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Sin blanca pero de lujo: cómo conquistar Malta sin romper la hucha
Guías para viajar barato

Sin blanca pero de lujo: cómo conquistar Malta sin romper la hucha

Por Monica Buck
13 min de lectura
13 16 Apr 2025

¡Te damos la bienvenida a Malta! Acabas de aterrizar en una isla diminuta con una historia muy grande, además de sol y fotos mágicas para tu cuenta de Instagram, donde se dan la mano caballeros medievales, antiguos …

Cómo llegar al centro de la ciudad desde el Aeropuerto de Malta

Puede que el Aeropuerto Internacional de Malta sea pequeño, pero no así los precios de sus taxis. Un viaje a La Valeta o Sliema puede costarte entre 20 y 25 €, que (la verdad) se gasta mejor en «gelato». Eso nos lleva a los autobuses públicos: por tan solo 2 € (o 1,50 € en invierno), puedes subirte a un autobús X1, X2, X3 o TD y llegar al centro. Eso sí, trata de ejercitar la paciencia porque el autobús tarda lo suyo (de 25 a 45 minutos). Pero bueno, como casi todo lo bueno en la vida.

Un consejo: compra una tarjeta Tallinja (depósito de 6 €) para viajar con descuento como un auténtico lugareño.

Transporte público: como el caballo de un caballero, pero con wifi

Los autobuses en Malta tienen aire acondicionado, son fiables y mucho más baratos que los taxis. Una tarjeta de 12 viajes cuesta unos 15 € y puedes usarla para desplazarte por toda la isla como un marqués. Incluso hay un ferry entre La Valeta y Sliema que solo cuesta 1,50 € e incluye vistas increíbles.

Si prefieres probar otra forma de transporte pero sigues sin blanca, alquila un patinete eléctrico (0,21 €/minuto) y vuela por los paseos marítimos como un caballero cafeínado. Eso sí, ¡cuidado con los baches! Son parte de la carrera de obstáculos que es Malta.

Cómo disfrutar de Malta gratis (o casi)

La Valeta: Vistas gratuitas, ambiente digno de la realeza

Recorre las calles de la capital y sentirás que estás en un TikTok renacentista. Imagina callejuelas adoquinadas, balcones vintage y piedra caliza bañada por el sol. Los jardines superiores de Barrakka son una visita obligada y no solo por ser gratuitos, sino porque las vistas del Gran Puerto harán que te apetezca hacer una vídeollamada accidental a tu ex, solo por fardar. A mediodía suenan los cañones de la batería de salvas, de forma tan dramática que pensarás que fueron coreografiados por Netflix.

Malta, La Valeta, horizonte con la procatedral anglicana de San Pablo y la iglesia carmelita desde Sliema

Disfruta de vistas impresionantes al Gran Puerto de Malta desde uno de los miradores más emblemáticos de La Valeta, donde la historia y el horizonte se encuentran en perfecto equilibrio © Getty Images

Ya que estás allí, puedes pasear por Republic Street y Merchants Street. Están repletas de encantadoras tiendas, artistas callejeros y recovecos inesperados donde puedes sentarte a contemplar a la gente como un auténtico filósofo mediterráneo.

Mdina: bellísimas calles silenciosas

Esta «ciudad silenciosa» es un ASMR para tus ojos. No hay coches ni ruido, solo arquitectura atemporal y una calma propia de la siesta de los domingos. Al crepúsculo, los edificios de piedra arenisca de Mdina adquieren un brillo dorado de ensueño, sin filtros.

Una curiosidad: Mdina era la capital original de Malta y es una maravilla medieval. Además, aquí se rodaron algunas escenas de Juego de tronos, así que no te sorprendas si empiezas a susurrar «se acerca el invierno» a desconocidos.

Típica calle estrecha con escalones en Mdina

Antigua capital de Malta, Mdina rezuma encanto medieval y fue uno de los lugares de rodaje de Juego de tronos. Sí, sentirás que estás en Poniente © Getty Images

Entra en la catedral de San Pablo (gratis desde fuera, 5 € si tienes curiosidad por ver el interior), y luego tómate unos pastizzi en el café cercano con el tipo de vistas por las que lloran los poetas.

Piscina de San Pedro: salta al agua desde los acantilados (o toma el sol como un lagarto)

Situada a las afueras de Marsaxlokk, esta bahía rocosa es una preciosa poza marina que nos ha regalado la Madre Naturaleza. Es 100 % gratis, y tirarte al agua desde aquí es básicamente un rito de iniciación. ¿El ambiente? Una mezcla de temerarios, adoradores del sol y lugareños amantes de la merienda que saben vivir.

Lleva todo lo que necesites: no hay tiendas, ni retretes, ni socorristas. Pero lo que le falta en infraestructura lo compensa con chapuzones inolvidables, sesiones fotográficas perfectas y peces de todos los colores. Además, los domingos puedes combinarlo con una visita al famoso mercado de pescado de Marsaxlokk.

Gruta azul (vistas espectaculares): muy, pero que muy, azul.

Es cierto que puedes pagar por el paseo en barco (unos 8 € por un tour de 20 minutos), pero el mirador en sí es toda una experiencia. Camina hasta el borde del acantilado y verás los colores de cualquier piedra preciosa que puedas imaginar en el agua. Es gratis, fabuloso y perfecto para contemplar la belleza de la vida.

Si llegas temprano, verás el sol golpeando el agua de las cuevas marinas justo en el ángulo correcto para producir su famoso brillo azul eléctrico. Básicamente, es una sesión de terapia gratuita. Un consejillo adicional: trae prismáticos o un objetivo con zoom, porque en este pequeño paraíso te sentirás como un colaborador de National Geographic.

Dentro de la cueva del pirata bajo la icónica gruta azul de Qrendi, Malta

Olvídate del barco y sumérgete en la magia de la gruta azul desde lo alto de los acantilados, donde te esperan cuevas marinas deslumbrantes, aguas cristalinas y terapia gratuita © Getty Images

Puesta del sol en Golden Bay

Golden Bay es donde se pone el sol para fardar. Es una playa de arena fina y ambiente cálido, perfecta para contemplar la puesta del sol entre lugareños y mochileros. No hay precio de entrada ni clubes de playa sofisticados: solo tienes que hacerte con un sitio, preparar tus pastizzi de 2 € y dejarte alucinar por el brillo dorado.

Si te apetece quedarte, llévate una mantita y algo de vino local (o lo que sea que encuentres rebajado). Probablemente termines acompañando una guitarra que alguien empiece a tocar de forma espontánea, o pegándote un baño bajo la luna maltesa. Solo ten cuidado con las medusas: también les encanta la puesta de sol.

Senderismo en la isla: rutas panorámicas sin precio de entrada

Malta no solo tiene playas y bares: también está repleta de acantilados espectaculares, rutas rurales y vistas dignas de Instagram que no cuestan absolutamente nada. Solo necesitas zapatos cómodos y una pequeña reserva de cosillas para picar por el camino:

📍 Acantilados de Dingli: el balcón natural más impresionante del oeste de Malta. Imagina vistas gloriosas del mar, brisa salada y puestas de sol que harán que te preguntes si realmente necesitas terapia, o simplemente un poco más de vitamina D. Puedes elegir una ruta fácil o una aventura algo más escarpada por la costa. Distancia: flexible (1–5 km). Tiempo: de 30 minutos a 2 horas, dependiendo de tu ritmo y de la ruta.

Los acantilados de Dingli en la costa oeste de Malta

Los acantilados de Dingli se alzan sobre la costa oeste de Malta y ofrecen unas vistas espectaculares al mar y puestas de sol doradas, perfectas para un paseo relajante o una aventura costera © Getty Images

📍 Líneas Victoria: conocida localmente como «la Gran Muralla de Malta», esta ruta histórica atraviesa 12 km de naturaleza, antiguas fortificaciones militares y vistas panorámicas. Ideal para amantes de la historia y de los picnics. Distancia: 12 km. Tiempo: 3-4 horas.

📍 Fomm ir-Riħ: una joya oculta cerca de Bahrija. La excursión a la bahía es empinada pero manejable, y la recompensa es una playa de guijarros aislada con aguas cristalinas. La vuelta pondrá a prueba tus glúteos, pero vale la pena al 100 %. Distancia: unos 2,5 km de ida y vuelta. Tiempo: de 45 minutos a 1 hora en total.

📍 Mġarr a Ġnejna: esta ruta costera es como un resumen de bellezas mediterráneas, con laderas de terreno arcilloso, arcos naturales y vistas infinitas. Ideal para amantes de la fotografía y de la brisa marina. Distancia: unos 4,5 km solo ida. Tiempo: 1,5-2 horas.

Todas las rutas son gratuitas, están poco concurridas y te regalan esa dulce sensación de amor a la vida. Solo tienes que llevar protector solar, mucha agua y tu sentido de la orientación (Mapy.com ayuda, pero también preguntarle a una abuelita en un pueblo).

Modo comilona: edición Malta (benévola con tu cuenta bancaria)

Pastizzi: el tetempié de los dioses

Magia pastelera de fino hojaldre, queso y guisantes envuelta en crujientes capas doradas. Estos pedacitos de pura alegría cuestan unos 0,50 € cada uno, lo que se puede calificar como la mejor oferta que hayas visto en tu vida. Los encontrarás rellenos de ricota, guisantes o, a veces, incluso pollo si te lo pide tu carnívoro interior. Los malteses tratan a los pastizzi como parte de su esencia. Deberías hacer lo mismo.

Una montaña de pastizzi

Descubre los pastizzi: el icónico tentempié callejero de Malta. Crujientes, sabrosos y a tan solo 0,50 € la pieza, estos pastelitos dorados son un bocado de Malta © Getty Images

Consíguelos en el Crystal Palace de Rabat, un sencillo bar que los sirve las 24 horas todos los días (bueno, técnicamente hasta las 3 de la madrugada, pero siguen siendo héroes). Además, es la parada perfecta después de un paseo nocturno por Mdina o cuando todavía no estás listo para enfrentarte a la litera de tu hostal.

Sándwiches de ftira: la receta mejorada del pan

La ftira tradicional maltesa es lo que le ocurre al pan cuando sueña a lo grande. Tiene forma de anillo o rosco y es crujiente por fuera y liviana por dentro, pero lo mejor es que está repleta de sabores mediterráneos que hacen que tus papilas gustativas quieran bailar la Macarena. Los rellenos estándar incluyen atún, tomates, alcaparras, aceitunas, verduras encurtidas y chorritos de aceite de oliva para rematar.

Puedes encontrarlos en cualquier tienda de la esquina, panadería de pueblo o quiosco junto a la playa por 3-5 €. Si vas a hacer senderismo o un tour en barco, elige uno y considérate preparado y bendecido.

Comidas baratas y alegres

📍Sundown Snack Bar (Sliema): lugar tranquilo con vistas al mar y deliciosa comida maltesa por menos de 10 €. El personal es simpático y el ambiente es de «atardecer con patatas fritas».

📍Legligin (La Valeta): para cuando quieres probar una selección local al estilo tapas, sin gastarte un pastizal. No vayas a solas, porque esta comida merece ser compartida: la forma perfecta (y económica) de saborear la isla.

📍Nenu el Panadero Artesano (La Valeta): el hogar de la ftira gigante. Se cocina en un horno tradicional de leña y es lo suficientemente grande como para alimentarte a ti, a tu acompañante y a vuestras familias inmediatas. Cuestan a partir de unos 10 o 15 €, pero lo suyo es compartir.

Tu propia comida de mercado

No te pierdas Is-Suq tal-Belt, el mercado central de Malta en La Valeta. Prueba el ġbejna (un queso local), pan crujiente, aceitunas, tomates secos y fruta con olor a verano. Los mercados locales de Marsaxlokk, Mosta y Birgu también son minas de oro para preparar tu propio picnic.

Pastelería rellena tradicional. Pastizzi frescos y aperitivos a la venta en una pastizzería

Prueba el verdadero sabor de Malta en Is-Suq tal-Belt, en La Valeta: queso, aceitunas, pan fresco y mucho más, perfecto para un festín de picnic. Explora los mercados locales de Marsaxlokk, Mosta y Birgu para descubrir aún más tesoros culinarios © Getty Images

Crea tu propio picnic, encuentra un jardín sombreado o siéntate sobre un muro cerca del mar y disfruta de la vida (y de Malta). Y además, puntos extra para tu presupuesto: con las sobras tendrás para otra comida.

Vida nocturna (gastando lo justo): diversión a lo grande, gasto pequeño

La hora feliz es sagrada

Pon rumbo a Paceville, el centro caótico de Malta. Es como Las Vegas, pero con más humedad y menos remordimientos (quizás). Este es el lugar al que ir cuando quieres salir de fiesta sin plan definido. La mayoría de los bares abren tarde y permanecen abiertos hasta la salida del sol, por lo que, técnicamente, un cóctel de 5 € te podría durar tres visitas a la pista de baile y dos decisiones de vida cuestionables.

Hay «happy hour» en todas partes: cócteles 2 x 1, chupitos de 1 € y cubos de cerveza por menos de 10 €. Busca bares que repartan folletos con vales de bebidas gratis (sí, de verdad). Sonríe, asiente y aprovecha la oferta.

📍Native Bar (St. Julian’s): bebidas baratas, buena música y absolutamente nada de presión con el código de vestimenta. Perfecto para conocer a otros viajeros con poco presupuesto y probar tus mejores pasos de baile.

📍Café Society (La Valeta): encanto discreto. Escondido en una empinada calle empedrada, este bar ofrece jazz en vivo, vinos excelentes y un ambiente de película indie mediterránea. Hazte con un puf en la terraza y disfruta de las vistas nocturnas de la ciudad.

Vibras al aire libre y ritmos gratis

El verano en Malta convierte a toda la isla en una gran discoteca al aire libre. Por ejemplo, Gianpula Fields es un conjunto de discotecas al aire libre y espacios para eventos a las afueras de Rabat. La entrada suele ser gratuita antes de una determinada hora (consulta online o pregunta a la gente local), y los DJ pinchan de todo bajo las estrellas, desde house hasta afrobeat.

Vistas panorámicas de Gianpula Fields

No puedes perderte las noches de verano en Gianpula Fields, cerca de Rabat © Getty Images

En La Valeta y Sliema, la fiesta suele extenderse a las calles. Surgen fiestas espontáneas y sesiones improvisadas de DJ que llevan la música en vivo a escalinatas, jardines y patios. Puedes tropezarte con cantantes acústicos, bandas de reggae o auténticas raves disfrazadas de festivales culturales.

¿Quieres improvisar? En St. George’s Bay o Exiles Beach surgen fiestas de playa informales que duran toda la noche, especialmente los fines de semana. Solo tienes que seguir el sonido de los altavoces Bluetooth y no olvidarte de llevar tu propia bebida y una toalla para los chapuzones nocturnos.

Atracciones que merecen el dispendio

Blue Lagoon (ferry a Gozo/Comino , 13-20 €)

Agua turquesa tan clara que olvidarás cuántos correos electrónicos tienes sin leer. Toma un ferry desde Cirkewwa y trae aperitivos para evitar comprar patatas fritas a precio de caviar. Querrás quedarte para siempre. Y el protector solar cuesta menos que un dermatólogo (tenlo en cuenta).

La isla de Gozo en la distancia, vista desde una de las islas maltesas, Comino, Malta

Toma un ferry desde Cirkewwa a las aguas más cristalinas de Malta: llévate aperitivos, trae protector solar y prepárate para no querer marcharte nunca © Getty Images

Hipogeo de Ħal Saflieni (35 €)

3 niveles de realidad prehistórica subterránea. Imagina tumbas antiguas y vibras de Indiana Jones. Hay que reservar con mucha antelación, ya que solo entran 10 personas a la vez. Pero si te encanta la historia (o el aire acondicionado), vale la pena.

Acuario Nacional de Malta (14 €)

Tiburones, rayas, medusas… todo el drama del mar sin ahogarte. Ideal en los días demasiado calurosos.

¿Cuánto cuestan las cosas en Malta?

  • Comida: comida callejera desde 1 €, una comida completa a partir de 7-10 €
  • Bebida: cervezas locales a 2-3 €, cócteles a 5-7 €
  • Transporte: billete sencillo de autobús a 1,50-2 €, pero te ahorras un montón con el Tallinja Pass
  • Alojamiento: hostales a partir de 15 €, hoteles económicos desde 35 €

¿Cuál es la mejor época del año para ir?

Malta siempre está soleada, así que elige el ambiente que te apetezca:

  • Primavera (de marzo a mayo): menos turistas, relajación máxima.
  • Verano (de junio a agosto): fiestas + playa, pero trae desodorante.
  • Otoño (de septiembre a noviembre): el clima sigue siendo cálido, la isla sigue siendo bonita y fabulosa.
  • Invierno (de diciembre a febrero): barato y sorprendentemente soleado. No es tiempo para playa, pero es perfecto para pasear por la ciudad.

¿Quieres conquistar Malta?

Con esta guía, básicamente eres un caballero moderno de la mesa redonda (con presupuesto ajustado). Ya sea saltando desde acantilados, disfrutando de un cóctel en una ciudad medieval o tomando el sol como si no hubiera mañana, lo harás todo a precio de ganga. Ahora haz las maletas, no te olvides de tus gafas de sol y vamos a Maltaficar tu vida.