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Viajar de forma consciente
Hacks de viaje

Viajar de forma consciente

Por Hana Leakey
11 min de lectura
11 03 Apr 2023

Con ocasión del #DíaInternacionaldelaFelicidad, queremos compartir contigo formas de viajar con conciencia plena, así como los beneficios de practicar el «mindfulness» en tus viajes y por qué el viaje consciente puede …

El 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad y queremos celebrar la ocasión reflexionando sobre las formas en las que viajar nos hace más felices . Pero, ¿cómo puedes sacarle absolutamente todo el jugo a tu viaje y vivir una experiencia enriquecedora? Viajar de forma consciente es una tendencia en la que se aplica el «mindfulness», una disciplina cuyos orígenes se encuentran en las religiones dhármicas y que se emplea para fomentar una visión del mundo que aporte plena satisfacción mental y emocional. ¿Nunca habías oído hablar de la conciencia plena en los viajes? ¿Te gustaría aprender lo que es? Sigue leyendo para saber más y encuentra 10 formas de viajar de forma consciente: ¡tus aventuras serán más felices que nunca!

¿Qué es viajar con conciencia plena?

La práctica general del «mindfulness» implica estar mentalmente presente en el momento y ser plenamente consciente de tu entorno. La conciencia plena puede aliviar la ansiedad ayudándote a contener tus pensamientos sobre el futuro, así como tu reacción o valoración de cualquier cosa que acabe de ocurrir. En pocas palabras, el «mindfulness» se puede definir como un estado mental centrado en el aquí y el ahora, que aplicado a los viajes puede regalarte una experiencia increíblemente enriquecedora y feliz en cualquier destino. Otra forma de pensar en los viajes conscientes es centrándote más en el efecto que tiene tu viaje en tu entorno, y menos en el que tiene en tu persona. Comportarte de forma respetuosa es esencial para este segundo concepto, asegurándote de que tus aventuras sean lo más responsables y sostenibles posible. Por este motivo, con frecuencia se equipara la idea de los viajes conscientes con la del ecoturismo .

¿Por qué viajar de forma consciente?

Para tu propio beneficio, practicar el «mindfulness» en tus viajes significa tomarte las cosas con más calma y apreciar los detalles más sutiles de lo que está ocurriendo a tu alrededor. No se trata de ir de una ciudad a otra sin aliento, con el único propósito de tachar destinos de tu lista. En lugar de eso, saboreas la experiencia de viajar y eso te provoca mayor curiosidad por tu destino, perpetuando sin ningún esfuerzo la felicidad que acompaña el conocer un sitio nuevo. Vuelves a casa feliz y con una sensación de relajación y plenitud, después de haber aprendido cosas enriquecedoras sobre tu persona y el mundo. En lo referente al medio ambiente, viajar de forma consciente incluye la mitigación de tu huella de carbono, aportando así tu granito de arena para combatir la cosificación y el consumismo, mientras apoyas a gente corriente y ayudas a conservar la belleza del entorno natural. Estas son algunas estrategias de viaje consciente:

  • Gastar dinero de forma que beneficie a la comunidad local.
  • Respetar las leyes, costumbres, infraestructuras, personas y animales locales.
  • Aprender frases básicas en la lengua local.
  • Usar el transporte público.
  • Ahorrar agua y energía.
  • Evitar el plástico de un solo uso. Dicho de otro modo: ¡invierte en una buena botella de agua reutilizable!

Ahora que has entendido lo más esencial, sigue leyendo para descubrir cómo puedes encontrar la verdadera felicidad en tus viajes: estas son 10 maneras de practicar el viaje consciente.

1: Prueba el «mindfulness» antes de viajar

Person walking in park in fall — Getty Images El «mindfulness» puede empezar con un simple paseo en el parque — Getty Images Si nunca habías practicado el «mindfulness», deberías esforzarte por descubrir lo que se siente antes de irte de vacaciones. Pasea por el parque o visita algún lugar cerca de tu casa que no conozcas y trata de asimilar todo tu entorno: tanto lo que ves como los sonidos y los olores. Si estás manteniendo una conversación, asegúrate de concentrarte plenamente en lo que te dicen, sin distraerte. Piensa en el «mindfulness» como en un músculo que debes entrenar y ejercítalo en casa: así será más factible que pueda funcionar a tu favor mientras viajas y siempre que estés fuera de tu zona de confort.

2: Lleva poco equipaje y prepáralo con suficiente antelación

Person sat on bed packing backpack — Getty Images Evita llevarte cosas que no sean esenciales — Getty Images Lleva solamente lo esencial en tu equipaje. El equipaje físico también es equipaje mental: cuantas menos cosas lleves contigo de viaje, más libre te sentirás y necesitarás preocuparte menos de perder tus valiosas pertenencias. Cuando trates de ejercitar tus sentidos para centrarte en los pequeños detalles que tienes a tu alrededor, te darás cuenta de que, realmente, necesitas muy pocas cosas materiales. Es una buena oportunidad para vestir de forma más relajada, dejar de preocuparte tanto por tu aspecto y olvidarte de todos esos dispositivos que ocupan tanto espacio mental en tu vida diaria. También es buena idea organizarte antes de tus vacaciones: prepara de antemano toda tu documentación y dinero en efectivo, los líquidos que quieras llevar en el avión y prendas de ropa prácticas, para asegurarte de que empiezas el viaje libre de estrés. Todo el proceso del viaje en avión es un buen momento para practicar la atención plena, desde sentarte en el aeropuerto y preguntarte adónde irán los pasajeros que pasan ante ti , hasta mirar por la ventanilla del avión y contemplar el mundanal ruido ahí abajo.

3: Abandona las expectativas

Tourists take photos of Brandenburg Gate — Getty Images La verdad es que muchas atracciones estarán llenas de turistas, así que merece la pena alejarse de los caminos más trillados — Getty Images

Todos hemos visto esas fotos ideales en Instagram de atracciones turísticas en destinos populares, que paradójicamente incluyen a muy pocos turistas (puede incluso que sean lo que haya inspirado tu viaje). Ten en cuenta que probablemente no te encuentres el entorno de ese edificio, monumento, plaza, o lo que sea, igual que en la foto. Dicho de otra forma: no llegues con grandes expectativas y trata de no forzar una experiencia eufórica durante tu viaje. Sin embargo, si practicas la atención plena, es más probable que surja ese tipo de sensación de forma natural. También te dará mejor resultado no elaborar un plan detallado de todo lo que quieres ver, cuándo y cómo. Terminarás obsesionándote con seguir el itinerario, en lugar de detenerte para apreciar lo que tienes a tu alrededor. Si pierdes la noción del tiempo, es señal de que estás viajando de forma consciente.

4: Pon el móvil en modo silencio

Close-up of person holding phone outside — Getty Images Asegúrate de que tu móvil no se interponga entre tu experiencia y tú — Getty Images Como ya hemos mencionado, recomendamos que dejes en casa cualquier dispositivo que no necesites realmente durante tu viaje consciente. Aun así, es comprensible que quieras llevarte el móvil, para al menos poder ver la hora, consultar el mapa o ponerte en contacto con alguien en caso de emergencia. Aun así, haz un esfuerzo por desconectarte de las distracciones habituales que suelen ocupar tus pensamientos cuando estás en casa, como los mensajes constantes, las redes sociales, etc. Para ayudarte, usa el modo silencio de tu móvil. Recuerda: ahora estás en tu propio mundo interior.

5: Encuentra actividades conscientes

People engaging in Japanese tea ceremony experience — Getty Images Sumérgete en un taller que te ofrezca la posibilidad de descubrir un poco de la cultura local — Getty Images

Una de las mejores formas de sumergirte en un nuevo ambiente es encontrar actividades que no estén necesariamente dirigidas al turismo, ya que te permitirán ver y comprender la cultura que te está acogiendo. Además, en el caso de los viajes conscientes, probablemente te ofrezca también la posibilidad de beneficiar a la comunidad local de algún modo. ¡Y lo mejor de todo es que seguramente conozcas a personas muy interesantes! Presta atención a oportunidades como estas:

  • Elige alojarte en una casa particular.
  • Haz actividades de voluntariado en alguna entidad benéfica local.
  • Participa en un taller donde se enseñe alguna habilidad o artesanía local.
  • Visita un lugar de culto (compórtate siempre de forma respetuosa).
  • Visita un lugar dedicado a la conservación de la vida silvestre.
  • Prueba la gastronomía local en un café o restaurante independiente.

6: Muestra curiosidad y agradecimiento

Woman among vineyards in Italy — Getty Images La curiosidad y el agradecimiento conducen a la felicidad — Getty Images Es inútil buscar una comprensión más profunda del mundo si, para empezar, no sientes curiosidad por él. La curiosidad y la atención plena van de la mano, así que lo único que debes hacer es poner esa curiosidad en práctica y salir de tu caparazón. Déjate la timidez en casa, haz muchas preguntas, prueba cosas nuevas y entrégate a una experiencia de inmersión. Otra virtud que conviene desempolvar es la gratitud. Algunos estudios sugieren que una actitud de agradecimiento tiene un efecto positivo sobre el bienestar de las personas: aprovecha tu viaje consciente para comprobar si es cierto. No nos referimos simplemente a darles las gracias a los lugareños; se trata más bien de tomarte el tiempo de reflexionar sobre todo lo bueno que tienes en tu vida, especialmente (una vez más) esos pequeños detalles de tu entorno más inmediato. Muestra agradecimiento en el presente por cada experiencia que vivas y, en general, por el mero hecho de que estás viajando, mientras otras muchas personas no son tan afortunadas.

7: Haz menos fotos

Tourist with disposable camera — Getty Images Si sientes la necesidad de hacer fotos, opta por una cámara desechable — Getty Images

En la vida, los mejores momentos ocurren sin una cámara delante, y lo mismo vale para tus vacaciones. O, al menos, el tomar fotos no te aporta nada de valor en el aquí y ahora. Empápate de felicidad, curiosidad, gratitud y todos los demás sentimientos positivos de los que venimos hablando, sin buscar en todo momento esa foto perfecta. Si de verdad quieres tener alguna foto para recordar el viaje, una cámara desechable puede ser un buen término medio. De vuelta a casa, lleva las fotos a revelar: ver cómo han salido será una bonita sorpresa. Quizá no sean las imágenes más ideales para tu Instagram, pero serán más reales y puras, y más representativas de cómo fue tu experiencia de ese momento.

8: Escribe un diario

Woman sat by peaceful lake writing in journal — Getty Images Imagínate lo divertido y bonito que puede ser leer tu diario de viaje dentro de unos años — Getty Images En vez de tomar fotos, ¿por qué no escribes todo lo que aprendas durante tu viaje? Anota tus sensaciones o reflexiones sobre los lugares que visitas, las cosas que hagas, la gente que conozcas y cómo te hacen crecer y desarrollarte como persona. En comparación con las fotos, las palabras te permiten expresar mucho mejor tu ser interior, y esas palabras probablemente adquieran aún más sentido cuando las leas en el futuro y recuerdes tu viaje. No hace falta que te obligues a escribir cada día en tu diario de viaje (el sentido del deber no encaja bien con el «mindfulness»), simplemente escribe para ti, cuando te apetezca.

9: Practica la meditación

Woman with closed eyes doing breathwork against city backdrop — Getty Images No necesitas mucho espacio ni experiencia para practicar técnicas de meditación — Getty Images

Un estado de ánimo relajado te abrirá la mente a lo que ocurre a tu alrededor en el presente y aumenta muchísimo las probabilidades de que afrontes tu viaje de forma más alegre y optimista. No te preocupes si no tienes la costumbre de meditar, o si no dispones de mucho espacio físico mientras viajas: gran parte de lo que es meditar simplemente depende de concentrarte en tu respiración. Prueba estos pequeños pasos un par de veces al día durante unos minutos:

  1. Encuentra una posición cómoda (puedes sentarte o estar de pie).
  2. Empieza a respirar despacio, inhalando por la nariz durante tres segundos y exhalando por la boca durante tres segundos.
  3. Céntrate en mantener este ciclo respiratorio, llevando tu atención a la sensación física del aire que entra y sale de tu cuerpo.
  4. Despréndete de cuantos pensamientos y emociones puedas mientras exhalas.

Piensa en el proceso como en una especie de «reseteo» personal. Eso te prepara para volver a asimilar el mundo con frescura.

10: Compensa tu huella de carbon

Planting seedling tree — Getty Images Ser consciente de tu huella de carbono puede ayudarte a tener un impacto positivo sobre el planeta — Getty Images En Kiwi.com estamos verdaderamente convencidos de que viajar hace feliz a la gente. De hecho, creemos que viajar es una de las cosas en la vida que más felicidad aportan. Nunca dejaremos de contarte todas las cosas increíbles que puedes ver y vivir a lo largo y ancho del mundo, pero lo cierto es que, para llegar a muchos de esos destinos, tendrás que subirte a un avión. Por lo tanto, si quieres viajar de forma consciente y vas a volar a tu destino, puedes tratar de compensar tu huella de carbono por el bien el planeta. Eso conlleva calcular tu consumo personal de CO2 y donar el valor equivalente a proyectos destinados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Hay una gran variedad de proyectos que tienen ese objetivo, con metas finales como la reforestación, la gestión de vertederos y la producción de energías renovables. Pero no te preocupes: no hace falta que calcules tu huella de carbono y elijas un proyecto por tu cuenta. Nosotros tenemos una práctica lista actualizada de estupendos programas para la compensación de carbono . ¿Quieres leer más artículos de viajes? No te pierdas Kiwi.com Stories .