veces también son los más baratos. 

Advertencia n.º 1: Si lo que te apetece es salir de fiesta, este no es tu sitio. En Sarajevo no hay mucha vida nocturna.  Hay algunos bares y locales de cachimbas, pero cierran antes de lo que cabría esperar.

Advertencia n.º 2: En Bosnia y Herzegovina todavía está permitido fumar en interiores, salvo en los restaurantes (aunque en algunos les da igual). Así que no te sorprendas si la persona que tienes en la mesa de al lado se enciende un cigarrillo mientras comes. Puedes pedirle educadamente que no lo haga, pero tampoco pongas el grito en el cielo.

La mejor época para ir

Sarajevo tiene ese clima continental que los europeos conocemos tan bien y que hemos aprendido a tolerar. Los veranos pueden ser cálidos y lluviosos, y en invierno hace frío y nieva. Todo depende de lo que te apetezca. A mí me gusta el tiempo que hace a finales de primavera y principios de otoño, cuando hace sol y llueve, y el paisaje se pone verde o de colores. 

Dónde alojarte

Encontrarás hostels decentes por unos 25 euros por noche, y habitaciones de hotel e incluso apartamentos bastante chulos por el doble o el triple (o más, si el dinero no es un problema). Esto quiere decir que hay un montón de sitios cómodos donde alojarte sin tener que preocuparte por agotar tu presupuesto. Recuerda que el nivel de confort no se equipara a la elegancia y sofisticación de las capitales europeas, sino que el ambiente es más bien casero y acogedor.

Cómo desplazarte

La mejor manera es ir a pie, porque Sarajevo es una ciudad perfecta para caminar .  Hay muchas zonas peatonales y la mayor parte de la ciudad es accesible para peatones. Si quieres coger el tranvía, tampoco es descabellado. A mí me encanta, y además es muy barato. Puedes comprar los billetes en los quioscos que hay junto a las paradas de tranvía y trolebús por 1,60 BAM (sobre 0,80 €) o directamente al conductor por 1,80 BAM (0,90 €). Si quieres darte un lujo e ir en taxi, asegúrate de acordar el precio antes de montar. Y comprueba que el taxímetro esté funcionando… ¡si lo hay!

Qué ver

Hay muchas cosas que visitar relacionadas con los atroces acontecimientos de los años noventa, pero también hay atracciones sobre temas menos sangrientos. Pero empecemos por los lugares relacionados con el sitio de Sarajevo. Antes que nada, si vas a Sarajevo y has nacido después de la guerra de Bosnia, te animo a que leas un poco sobre este tema antes de tu viaje.

El Túnel de la Esperanza era la única vía de escape para las personas que vivían atrapadas en la ciudad, y les permitía introducir comida y armas de contrabando. Creo que es una buena idea visitarlo con un tour, porque no es fácil llegar en transporte público y a veces los propios guías tuvieron la oportunidad de usarlo en su día, así que podrán contarte su experiencia personal de aquellos oscuros años.  

El Túnel de la Esperanza

El Túnel de la Esperanza es un pasaje subterráneo de importancia histórica que desempeñó un papel crucial durante el sitio de Sarajevo © Getty Images

Tendrás que salir del centro y caminar por la calle Ferhadija para visitar la Llama Eterna, conocida como Vječna Vatra, un monumento a las víctimas del asedio. Luego sigue caminando por Ferhadija hasta el parque Veliki, donde verás varias estatuas conmemorativas. También es un buen lugar para descansar del ambiente turístico y pasar un rato entre la gente local.

Las rosas de Sarajevo no son flores, sino salpicaduras de pintura roja en el suelo para marcar los muchos lugares donde cayeron y explosionaron los proyectiles que los serbobosnios disparaban desde las montañas. Caían unos 300 proyectiles al día, y se decía que los cráteres que dejaban parecían rosas, así que los marcaban con pintura roja.  También puedes encontrar algunos edificios llenos de agujeros de bala.

Un muro con muchos agujeros de bala de la guerra de Bosnia en Sarajevo, Bosnia y Herzegovina

 Este muro acribillado es un inquietante recordatorio de la resistencia de Sarajevo, y también un poderoso testimonio del turbulento pasado de la ciudad durante la guerra de Bosnia © Getty Images

Si te interesa saber lo que pasó con los musulmanes bosnios en los años noventa, visita el Museo de Crímenes contra la Humanidad y Genocidio. Es horrible y desgarrador. 

Si vas a pasar más de un fin de semana en la ciudad y quieres saber aún más sobre lo que sufrió el país, puedes hacer una excursión de un día a Srebrenica, el lugar donde se produjo la peor masacre de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Del 11 al 12 de julio de 1995, más de 8000 niños y hombres musulmanes bosnios fueron asesinados allí por las fuerzas serbobosnias. Además, más de 20 000 civiles fueron víctimas de una limpieza étnica en la zona.  Si no tienes tiempo para ir hasta allí, vete a la Gallery 11/07/95 de Sarajevo.

A pesar de esta escalofriante época, Sarajevo tiene más historia. El suceso que desencadenó la Primera Guerra Mundial, en la que murieron entre 15 y 22 millones de soldados y civiles, tuvo lugar en el extremo norte del Puente Latino. Allí, un estudiante serbobosnio llamado Gavrilo Princip mató a tiros al archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914. El asesinato condujo a la llamada crisis de julio o crisis de Sarajevo, que finalmente llevó al estallido de la Primera Guerra Mundial. Una placa en el puente recuerda el acontecimiento.

Si quieres disfrutar de las vistas, sube en el teleférico a la montaña Trebevic, que se encuentra a más de 1000 metros. Y, ya que estás allí, puedes ir a visitar la pista de bobsleigh que se utilizó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, ahora abandonada y completamente recubierta de grafitis.

Teléférico de Sarajevo en la montaña de Trebevic

 El teleférico de Sarajevo se desliza elegantemente por la montaña Trebević y ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de la ciudad y sus paisajes circundantes © Getty Images

A medida que recorres la ciudad, puedes admirar su diversa arquitectura, que refleja las muchas corrientes culturales que han atravesado Sarajevo a lo largo de los siglos. Pasearás junto a opulentas mansiones austrohúngaras que recuerdan a tartas de boda, sórdidos edificios prefabricados de apartamentos de la era comunista y, como ya hemos mencionado, mezquitas de la época otomana, elegantes sinagogas y grandes iglesias, tanto católicas como ortodoxas orientales, muchas veces las unas al lado de las otras.

Por nombrar solo algunas, la mezquita Gazi Husrev Bey es un lugar maravilloso para visitar. Fue construida en 1530, con un maktab y una madrasa (escuelas primarias y secundarias islámicas), un bezistan (mercado abovedado) y un hammam (baño público), y en 1898 se convirtió en la primera mezquita del mundo en tener electricidad.

La sinagoga Ashkenazi de Sarajevo fue diseñada por el famoso arquitecto Karlo Parzik y construida en el año 1902 en estilo pseudomorisco. Tiene un hermoso interior con coloridas paredes de azulejo y hoy es la única sinagoga en funcionamiento de la ciudad.

Sinagoga Ashkenazi de Sarajevo

 La sinagoga Ashkenazi de Sarajevo, construida en 1902, es un impresionante ejemplo de arquitectura neomorisca y un testimonio del rico legado judío de la ciudad © Getty Images

La catedral del Corazón de Jesús, construida en estilo neogótico, se encuentra en el casco antiguo de la ciudad y se inauguró en 1889. Sufrió daños durante el sitio de Sarajevo , pero posteriormente se ha restaurado. El edificio suele considerarse un símbolo de la ciudad y sus torres de estilo románico aparecen en la bandera y el escudo de armas de Sarajevo.

Qué comer… ¡y dónde!

Comidas típicas de Sarajevo:

Los ćevapi o ćevapčići son pequeñas salchichas de carne picada a la parrilla que suelen servirse con un pan plano llamado somun, cebollas y una crema láctea llamada kajmak. También se pueden servir en una especie de pan de pita llamado lepinja, con cebolla cruda y ensalada de col. Son las estrellas de la gastronomía de Sarajevo y las sirven en muchos restaurantes. Solo tienes que buscar la palabra cevabdzinica en el nombre del local. 

Un plato de ćevapi

 Un plato de ćevapi, la comida callejera más popular de Sarajevo que no puede faltar en tu viaje © Getty Images

El burek es otro plato muy popular en Sarajevo. Se trata de un pastel de masa filo que se sirve con una gran variedad de rellenos, como carne, queso, espinacas o patatas.

Una pita es una masa hojaldrada que envuelve un relleno de carne, queso o espinacas.

La begova čorba es un guiso tradicional que se hace con pollo, okra y verduras.

El postre más famoso de toda la región es la baklava, un dulce pastelillo de masa con muchas capas. Es de origen turco y se suele rellenar de frutos secos y se empapa de jarabe o miel. También es popular la tufahija, que se hace con manzanas escalfadas rellenas de nueces y nata montada por encima. ¡Ñam, ñam!

Primer plano de una baklava, una delicia turca con pistacho

 No te vayas de Sarajevo sin probar alguno de sus exquisitos dulces, como esta baklava turca de pistacho © Getty Images

Restaurantes recomendados:

Iba a poner el Baščaršija en la sección «Qué ver» más arriba porque es un lugar que no te puedes perder, ya que es la zona del mercado central de la ciudad. Aquí la gente local se entremezcla con los turistas para comprar casi cualquier cosa, incluyendo antigüedades, vasijas de cobre hechas a mano, productos artesanales de cuero y ropa hecha a mano. También es un buen sitio para tomar un excelente café local en una de sus cafeterías, así como para probar deliciosas especialidades locales a buen precio en uno de sus muchos restaurantes.  Es un lugar maravilloso de callejuelas estrechas rodeadas de por escaparates, mesas de comedor al aire libre y una gran variedad de productos en los puestos.

Gente caminando en torno a la famosa fuente de Sebilj y dando de comer a las palomas en el distrito de Baščaršija, en Sarajevo

La emblemática fuente Sebilj, una estructura de madera de estilo otomano en la plaza Baščaršija, es un lugar muy concurrido que atrae a turistas y gente local © Getty Images

Este mercado data del siglo XVI es (o debería ser) uno de los principales lugares donde vayas a probar la comida local, especialmente si viajas con poco presupuesto. Sí, en Sarajevo hay restaurantes elegantes que son más baratos que en otros sitios y en los que se come de diez. Pero si quieres probar la comida local sin preocuparte por el dinero, este es el sitio perfecto para hacerlo. 

Si lo que quieres en Sarajevo es una comida asequible, saciante y deliciosa, busca una aščinica, que es un restaurante de comida tradicional. Son sitios muy sencillos donde normalmente se sirven guisos y sopas bosnios que ya tienen preparados, y que se parecen mucho a lo que los bosnios comen en casa.

Sarajevo, Federación croato-musulmana, Bosnia y Herzegovina, Europa

 Comer en Sarajevo es una delicia en todos los sentidos, ya que los sabores tradicionales bosnios se combinan con la hospitalidad de la gente local © Getty Images

El Aščinica Hadzibajric, en el corazón de Baščaršija, es uno de los restaurantes más populares de la ciudad y el más antiguo de Sarajevo. Lo regenta la misma familia desde 1860 y las recetas tradicionales han pasado de generación en generación. 

Si quieres probar un ćevapi excelente, vete al Cevabdzinica Zeljo en Baščaršija. El restaurante también sirve pjeskavica, un plato serbio elaborado con carne picada (de cerdo, ternera o cordero) y especias en forma de medallón, se cocina a la parrilla y se sirve en un bollo de pan, como una hamburguesa. 

Si quieres probar una buena baklava, tufahija o hurmašice (¡galletas empapadas en jarabe de azúcar!), prueba Kuca Sevdaha , un lugar precioso con mesas alrededor de un patio interior y pinturas en las paredes.

Advertencia n.º 2 (sí, otra vez): Recuerda que en Bosnia y Herzegovina se puede fumar en interiores, y las cafeterías pequeñas suelen estar llenas de humo a ciertas horas del día.

En cualquier caso, hay tantos locales para elegir en el Baščaršija que seguramente encuentres uno perfecto para ti sin tener que seguir mis consejos. Así que tómate estas recomendaciones como lo que son: sugerencias por si acaso.

Para terminar… 

Viajar a Sarajevo no es como ir a otros destinos, a los que acudes por las vistas. Es imposible abstraerse de la trágica historia reciente que todavía se respira en la ciudad y, si tienes la oportunidad, de la que aún puedes hablar con la gente local. (Pero no fuerces la situación, ya que todavía es un tema delicado). A Sarajevo no vas para salir de fiesta ni a desfasar en discotecas enormes y ruidosas. A Sarajevo vas para descubrir una dinámica ciudad en los Balcanes que se ha convertido en un símbolo de supervivencia y, ante todo, de tolerancia. 

La guerra de Bosnia fue, sobre todo, un conflicto étnico basado en el odio religioso y racial. Una visita a Sarajevo nos recuerda que, a pesar de todas las dificultades, la ignorancia, la intolerancia y la crueldad de este mundo, es posible que las personas de distintas razas, religiones y opiniones convivan en paz y armonía si realmente lo desean. No está de más tenerlo presente en los tiempos que corren.